Susana Molina y Guille Valle enseñan cómo cocinar el mejor roscón de nata para los Reyes 2026: paso a paso

Susana Molina y Guille Valle comparten paso a paso su receta casera para preparar un roscón de nata esponjoso y lleno de sabor, ideal para disfrutar en familia el día de Reyes
Los propósitos de año nuevo que lo famosos no cumplieron durante el 2025
La llegada de los Reyes Magos marca uno de los momentos más dulces de la Navidad y, como cada año, el roscón se convierte en el gran protagonista de la mesa. Para esta ocasión, Susana Molina y su marido Guille Valle han querido compartir con sus seguidores su receta casera para preparar un roscón de nata perfecto de cara a los Reyes de este año. Paso a paso, la pareja muestra cómo elaborar este clásico de forma sencilla, compartiendo pequeños trucos que marcan la diferencia entre un roscón correcto y uno realmente esponjoso y sabroso.

El paso a paso para preparar el roscón de Reyes perfecto
El primer paso es activar la levadura. Para ello, se mezclan 180 mililitros de leche tibia con 25 gramos de levadura fresca de panadería. Se remueve bien y se deja reposar mientras se preparan el resto de los ingredientes.
Este proceso es clave para que la masa fermente correctamente más adelante. En un bol amplio, se mezclan 120 gramos de azúcar con tres huevos.
A continuación, se añade la leche con la levadura ya activada, la ralladura de media naranja, la ralladura de medio limón y dos cucharadas de aroma de azahar, uno de los ingredientes que aporta el característico sabor a roscón. Se integran bien todos los ingredientes líquidos hasta obtener una mezcla homogénea.
El siguiente paso es tamizar 580 gramos de harina de fuerza, que se incorporan poco a poco a la mezcla anterior. Junto a la harina, se añaden 85 gramos de mantequilla a temperatura ambiente, que facilita que se integre mejor en la masa, y una pizca de sal. En este punto comienza el amasado, una de las fases más importantes de la receta. Susana y Guille insisten en que hay que tener paciencia durante el amasado.
La masa debe trabajarse hasta que deje de pegarse a las manos. Para facilitar el proceso, se puede espolvorear un poco de harina sobre la mesa y el amasado. Cuando se obtiene una bola más o menos homogénea, se coloca la masa en un bol ligeramente engrasado, se tapa y se deja reposar durante dos horas.
Al utilizar levadura fresca, es posible que la masa tarde algo más en doblar su tamaño. Si se opta por levadura seca, recomiendan usar unos 10 gramos, ya que la fermentación será más rápida. Mientras la masa reposa, se puede preparar el azúcar perlado casero. Para ello, se mezcla agua con azúcar glas hasta formar una pasta espesa. Con esta mezcla se crean pequeñas perlas que se introducen en el microondas durante 40 segundos, hasta que se endurecen.
Una vez la masa ha duplicado su volumen, se desgasifica suavemente y se le da forma de roscón. Es importante hacer el agujero central bastante grande, ya que durante el segundo reposo la masa volverá a crecer. El roscón hecho se deja reposar durante una hora más, cubierto, para que gane esponjosidad.
Antes de hornear, se pinta el roscón con huevo batido y se decora con el azúcar perlado y almendras laminadas. El horno debe estar precalentado y el roscón se hornea a 170 grados durante unos 20 minutos. Dependiendo del horno, puede necesitar hasta 23 minutos. A partir del minuto 20, se puede pinchar con un palillo: si sale limpio, el roscón está listo.
Como consejo final, Susana y Guille recomiendan pintar el roscón recién salido del horno con un poco de agua y azúcar. Este pequeño truco ayuda a que el roscón quede más tierno y brillante. Una vez frío, solo queda abrirlo y rellenarlo de nata al gusto.

