Secun de la Rosa, actor de 'Aída y vuelta', narra cómo ha evolucionado la percepción de su personaje

El actor se ha mostrado orgulloso de haber interpretado a su personaje durante tanto tiempo y el cariño que recibió por la sociedad española
Paco León y el reto "temerario" de hacer la película de 'Aída': "Creo que si no hubiera hecho de Luisma hubiese sido fan de la serie"
Durante el estreno de ‘Aída y vuelta’, la esperada película que recupera el universo de una de las series más icónicas de la televisión española y que está dirigida por Paco León, Secun de la Rosa volvió a situarse en el centro de todas las miradas. El actor dio vida durante años a Tony Colmenero, uno de los personajes más recordados de ‘Aída’ y, sin duda, uno de los más relevantes en la representación del colectivo LGTBIQ+ dentro de la ficción generalista de principios de los 2000.

Cuando ‘Aída’ se estrenó en 2005, Tony rompió esquemas. En una televisión acostumbrada a retratar a los personajes homosexuales desde el estereotipo burlesco o secundario, Tony destacaba por ser abiertamente afeminado, orgulloso de sí mismo y, sobre todo, profundamente querido por el público. Era abogado, liberal, independiente y feliz, y nunca se escondía para encajar. Veinte años después de su primera aparición, el personaje se revisita desde una sociedad que ha cambiado —y avanzado— en su mirada hacia la diversidad.
Las palabras de Secun de la Rosa sobre su personaje
Preguntado por cómo percibe hoy la evolución social respecto a Tony Colmenero, Secun de la Rosa se mostró orgulloso y agradecido. “Creo que ha evolucionado para bien y estoy muy contento de haber hecho un personaje como Tony”, afirmó, subrayando el paso del tiempo – dos décadas - entre aquel primer capítulo y la actualidad. El actor recordó que Tony era “un personaje con pluma, muy afeminado y muy feliz de lo que era”, algo que en aquel momento no siempre resultaba fácil de llevar a la pantalla sin caer en la caricatura ofensiva.
Precisamente ahí reside, según el intérprete, una de las claves del éxito del personaje. Para el actor, Tony estaba construido desde la ternura y la humanidad, lo que en el argot teatral se conoce como un “payaso blanco”: alguien que conecta con el espectador desde la bondad. “Era entrañable y caía bien a todo el mundo sin caer en el prototipo de hacer una marica mala”, explicó De la Rosa, destacando que Tony era “majo, amigo de sus amigos” y con una vida profesional y personal plena.
Lejos de victimizarse, Tony se defendía con inteligencia y humor. “Le iba bien en la vida porque se burlaba de quienes se metían con él”, recordó el actor, poniendo en valor una actitud que hoy se interpreta como empoderamiento. En este regreso cinematográfico, Tony Colmenero no solo vuelve como personaje, sino como símbolo de una televisión que, sin saberlo, ayudó a normalizar la diversidad mucho antes de que fuese una conversación mayoritaria.
Paco León explica cómo ha evolucionado el humor
Paco León (quien interpretó a Luisma en la serie original y ahora dirige esta entrega) propone una mirada audaz sobre la comedia que definió la televisión española durante casi una década. En su papel como director se ha encargado de jugar con el espectador no solo para trasportarle al pasado, concretamente a 2018, sino para hacerle reflexionar una vez más sobre los estereotipos, la sociedad y el humor.

Este ejercicio de reflexión desde el humor —como él mismo lo denomina— se convierte en un desafío narrativo que el director ha decidido aceptar: más que intentar explicar la película, el intérprete cree que “se entiende mejor viéndola”.

