La productora de la película se llevó de La Crisálida entre diez y doce abanicos originales de los años 30 y 40 para ambientar ‘La bola negra’
Ramón Santos, propietario del histórico negocio, desveló la colaboración en redes sociales, donde sus seguidores celebraron que sus piezas llegasen a la película
Contactar con Ramón Santos estos días no resulta sencillo. El propietario de la histórica mercería La Crisálida, en la calle San Andrés de A Coruña, no da abasto atendiendo a medios de comunicación de todo el país desde que se conoció que varios de los abanicos que guardaba en su negocio forman parte del atrezo de La bola negra, la nueva película de Javier Calvo y Javier Ambrossi.
El estreno de la cinta, que llegó este viernes a los cines de toda España, ha permitido descubrir una pequeña conexión entre A Coruña y una de las películas españolas que aspiran a llegar a los Óscar. Entre los objetos utilizados durante el rodaje hay entre diez y doce abanicos originales de los años 30 y 40 que salieron directamente de La Crisálida.
La historia detrás de los abanicos
La colaboración comenzó hace aproximadamente un año. El equipo de producción de La bola negra contactó con la mercería coruñesa porque buscaba objetos auténticos de la época para ambientar la película.
Ramón Santos recibió una petición muy concreta: abanicos originales fabricados durante las décadas de los años 30 y 40. Sobre esta petición, el propio Ramón explica que "ellos no ocultaron en ningún momento que era para La bola negra, no hubo ningún secretismo ni nos dijeron que no podíamos contarlo, aunque entendimos que no debíamos decir nada hasta el estreno", detalla. En La Crisálida conservaban precisamente algunas de estas piezas y decidieron ponerlas a disposición de la producción. Finalmente, entre diez y doce abanicos viajaron desde el número 54 de la calle San Andrés hasta el rodaje de la película de Los Javis.
La productora también pidió a Ramón los datos de los fabricantes originales para gestionar los correspondientes derechos de utilización. El problema fue que muchas de aquellas empresas habían desaparecido décadas atrás, principalmente durante los años 60 y 70, por lo que resultó imposible contactar con ellas.
Los abanicos sí llegaron finalmente al rodaje y ya habían podido ser reconocidos por los responsables de la mercería en algunas de las imágenes que se filtraron antes del estreno, para ya certificar su presencia en el estreno oficial.
La Crisálida lo desvela en Instagram
La propia mercería decidió contar a sus seguidores el secreto a través de las redes sociales coincidiendo con el estreno de La bola negra. En una publicación explicó que la productora se había puesto en contacto con ellos antes del rodaje para solicitarles "unas cositas" y animó a sus clientes a intentar localizar esos objetos cuando viesen la película.
La noticia fue recibida con entusiasmo por sus seguidores, especialmente por quienes llevan años siguiendo la historia de este negocio coruñés a través de las redes sociales. "Para los que te seguimos desde aquel primer botón, es como si fuera un logro un poco nuestro también!", escribió una de las seguidoras, en referencia a la comunidad que ha acompañado a La Crisálida desde que comenzó a ganar popularidad en redes. Otro usuario resumió la sorpresa ante la aparición de las piezas en la película con un comentario más breve: "No me extraña, con los tesoros que hay en La Crisálida".
La mercería, que en los últimos años se ha convertido también en un fenómeno en redes sociales por los objetos de costura que conserva, ha conseguido así que parte de su particular colección traspase las paredes del establecimiento y llegue a la gran pantalla.
"Un cachito de A Coruña se va a los Óscar"
Ramón Santos no oculta su satisfacción por la colaboración. "Estamos muy contentos de que un cachito de A Coruña se vaya a los Óscar", explica el propietario de La Crisálida. La frase resume el entusiasmo que ha generado en el negocio la presencia de sus piezas en La bola negra, una película que ha despertado una gran expectación antes de su llegada a las salas.
La cinta aborda la figura de Federico García Lorca y las vidas marcadas por la guerra y ha sido seleccionada para representar a España en la carrera hacia los Óscar. Además, Javier Calvo y Javier Ambrossi recibieron en Cannes el premio a la mejor dirección por la película.

