La historia de Nerea, española que trabaja como temporera en Australia: “Uno de los trabajos más raros fue desmontar una convención militar”
Nerea comparte sus experiencias en Instagram y TikTok, redes en las que se ha hecho viral: “Todo empezó como un pequeño videodiario para mis amigas”
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A veces está buscando gusanos luminosos en las noches australianas, otras recolectando arándanos y contando cuánto ganan las temporeras como ella en el país de las antípodas. En sus vídeos en redes sociales, Nerea Explora –como es conocida en Instagram y TikTok– comparte su día a día como persona migrante en Australia.
“Todo empezó como un pequeño videodiario para mis amigas”, confiesa Nerea a 'Informativos Telecinco' por correo electrónico, “para que desde España pudiesen ver de vez en cuándo mis aventuras australianas”. De sus amigas saltó al público general, que sigue también sus aventuras en TikTok e Instagram. “El feedback que suelo recibir es abrumadoramente positivo”, cuenta. “Siempre que me he cruzado en la vida real con alguien que me había visto por internet nos hemos echado unas buenas risas”, señala.
Pero ¿por qué marcharse a Australia? “Con su naturaleza y su estilo de vida, es un país que me llamaba la atención desde la adolescencia”, nos explica. La decisión la tomó justo después de terminar la universidad. “Y necesitando un buen colchón de dinero para poder prepararme el examen de acceso a la especialidad médica, el MIR, pensé que era el momento perfecto para mudarme unos meses a Australia y poder ahorrar ese dinero mientras cumplía uno de mis sueños”, suma.
En Australia ha hecho de todo un poco, como se descubre viendo su feed. Acaba de recolectar arándanos, pero también fue antes temporera del grano, barista o ayudante de arborista. ¿Cómo elegir qué hacer? “Me dejo llevar por las circunstancias y aprovecho cualquier oportunidad que mi entorno pueda darme”, nos cuenta. “Si unos temporeros que he conocido viajando me comentan que van a empezar a recolectar pronto y hay hueco en el equipo, me apunto”, ejemplifica. O si sabe que se encuentran “trabajos como peones a través de grupos de WhatsApp, les pido por favor que me añadan a esos grupos”.
Esto crea este currículo ecléctico y también abre la puerta a algunas sorpresas. “Uno de los trabajos más raros que recuerdo fue cuando me mandaron tres días a Canberra (sin decirme para qué) y me encontré que teníamos que desmontar una convención militar”, cuenta. “Mi papel era caminar junto a un toro por todo el recinto. Y ya”.
Su aventura recogiendo arándanos
Una de las últimas experiencias que ha compartido en su perfil es la de recolectora de arándanos. “Normalmente me levanto tarde, pasadas las 6 de la mañana. Esto puede variar según la predicción climatológica”, explica sobre cómo es su día a día como temporera de esta fruta.
Si la temperatura va a escalar por encima de los 38º (Australia acaba de terminar ahora su verano), la jornada arranca antes “para aprovechar las horas más frías de la mañana”. “Si la fruta se ha mojado por la lluvia de la noche anterior, entramos a trabajar horas más tarde para que el viento y los primeros rayos de sol puedan secar los arándanos”, apunta. En el campo, debe recolectar los arándanos uno a uno, depositándolos en “cubos de 2,5 kg que llevamos atados a la cintura”. “Tenemos dos descansos a lo largo de la jornada y 8,5 horas después (si el clima lo permite) somos libres para darnos un baño en el lago, cocinar, grabar vídeos y hablar durante horas y horas con nuestros compañeros”, señala. Esos compañeros se acaban convirtiendo en “hermanos al final de la temporada”.
Uno de sus vídeos sobre la temporada del arándano es también un tanto desmitificador sobre las fortunas increíbles que se puede hacer yéndose a vivir a las antípodas.
“Es innegable que el salario mínimo australiano te permite vivir más holgadamente que el salario mínimo español”, responde Nerea Explora. “En mi opinión, las diferencias de coste de vida entre un país y otro no son tan grandes como mucha gente puede pensar. Dicho esto, tampoco creo que sea para nada común llegar a Australia sin contactos y que te lluevan ofertas laborales con nóminas que como mínimo duplican el salario mínimo”. ¿Nos hemos dejado llevar por los estereotipos? “Creo que nos llega información muy sesgada por redes sociales y tenemos una imagen de ciertos países incompleta y posiblemente desactualizada. Al final las cosas en la vida rara vez son completamente blancas o negras”, cuenta.
De hecho, el shock cultural que más le ha sorprendido sobre su experiencia de trabajos temporales en Australia ha sido “la falta de seriedad y compromiso”. “Empresas que en pleno turno te mandan un SMS diciéndote que es tu último día o trabajadores que se van para no volver y sin decir nada a las horas de empezar un nuevo trabajo”, ejemplifica.
Nerea Explora cree que aquí pesan la imagen que las propias compañías tienen de los jóvenes que llegan con una work&holiday visa, “conocidos como backpackers”, y también que sean “contratos casual, es un tipo de relación laboral en la que ni el empleador tiene obligación de garantizar un mínimo de horas de trabajo, ni el empleado tiene obligación de cumplir las que se le propongan”. “Ninguna de las dos partes tiene por qué dar un preaviso cuando quieren finalizar la relación laboral”, explica. El salario es algo más alto que con un contrato a jornada parcial o completa, pero no se tienen derechos como vacaciones o bajas médicas.