La casa está más dividida que nunca
La casa vuelve a partirse en dos. Nuevas alianzas y estrategias de cara a las próximas nominaciones penden de un hilo por la imprevisible Cristina Piaget y Anita Williams como Caballo de Troya.
Considerando que Cristina Piaget no aceptaría pertenecer a un club que la aceptase como miembro (parafraseando al gran Groucho Marx), el resto de quienes habitan la casa de GH Dúo empiezan a adoptar la organización clásica en dos grupos. Ambas formaciones cuentan con alguna sorpresa. A Belén Rodríguez, Carmen Borrego y Carlos Lozano se les ha unido Sonia Madoc. Todos ellos tienen en común una edad semejante, algo que no sucede con el otro grupo, más joven y numeroso. Aunque también es sorprendente ver a Antonio Canales entre los tres tríos de las tentaciones, a los que se une Mario Jefferson. Raquel Salazar tira más para este grupo, con lo que no son todos tan jóvenes si cuentan con el dúo del bailarín y la matriarca de Los Gipsy Kings.
Tenemos, por tanto, el grupo de Belén Rodríguez y el de Manuel González, que vendrían a ser sus líderes respectivos por el momento, aunque en esa casa las cosas cambian de un día para otro. Ahora bien, una cosa es la formación de dos grupos y otra que en esa amalgama en torno a Manuel estén todos dispuestos a pactar las nominaciones. Tampoco en el grupo pequeño, ya que Carmen avisó que no volvería a participar en ninguna estrategia. Belén parece dispuesta a sacar a la palestra a los dos tríos, mientras que Manuel empezó ayer a jugar al engaño soltando la liebre de que nominarían a Sonia y Mario a pesar de estar este último con ellos. Carlos escuchó la conversación y fue a contárselo al resto de su grupo. ¡Prueba superada!
Grupos con peculiaridad que ya piensan en sus estrategias
Igual de artificial es la conexión de Sonia con su grupo que la de Raquel con el suyo. Canales siempre se llevó bien con Manuel, solo que pasaba mucho tiempo con Belén y compañía. Ayer apenas se le vio fuera del grupo de los jóvenes. Tienen a Belén en el punto de mira. A Manuel le molestó que ni siquiera le diese los buenos días, Raquel está molesta porque ella y Carmen la nominaron el jueves pasado, y los demás s quejan de que les desprecia, pone motes y parece que le da coraje ver a los demás divertirse. Lo dicen porque Belén asegura que no puede más con las canciones y chirigotas del gaditano. He puesto a Manuel en cabeza del grupo mayoritario, pero la gran estratega está siendo su hermana Gloria González. Es la gran tapada y ayer hizo lo posible por hacer saltar a Belén, que hizo oídos sordos a las quejas por haber escondido un huevo. Todos tienen comida escondida, hasta Cristina reconoció ayer tener algún cartón de leche a buen recaudo.
Las invectivas en sentido contrario son más duras, si cabe. Belén Ro califica de “vulgares” a los de los tríos y se queja de que si discute con uno de ellos se meta siempre algún otro en la conversación. La colaboradora está convencida de que si salen nominados Sonia y Mario sería expulsado este último porque es un tibio. Tiene muy desgastado lo de tibio, que usa con demasiada frecuencia. Sonia debe estar alucinando viendo como puede ser nominada por ambos grupos, aunque no estoy seguro de que sea consciente, tampoco de que vaya a suceder en realidad. El grupo minoritario suele tener el favor del público, pero en este caso tampoco parece claro que se vaya a cumplir la tradición.
Si participan todos de un pacto para las nominaciones no tiene tanta ventaja como pueda parecer el grupo de Manuel. Suman 15 puntos, considerando que Mario puede imponerse y asignar los 3, dejando el otro a Sonia. Es decir, podrían sacar a un dúo con 8 puntos y otro con 7. Por su parte, el grupo de Belén dispondría de 9 puntos tan solo (contando con que Cristina se deje llevar por Carlos, algo que depende de cómo estén en el momento), y con esos puntos podrían darle 7 uno de los tríos, tirando los otros dos puntos. Por tanto, el grupo minoritario haría salir a la palestra fácilmente a uno de sus rivales. Así las cosas, la clave estaría en el poder de la salvación que tienen Raquel y Antonio. Les permitiría salvar al trío nominado, dejando en peligro de nuevo a los dos mismos dúos (Belén-Carmen y Cristina-Carlos). Claro que estos cálculos serían baldíos si este jueves las nominaciones tienen alguna peculiaridad.
Teoría de la identidad social
Está ampliamente estudiado en psicología social que las personas necesitamos sentir la pertenencia a “algo”. Está es la base del hecho comprobado de que en la casa de Gran Hermano se formen tradicionalmente dos grupos. Ayuda a ello la condición de aislamiento y que estén encerrados en un espacio relativamente pequeño, todo lo cual casi obliga a una interacción constante. El cerebro entonces busca atajos para organizar la realidad, algo especialmente sencillo si se plantea la convivencia en los términos de “nosotros” contra “ellos”. En enfrentamiento se produce aun sin un motivo real más allá de que además de compañeros de piso sean rivales en el concurso. Pero los roces aparecen sin que exista un conflicto previo. Una vez formados los grupos, con mayor o menor convencimiento, se repiten las siguientes pautas: necesitar un enemigo, buscar un líder y sentir la necesidad de hacer alianzas estratégicas que garanticen la supervivencia o la favorezcan.
¿Por qué dos grupos? Porque simplifica la tensión emocional. Cuando se presenta un conflicto es mucho más fácil saber de qué lado se está. Si fueran más los grupos esa decisión se complicaría. Así se da el caso de que siempre alguien niega pertenecer a un grupo al mismo tiempo que habla de que “ellos son así” o “nosotros no hacemos tal cosa”. Con esto asumen la pertenencia que niegan, aunque sea sin darse cuenta. La dinámica de “buenos” y “malos” se potencia al no poder escapar de allí (salvo en su modo más drástico, que sería el abandono) y saber que no se van a renovar las caras que observan cada día, a todas horas. En definitiva, esa dinámica hace todo se magnifique, algo que no se ha dicho nunca sobre este programa.
¿Qué podría evitar la formación de dos grupos en la casa de Gran Hermano? Tener un objetivo común, lo cual solo sucede con las pruebas. Deben actuar de manera solidaria para conseguir gastar más dinero en comida, pero concursan solos. No ayuda que a estas alturas de la película todos tengan consciencia de que el conflicto vende y genera contenido. A pesar de lo cual a veces hacen un mayor esfuerzo en resolver los problemas de la convivencia. Solo con fingir armonía están polarizando menos. En el mejor de los casos es algo transitorio, y lo olvidan en cuanto salta la chispa por cualquier motivo, por lo general carente de importancia.
Dos detalles más ayudan a la organización social que comento. El grupo no conoce a ciencia cierta la duración del concurso, tampoco sabe bien lo que pasará mañana, algo que promueve el programa no contándoles casi nada con antelación. La incertidumbre genera mayor necesidad de sentirse alguien entre “nosotros”, teniéndoles a “ellos” enfrente. Esto que cuento no es casual, sino que viene impuesto por unas condiciones deliberadamente diseñadas para facilitar la polarización. A las mencionadas se suman la falta de comida, un confort limitado y otras. La conclusión sería que dos grupos enfrentados no son una anomalía, sino la forma más simple y estable de organizar un grupo bajo presión. Una presión que se acrecienta según va acercándose el final del concurso al tiempo que se limita cuando empiezan a ser menos. Se trata de un patrón súper robusto.
Moleskine del gato
En la composición de grupos que he comentado hay un caballo de troya llamado Anita Williams. Está en el mayoritario, pero va filtrando información al contrario. Me urge que sea descubierta. Y, como ya he señalado, la imprevisible Cristina Piaget, mejor tratada por algunos de los integrantes del grupo mayoritario.
Juanpi Vega y Sandra Barrios han limado asperezas dentro de la casa más allá de lo previsible. Viéndoles cualquiera diría que se avecina tema que quema. De momento, ambos lo niegan.
Después del tenso enfrentamiento del domingo entre Raquel Salazar y Cristina Piaget con base en el supuesto robo de un pimiento por parte de la modelo, resulta que ayer descubrieron que se trató todo de un error. El pimiento y el calabacín reservados por Raquel para un guiso estaban a buen recaudo, pero lo debió de olvidar. El pimiento medio podrido que usó Cristina era otro cuyo destino era ir a la basura. Ayer Raquel levantaba en brazos a Cristina para intentar una reconciliación. Imposible saber si la estaba abrazando o haciendo una llave de judo.
El comentario de Carlos a Cristina sobre que lo tiene todo pagado es doblemente feo. Primero porque el presentador muestra una actitud de superioridad al comparar la maltrecha economía de ella con su bonanza económica. Además, viene a decir que ella necesita seguir en el concurso y a él se la refanfinfla. Me preguntaba ayer su expareja Mónica Hoyos en X (antes Twitter) por qué me parece bajuno el comentario. Muy simple, porque pavonearse de no tener problemas económicos delante de una persona que sí los tiene es como presumir de buena vista delante de un ciego.
Hoy tenemos otro especial salvación, con doble salvación, curva de la vida de Antonio Canales y una nueva sala con una dinámica nunca vista, entre otras cosas.
En el vídeo de hoy reflexiono sobre si la vuelta de Canales al concurso tras pasar unos días fuera supone para él una ventaja o todo lo contrario.
