Belén Rodríguez es una víctima de Carmen Borrego
La salida de Belén Rodríguez no se explica sin el abandono de Carmen Borrego ni sin los errores de una estrategia equivocada que la acabó convirtiendo en daño colateral.
La expulsión de Belén Rodríguez es un daño colateral del abandono de Carmen Borrego y lo debe de saber perfectamente. Analizando y opinando sobre Gran Hermano durante un cuarto de siglo acuñó teorías como la del 50 por ciento. El voto se dividió entre Carmen y ella hasta el abandono del pasado martes. Entonces la diferencia entre los dos porcentajes mayores era de tan solo tres décimas (37,2 % y 37,5 %). Al comienzo de la gala de anoche ambos porcentajes se habían separado 22 puntos y al rato estaban a casi 30 de distancia (64,9 % y 35,1 %). Es evidente que buena parte de los votos para Carmen fueron a parar a Belén, que se convertía anoche en una víctima de su amiga.
No sé si los reproches de Belén a la pequeña del clan Campos se quedarán solo en esto o también le echará en cara que en su despedida de la casa fuera extremadamente amable con varios de sus habitantes, muy especialmente con los que han sido enemigos de su amiga. Sin embargo, no dedicó ni una sola palabra a Sonia Madoc, ama de llaves de las dos. La amistad entre Belén y Carmen tiene más años que Gran Hermano, por lo que no es nada probable que estas minucias vayan a ponerla en peligro, pero Carmen debería agradecer que la expulsada de anoche no dijera nada anoche de lo mucho que la ha podido llegar a perjudicar en el concurso.
Hizo bien el programa en no decir a la casa el porcentaje con el que era expulsada Belén porque de haberlo hecho tendrían una valiosa información sobre las preferencias de la audiencia. El riesgo de que Cristina Piaget se viniese arriba hubiera sido grande. Conociendo su impulsividad y la dificultad que tiene para moderar la expresión de sus sentimientos y emociones, habría reaccionado mal. No me estoy poniendo en la tesitura de una Cristina repartiendo cortes de manga a diestra y siniestra, aunque tampoco lo descartaría. Que ganase el duelo casi duplicando el número de votos de su enemiga significa que se ha dado un paseo. Ha ganado a Belén con la gorra, lo cual no era previsible. Ni siquiera que fuera a quedarse en la casa. Basta con haber leído lo que se decía en redes sociales, activas como en los mejores tiempos en la conversación sobre el programa, para apreciar que muchos daban por segura la expulsión de la modelo, basándose siempre en absurdas conspiranoias. ¡Es que no aprendemos!
Belen Ro no merecía este fin. Ni debió salir tan pronto, ni con casi dos tercios de los votos. Pero antes de convertirse en víctima de Carmen Borrego lo fue de su propia estrategia, sirviendo de paraguas de su amiga, reaccionando con desdén en muchas ocasiones, errando en las alianzas y hasta nominando. Se puede pensar que son demasiados errores para ser una experta en el formato, pero yo valoro positivamente que haya sido así. Esto demuestra que ha vivido la experiencia como se debe, con pasión y gran implicación, sin corsés que sometan sus gustos e intuición a los requerimientos del juego. Belén ha sido ella misma, que es lo primero que se pide a los concursantes, y además lo más importante.
La vehemencia de Belén nos ha dejado momentos imborrables y ayudó a que estas tres primeras semanas de la edición hayan sido tan increíbles como para darle vida a un programa cuestionado tras la fallida experiencia anterior. Decían muchos que la fórmula estaba agotada y no faltaban quienes se apresuraran a hacerle la lápida o empuñar la pala para echarle encima el último puñado de tierra. Pero, por suerte, este muerto está muy vivo. Y sería injusto atribuir todo el mérito a Cristina. Admitamos que Belén tiene también una parte. No diré que a pesar de sus errores, sino gracias a ellos, posiblemente. Personalmente, reconozco que me he reído mucho con Belén y a estas alturas no hay nada que pueda agradecer más que eso.
Decepcionados con Carlos Lozano
Después de salir Belén vino el momento para la votación en positivo que terminaría con Mario Jefferson también fuera. Esto sí que era previsible y en una casa de apuestas habría cotizado poquísimo porque la gran mayoría creyó que sucedería y acertó. Belén y Mario no fueron los únicos que terminaron tocados anoche. Aunque sigue en la casa, Carlos Lozano ha decepcionado tanto que aventuro un descenso importante de sus apoyos por parte de la audiencia. Si muchos están decepcionados con este concursante es por su errática trayectoria. Los rotondazos, que prefiriese competir en lugar de cooperar con Cristina y el intento de engañar a la audiencia respecto a lo sucedido en la cena el martes, son tan solo algunos de sus errores. Su última genial idea ha sido aliarse con Sonia para ir ambos contra el resto de la casa, cosa que han urdido esta misma madrugada. Antonio le dijo a la cantante casi lo mismo que ya le escuchamos antes decir a Cristina. Esto es más un patinazo que un rotondazo.
El peor de los errores señalados es que Carlos quisiera vender en la casa que Cristina se puso violenta en la cena hasta el punto de tener que guardar los cuchillos. No es cierto, como tampoco lo es que estuviera histérica. Cristina se arrodilló delante de Belén para consolarla. No sé si lloraba por la elección de Carlos o por la humillación de llevar puesto un mandil y tener que servir la cena a los comensales. La realidad es que fue él quien pidió quedarse con una compañera distinta a la elegida para cenar. Antes de entrar a la suite Carlos y Cristina se daban un cariñoso abrazo, lo cual desmiente el resto de su relato posterior. Puede que el resto de los concursantes se lo creyese, aunque mi intuición me dice que han pillado su juego y dudo que se puedan volver a fiar de él. Y ya no engaña a la audiencia.
El falso relato de Carlos sobre lo que sucedió en la cena o sus cambios de alianzas compiten con su sumisión a Carmen y Belén a la hora de bajar la entusiasta defensa de su concurso por parte de una audiencia con cierta sensación de necesitar que se haga justicia esta vez, redimiendo a este concursante dejando que levante el cheque con el importe del premio en la última gala. La condescendencia mostrada con las dos televisivas escondía el intento de hacer con Belén una carpeta de maduritos. Si digo que me parece patético me estoy quedando corto. Belén encontraba la manzana roja de plástico que la hubiera permitido habitar la suite y enseguida pretendía compartir ese privilegio con Carlos. Ambos se besaban luego con tanto ímpetu como para romper el sofá del ‘confe’. Me da rabia que fuera expulsada Belén, pero por otro lado agradezco que hayamos evitado esta increíble carpeta. También que se haya quedado Cristina, auténtica protagonista de estas tres semanas.
Canales de día, Canales de noche
Canales peligra esta semana al ser el más temperamental de los nominados. Es, igualmente, un auténtico espectáculo. Pura fantasía verle cambiar de actitud con algunos de sus compañeros. De gritar hasta desgañitarse a Cristina queriendo dejarla sin comida a abrazarla con fervor mostrando alegría extrema por su salvación. De hablar con Belén como si fuera una vieja amiga recién levantados ambos a hablar sobre ella con desprecio delante de los ‘babies’. Como dejó dicho Belén, es “Canales de día, Canales de noche”. Capaz de decir una cosa y la contraria, y en ambas ocasiones con idéntico fervor. Como concursante me parece fascinante y casi tan hipnótico como Cristina. Lástima que, como en ‘Doctor Jekyll y Mr Hyde’, uno de los dos Canales represente la falta total de empatía, sea dañino y tóxico.
El Canales Hyde puede acabar con el Canales Jekyll, que puede terminar muriendo, siguiendo el argumento de Sonia. Para la cantante, Carmen está muerta por haber abandonado la casa. Habla de la muerte, por tanto, como sinónimo de dejar de vivir ahí dentro. Por tanto, Antonio puede estar muerto de aquí a unos días, como digo, porque de entre los nominados no hay nadie más fascinante, pero tampoco más venenoso. Sería una pena que en lugar de ser Sonia la expulsada lo fuera Antonio. Sonia es tan mueble o más que Mario, habiéndose quedado sin pareja tras la expulsión de este. Como decía anoche Miguel Frigenti: “Sin pareja, otra vez…”
Observatorio de nominaciones
Así transcurrieron las nominaciones a la cara tras la doble expulsión de la noche:
Raquel y Antonio > Cristina/Carlos (1), Sonia (3)
Manuel, Gloria y Anita > Sonia (1), Cristina/Carlos (3)
Sandra, Juanpi y Andrea > Sonia (1), Carlos/Cristina (3)
Sonia > Sandra/Juanpi/Andrea (1), Raquel/Antonio (3)
Cristina y Carlos > Sonia (1), Raquel/Antonio (3)
Este es el cómputo final de votos: Cristina/Carlos (7), Sonia (6), Raquel/Antonio (6), Sandra/Juanpi/Andrea (1). Sonia quiso utilizar su poder, aunque ni siquiera recodaba que era la salvación y pensaba que se iba a poder salvar. Tras dudarlo, decidió nominar directamente a Sandra. De manera que los nominados definitivos son: Cristina, Carlos, Sonia, Raquel, Antonio y Sandra.
¿Habría podido evitar el dúo de Cristina y Carlos salir a la palestra por tercera semana consecutiva? Imposible. Tampoco hubieran podido esquivar esta ocasión de peligro los otros nominados. Estaba escrito que debieran salir nominados los que están. Eso sí, Sonia decidió tirar a la basura su privilegio de la nominación directa no pudiéndola usar el día que le pudiera valer para salvar ella la nominación.
Moleskine del gato
Juanpi Vega está deseando saber si su “novia” lo sigue siendo o no. Mara Espinosa entra en la casa mientras todos están “congelados” ante la amenaza de si se mueven dejarán de optar a habitar la suite durante los próximos siete días. ¿No es muestra de que no le importa tanto que se mantenga inmóvil? Es difícil de entender que pueda ser tan parado como para no reaccionar en un momento como ese, dándole igual si optaba o no ese privilegio. No vale aducir que siguió estando congelado para no perjudicar a sus compañeros. Antes le había importado bien poco dejarles sin opción a recuperar sus maletas. Solo le importaba que no se enterasen.
Anita Williams sufrió un lamentable percance del que espero se recupere pronto y continúe en el concurso con normalidad. Coincidió con que su grupo ignoró la indicación de que solo podía buscar la manzana roja de plástico uno por dúo (trío, en este caso). Manu González parecía el encargado, pero se vio buscando también a su hermana Gloria y a Anita. Ayer fue el día que este trío comenzó a resquebrajarse. Manuel quitó la careta a su compañera de encierro. Conociéndole, puede convertirse en su peor pesadilla. Le haría la ola a Manu si pregunta a Anita cómo es posible que haga comprar leche sin lactosa porque no puede tomar la normal y luego se zampa entera una tarrina de helado entre cuyos ingredientes está la leche con lactosa.
