Alexia vuelve a salir de casa tras seis años encerrada: sus dos perros son su mejor apoyo para pasear por Guardamar, Alicante

Alexia Torres pasó casi seis años sin salir de casa por sus problemas de ansiedad y miedo a los espacios abiertos
Ahora recorre Guardamar junto a DJ y Snape mientras prepara una guía de ocio accesible para personas que necesitan sentirse seguras al salir.
Guardamar del SeguraA las 8:20 de la mañana, Snape despierta a Alexia Torres. No necesita una alarma: su perro se ha convertido en una pieza fundamental de su rutina diaria. Después de desayunar y trabajar, llega uno de los momentos que durante años parecían imposibles: salir a la calle junto a DJ y Snape. Durante casi seis años, Alexia apenas pudo abandonar su vivienda y sus únicas salidas fueron para acudir al médico. Ahora, sus dos perros se han convertido en sus compañeros para recuperar poco a poco una vida fuera de casa.
Un miedo que comenzó en el metro y terminó encerrándola en casa
Alexia llegó desde México a España hace años y se instaló en Madrid. Durante sus prácticas empezó a experimentar una intensa sensación de angustia en espacios abiertos, especialmente al atravesar intercambiadores de metro. Con el paso del tiempo, aquella ansiedad fue aumentando hasta limitar por completo su vida cotidiana.
El punto de inflexión llegó después de un incendio en el edificio en el que vivía. Tuvo que bajar por unas escaleras muy altas, a oscuras y entre humo, una experiencia que ella misma identifica como el origen de su mayor trauma. Después del incendio, incluso mudarse a una vivienda con jardín no fue suficiente para que pudiera sentirse segura fuera de casa. Durante años, ir al médico fue prácticamente la única ocasión en la que abandonaba su hogar.
Alexia explica que su problema no encaja exactamente con la agorafobia. Puede caminar por una calle si tiene una pared cerca, pero cruzar una calzada ancha o encontrarse en una plaza vacía puede bloquearla. La presencia de otras personas, sin embargo, puede hacer que se sienta más protegida.
DJ y Snape, sus compañeros para recuperar la calle
El cambio comenzó dentro de casa. DJ y Snape aprendieron a detectar los momentos en los que la ansiedad de Alexia aumentaba y se acercaban a ella para ayudarla a calmarse. Después llegó otro pequeño avance: volver a utilizar las escaleras acompañada por ellos.
Pasear a los perros terminó convirtiéndose en una herramienta para enfrentarse progresivamente a sus propios miedos. Cuando Snape se pone nervioso durante un paseo, Alexia centra su atención en ayudarle y deja de concentrarse exclusivamente en su propia ansiedad. DJ también cumple una función especial: cuando ella se queda dormida antes de colocarse la máquina CPAP, la despierta con pequeños golpes de su hocico.
En octubre del año pasado, Alexia estuvo ingresada durante una semana, su primera experiencia hospitalaria. La separación de sus animales fue especialmente difícil para ambos. Desde entonces, cuenta que los perros también muestran angustia cuando ella se marcha y se quedan junto a una puerta.
Este mes de septiembre, Alexia ha viajado hasta Guardamar del Segura acompañada de DJ y Snape. Su objetivo no era únicamente conocer la localidad: quería comprobar si podía incorporarla a una guía de ocio accesible que está preparando para personas que necesitan determinadas condiciones para sentirse seguras al salir.
La experiencia ha sido positiva. Alexia asegura que en Guardamar ha salido a la calle más que nunca y destaca especialmente la presencia de bancos a lo largo de los paseos. También valora que haya árboles, calles con paredes cercanas y personas alrededor sin que exista una sensación de aglomeración.
La localidad reúne, según su experiencia, varios de los elementos que busca para poder desplazarse con mayor tranquilidad: zonas habitadas, calles largas, lugares donde sentarse y espacios que no resulten excesivamente abiertos.
Durante su estancia también ha encontrado algunas dificultades. En un establecimiento cercano le permitieron entrar con sus perros, aunque le explicaron que en ocasiones no admiten animales porque algunos clientes se sienten incómodos. También intentó acceder a un parque para perros, pero las escaleras hicieron imposible la visita.
La idea de crear una guía de ocio accesible surgió precisamente durante este viaje. Alexia explica que, cuando busca actividades para hacer con sus perros, encuentra principalmente rutas por el campo, pero echa de menos información sobre establecimientos, paseos y espacios urbanos donde pueda sentirse tranquila.
Por ahora comparte sus descubrimientos en Instagram a través de la cuenta @ochopatitasblancas, un nombre inspirado en las ocho patas de DJ y Snape. Su intención es reunir lugares que puedan resultar útiles a personas que, como ella, necesitan determinadas condiciones para poder salir de casa. El proyecto ya contempla otros destinos, como Lugo, y la próxima parada será Sevilla, donde también está buscando alojamientos adecuados para viajar con sus animales.
El próximo reto será el invierno. A DJ y Snape no les gusta mojarse las patas cuando llueve, pero este será diferente: Alexia afrontará por primera vez esa estación saliendo a la calle junto a ellos y utilizando su andador.
No sabe hasta qué punto otras personas pueden comprender lo que vive, pero tiene claro el propósito de su proyecto. En algún lugar, piensa, puede haber alguien que permanezca encerrado en casa buscando precisamente un paseo con bancos, una tienda tranquila o una calle que le permita sentirse protegido. Alexia quiere que esa persona encuentre alternativas y compruebe que no está sola. Su guía nace, precisamente, para mostrar que los perros también pueden ser una pieza esencial para recuperar espacios de autonomía y volver a vivir fuera de casa.