Una joven de Castellón, Paula Aranda, se convirtió en la mamá nodriza de Simba, lo alimentó, lo llevó al veterinario y relató en sus redes sociales su difícil recuperación
Ancianos de residencias valencianas afectadas por la DANA reciben la "Visita del Dog-tor": "Los perros hacen un mundo mejor para las personas"
Con unas pocas horas de vida, Simba fue rescatado gravemente enfermo de un contenedor y acabó en casa de Paula, una joven de Castellón, amante de los animales, que decidió adoptarlo. "Me propuse ser su madre nodriza. Le daba leche cada dos horas, día y noche, desde el primer día", explica Paula Aranda.
Con solo 5 días, la joven le detectó un enorme bulto en una pata. "El veterinario le detectó una infección por el cordón umbilical, una onfalitis, que había derivado en una sepsis que le provocó una osteomielitis, una infección en sus articulaciones y huesos", recuerda.
Un diagnóstico para el que no había tratamiento debido a su corta edad y que le dejaba tan solo un 2% de probabilidades de sobrevivir. "Aún así lo intentamos, le drenaba los bultitos y cada dos días visitábamos a la veterinaria".
Pero cuando empezaba a mejorar, le encontraron un nuevo bulto en otra pata que le llegaba al cuello. "No podía comer y cambiamos los biberones por jeringuillas y sondas. Vivía con miedo de que cuando iba a darle de comer cada dos horas ya no estuviera ahí", cuenta.
"Ganas de vivir"
Nacido para luchar, Simba no se rindió y comenzó a subir de peso contra todo pronóstico. Sin embargo, la infección no desaparecía y destruyó las uniones entre los huesos de su pata delantera, afectándole a la cadera y dejándole sin movilidad en las patas traseras. "Así llegó a las cuatro semanas y probamos un nuevo tratamiento para gatos de mayor peso y poco a poco superó la enfermedad con sus ganas de vivir".
Después de meses de sufrimiento, el 11 de junio le dieron el alta. "La infección le ha afectado a la parte izquierda del cuerpo, pero es probable que no haya que amputarle ninguna pata".
Ahora Simba se ha convertido en una pequeña fiera, que no para de moverse y morder todo lo que encuentra.
Una evolución, que Paula ha compartido en sus cuentas de Instagram y Tik Tok, convirtiendo a Simba en una estrella de las redes sociales, donde sus vídeos son seguidos fielmente por sus miles de seguidores hasta el punto de que ya acumulan casi 20 millones de visualizaciones.

