Cultura

El 'barco del pequeño Juan', un grafiti del siglo XV abandonado en Valencia, se enfrenta de nuevo a su desaparición

Barco del pequeño Juan
El pequeño grafiti no ha sido estudiado ni está protegido por la administración. Hispania Nostra
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En sus más de seis siglos de historia, el pequeño grafiti conocido popularmente como el 'barco del pequeño Juan' ha sido testigo de la transformación de la ciudad de Valencia desde su posición privilegiada en la transitada calle Bolsería, situada en el corazón del barrio del Carmen.

Esta pequeña joya medieval ha logrado sobrevivir milagrosamente a numerosas vicisitudes y se encuentra en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra debido a su crítico estado de conservación provocado por la exposición a la intemperie.

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La falta de protección pública, reclamada a las autoridades culturales en reiteradas ocasiones por el Síndic de Greuges (defensor del pueblo de la Comunidad Valenciana), sigue amenazando la existencia de este grafiti tal y como advierte en su cuenta de Instagram @gnomo.eu, un usuario que muestra en su perfil curiosidades de Valencia, que alerta de la reciente compra del inmueble contiguo al solar donde se encuentra el "barco del pequeño Juan", que podría estar de nuevo en peligro ante la posible demolición del edificio.

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Hallazgo casual

En febrero de 2015, Juan, uno de los propietarios de la Casa Innsa, descubrió por casualidad esta pequeña pintura en uno de los muros medianeros de un edificio derruido en el número 35 de la calle Bolsería después de pasar siglos oculto bajo capas de cal y pinturas azules. Situado a una altura de un segundo piso, debajo de un maderamen, este grafiti pintado en rojo almagra, representa una coca o una galera, un típico navío del Mediterráneo bajomedieval, que fue el motor económico de la Valencia de 1400. Se cree que pudo servir de decoración de una de las viviendas del inmueble y entre sus numerosas peculiaridades, todavía se puede distinguir en la parte delantera de la nave, un pequeño ángel sosteniendo una trompeta, que genera múltiples y variadas interpretaciones entre historiadores.

Ni estudiado ni protegido

Desde su aparición, Hispania Nostra, una asociación sin ánimo de lucro dedicada a la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio cultural y natural de España, ha reclamado la protección de esta joya medieval. Una protección que también ha solicitado a las autoridades el Síndic de Greuges. A pesar de estas peticiones, desde la asociación señalan que "el grafiti no ha sido estudiado ni protegido a pesar de las continuas recomendaciones del Síndic y esto supone un continuo deterioro para el dibujo, pudiendo llegar a desaparecer". Para evitarlo, Hispania Nostra lo incluyó en su Lista Roja del Patrimonio.