Qué es la Alerta Rojo + que se ha decretado en Aragón por los incendios y en qué se diferencia del resto de avisos
La alerta rojo plus e incorporó al Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales en la campaña de 2023
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Casi todo Aragón se encuentra en riesgo extremo por incendios forestales este jueves 9 de julio, tal y como lo ha decretado la Dirección General de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón. Pero es para este viernes 10 de julio cuando el nivel de alerta se eleve a Rojo Plus (rojo +) para las comarcas de Hoya de Huesca, Somontano de Barbastro, Cinca Medio, La Litera, Los Monegros y Bajo Cinca durante todo el día 10 de julio ante la situación de riesgo extremo de incendios forestales prevista para estas zonas.
La alerta rojo plus no es tan conocida y se incorporó al Plan Especial de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales en la campaña de 2023. No fue hasta agosto de 2025 cuando se decretó la primera por un incendio de riesgo extremo.
La alerta rojo+, a diferencia del resto de niveles de alerta, ha de declararse expresamente por orden conjunta de los departamentos competentes en materia de incendios forestales y en materia de protección civil.
El nivel de alerta de peligro de incendios forestales (NAPIF) se establece a nivel territorial, por zonas homogéneas en cuanto a riesgo y a tipología de los incendios, denominadas zonas de meteoalerta. Estas zonas se han definido tras el estudio Meteorología sinóptica y comportamiento del fuego en Aragón (PDF, 96 MB), de reconstitución y caracterización meteorológica de todos los incendios forestales superiores a 50 hectáreas registrados en Aragón desde el año 1971.
Cómo se calcula el NAPIF
Según explican desde el Gobierno de Aragón, el NAPIF lo establece la Dirección General de Gestión Forestal elabora el NAPIF en colaboración con la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), desde hace más de 25 años.
Su cálculo está basado en los índices canadienses de predicción de riesgo de incendio forestal, el Forest Weather Index. Sobre estos índices se han incorporado distintos ajustes a la realidad aragonesa y otras variables adicionales, como la recuperación nocturna de la humedad, el estudio de incendios tipo, la nubosidad, el riesgo de tormenta o la estabilidad atmosférica. Esta última, por ejemplo, es determinante en posibles comportamientos convectivos de los incendios (los más virulentos).
La información meteorológica que se usa para el cálculo la facilita la AEMET y otros servicios de información complementaria, como la Confederación Hidrográfica del Ebro o la Confederación Hidrográfica del Júcar. Esto permite disponer de una malla de datos en el territorio que mejora la calidad de la predicción.