Justin Bieber: de su ascenso meteórico a su caída mediática, su proceso de rehabilitación o su faceta como padre
Justin Bieber es uno de los artistas más influyentes del panorama musical que ha estado marcado por sus escándalos y sus rehabilitaciones
Justin Bieber regresa a la bolera en la que grabó la canción 'Baby' hace 15 años y recrea el icónico momento
La reaparición de Justin Bieber se ha convertido en uno de los platos fuertes de los Premios Grammy 2026. Un anuncio que, tras hacerse por parte de la Academia de la Grabación, ha suscitado gran interés por parte de sus seguidores y de medios internacionales.
Tras años alejado de los escenarios, el cantante, que ha estado nominado a cuatro premios en la 68 edición de los Grammy, ha decidido reaparecer por todo lo alto. Las presentaciones públicas del cantante de ‘Baby’ han sido escasas y contadas en los últimos años, aunque este 2026 está previsto que regrese definitivamente por todo lo alto y encabece el cartel del festival Coachella que se celebra el próximo mes de abril.
Su ascenso meteórico cuando era un adolescente
Y es que Justin Bieber irrumpió en la escena musical internacional cuando tan solo era un adolescente. Desde entonces, su nombre ha estado ligado tanto al éxito masivo como a las dificultades personales y a las malas rachas que ha pasado debido al peso de la fama temprana y desbordante.
Más de una década después de aquel debut cuando lanzó su primer sencillo, el cantante canadiense sigue siendo una figura central del pop mundial, aunque su trayectoria ha cambiado de rumbo en varias ocasiones, marcada por sus escándalos personales, sus detenciones, sus procesos de rehabilitación y una relación distinta con la industria y con su público.
Nacido en 1994 en Stratford, una pequeña localidad de Ontario (Canadá), Justin Bieber fue descubierto en 2007 gracias a vídeos caseros subidos a YouTube en los que interpretaba versiones de canciones populares. Aquellos vídeos publicados en su cuenta de YouTube comenzaron a ganar popularidad entre el público joven y, en especial, del cazatalentos y representante de artistas Scooter Braun, quien vio en el joven un talento con potencial global.
Poco después y cuando tenía tan solo 13 años, Justin Bieber firmó su primer contrato discográfico que le catapultó a la fama mundial y comenzó su ascenso meteórico.
Su primer gran éxito llegó en 2010 cuando el artista publicó su mítica canción 'Baby'. Con estética de adolescente 'bueno', un estilismo marcado por el color morado y por su icónico peinado, Justin Bieber se convirtió en un auténtico producto musical que acabó siendo un fenómeno adolescente sin precedentes. Con una imagen fresca y un sonido orientado al pop juvenil, Justin Bieber acumuló millones de seguidores en todo el mundo, llenó estadios y encabezó listas de ventas.
Los escándalos de Justin Bieber
Como ya había sucedido en otras ocasiones con otros artistas como Britney Spears, el impacto de esa fama a una edad tan temprana tuvo grandes consecuencias en la personalidad de Justin Bieber que no tardaron en florecer.
La presión mediática, la falta de intimidad y una agenda profesional implacable afectaron de forma evidente a su bienestar emocional y el cantante comenzó a protagonizar escándalos que le alejaban de su imagen de 'niño bueno' y lo convertían en lo que muchos denominaban como un 'juguete roto'.
A partir de 2013, la carrera del cantante empezó a verse eclipsada por episodios polémicos que ocuparon titulares más allá de lo musical. Detenciones, comportamientos erráticos y declaraciones controvertidas contribuyeron a deteriorar su imagen pública.
En varias entrevistas posteriores, el propio Justin Bieber reconoció que se encontraba "desorientado" y que había recurrido al consumo de sustancias como la marihuana como vía de escape ante una realidad que no sabía gestionar.
Su vuelta a los escenarios
Este periodo crítico marcó un punto de inflexión. Lejos de desaparecer, el artista decidió frenar y replantearse su vida personal y profesional. La rehabilitación fue una pieza clave de ese proceso.
El mismo Justin Bieber ha hablado abiertamente de su paso por terapia, de su lucha contra la ansiedad y la depresión, y de la necesidad de rodearse de un entorno más estable. Este discurso, poco habitual en estrellas de su generación en aquel momento, fue recibido con interés por parte de seguidores y analistas del sector musical.
El resultado de esta etapa de introspección se reflejó también en su música. En 2015 publicó 'Purpose', un álbum que supuso su consolidación como artista adulto. Canciones como 'Sorry', 'Love Yourself' o 'What Do You Mean?' le volvían a posicionar como un artista consagrado que mostraba un sonido más elaborado y letras centradas en el arrepentimiento, la responsabilidad y la búsqueda de redención.
El disco fue un éxito comercial y crítico, y sirvió para redefinir la figura de Justin Bieber ante la opinión pública.
Problemas de salud mental
En los años siguientes, el cantante continuó explorando nuevos registros, colaborando con artistas de distintos géneros y manteniendo una presencia constante en las listas internacionales. No obstante, su salud volvió a situarse en primer plano cuando anunció la cancelación de varias giras por motivos médicos.
Fue en 2022 cuando el artista reveló que padecía el síndrome de Ramsay Hunt, una afección neurológica que le provocó parálisis facial parcial y le obligó a priorizar su recuperación.
Su faceta como padre y su matrimonio con Hailey Bieber
Actualmente, Justin Bieber mantiene una relación más prudente con la exposición mediática. Casado desde 2018 con la modelo Hailey Baldwin, ha destacado en varias ocasiones la importancia del apoyo familiar y de la fe como pilares de su estabilidad. Aunque sigue lanzando música y participando en proyectos puntuales, su ritmo de trabajo es más selectivo y menos frenético que en el pasado.
En la actualidad, Justin Bieber atraviesa una etapa vital muy distinta a la que lo llevó a ocupar portadas por sus excesos, polémicas o problemas personales. El cantante canadiense ha ido construyendo una imagen más discreta y centrada en su vida privada, en la que su faceta como padre ocupa un lugar fundamental.
Desde que anunció en agosto de 2024 la llegada de su primer hijo, el artista ha mostrado un perfil mucho más sereno. Aunque Justin y Hailey Bieber han optado por proteger al máximo la intimidad del menor y evitar una exposición excesiva en redes sociales, el cantante no ha ocultado que este cambio ha supuesto un punto de inflexión en su vida.
Sin hacer de la paternidad un espectáculo mediático, el cantante parece decidido a construir este capítulo con discreción.
En la actualidad, Bieber representa un caso paradigmático de los riesgos y desafíos asociados a la fama precoz. Su historia combina el éxito, la fama temprana, la caída de un artista internacional y su reconstrucción.