Noruega

La cárcel en la que se encuentra Marius Borg: 240 reclusos, un programa de salud sexual y una visita a la semana

Marius Borg. Cordon Press
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El escándalo continúa cebándose con la monarquía noruega. La sorpresa ha sido mayúscula tras salir a la luz que los príncipes Haakon y Mette-Marit han acudido personalmente a la cárcel de Oslo para visitar a Marius Borg, ahora en prisión preventiva por su juicio en el que se enfrenta a 38 cargos, entre otros cuatro por violación.

Este pasado jueves, 5 de febrero, por la noche, los herederos al trono fueron fotografiados entrando al centro penitenciario en el que se encuentra recluido Borg, conocida como la Oslo fengsel. Se trata de la primera vez que un miembro de la familia real noruega se adentra en una prisión con este fin.

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La Corona, que en un primer momento parecía distanciarse por completo de la polémica del hijo de Mette-Marit, fruto de una relación anterior, ha decidido, con este movimiento, mostrar su apoyo al joven de 29 años, que afronta una pena de prisión de 16 años.

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La familia real ya ha sido clara durante todo el proceso al señalar que este es un momento "difícil", tanto a nivel institucional como personal.

Está previsto que Borg permanezca ingresado en prisión durante cuatro semanas, aunque la Fiscalía ha solicitado que se alargue hasta el fin del juicio, fechado a finales del mes de marzo. De ser así, durante casi dos meses el joven se encontrará entre 240 reclusos, inmerso en un programa de salud sexual específico del centro y tendrá tan solo una visita por semana.

Los detalles de la prisión de Oslo

Se trata de una cárcel ubicada en el barrio céntrico de Grønland en Oslo, considerada de alta seguridad y con capacidad para 243 reclusos masculinos miembros de distintos perfiles penales, muchos de ellos en espera de juicio o en prisión preventiva, como es el caso de Marius, lo que convierte a la cárcel en un lugar de alta rotación y control exhaustivo.

Conocida también en Noruega como Bayern debido a que se trataba de una antigua cervecería, se encuentra en un enclave muy cercano a la estación central de la capital noruega. Es uno de los establecimientos más grandes del país, destinado a reclusos adultos masculinos desde los 18 hasta aproximadamente los 70 años.

Los ingresos al centro se realizan a través de la entrada principal en Åkerbergveien 11, donde las personas que van a cumplir una pena o una medida cautelar primero deben presentarse con su identificación y la documentación correspondiente, como ocurrió con el hijastro de Haakon.

Las instalaciones de la Oslo fengsel están distribuidas en varios departamentos con diferentes funciones. Entre ellos se encuentra la sección B, que alberga a la mayoría de los reclusos bajo custodia preventiva o con medidas más estrictas. Aquí las unidades suelen estar divididas en pequeños módulos de celdas individuales donde los internos permanecen la mayor parte del tiempo, siempre bajo vigilancia.

También está la sección C, que se trata de un espacio con un enfoque diferente: está diseñado para reclusos con problemas de adicción a las drogas. Trabaja en colaboración con organizaciones externas como Tyrilistiftelsen y ofrece programas de apoyo, con personal especializado que acompañan la estancia de quienes se encuentran en este módulo.

La prisión cuenta con otras áreas como un vestíbulo de recepción, oficinas, salas para entrevistas con defensa o autoridades, bibliotecas y espacios donde se realizan controles y registros antes de cada movimiento dentro del establecimiento.

Igualmente, en la prisión se encuentran dos sacerdotes y dos asesores sociales que trabajan directamente con los reclusos, así como un Departamento de Salud y una Clínica Psiquiátrica Ambulatoria.

El día a día de Marius en la cárcel

Aunque muchos asocian la cárcel con el aislamiento total, la prisión de Oslo ofrece un programa de actividades laborales y formativas para quienes permanecen más tiempo en sus instalaciones.

Entre estas actividades destacan la producción en talleres de carpintería donde los internos fabrican productos que pueden ser vendidos a través de una red vinculada al centro. También hay servicios comunitarios como un lavandería interna, reparaciones de bicicletas y trabajos de mantenimiento en general.

Asimismo, cuenta con su propia tienda interna, donde los reclusos como Marius pueden comprar productos básicos con dinero que se deposita en sus cuentas personales dentro del establecimiento. Esto incluye desde artículos de higiene hasta pequeños artículos para facilitar su estancia allí.

Cada día suele incluir actividades como trabajo, participación en una actividades o un programa de defensa. Además, la jornada incluye la relación con otros reclusos y un tiempo determinado para estar al aire libre.

Los presos solo pueden recibir una visita a la semana y sólo se pueden reservar si se dispone de un permiso de visitante, que generalmente tiene una validez de un año si se aprueba la solicitud. Se permite un máximo de tres adultos por visita.

La celda en la que se encuentra Borg Høiby está equipada con lo básico: una cama, escritorio, silla, lavabo y sanitario integrados en el propio espacio.

Programa de salud sexual

Más allá de la seguridad y de las actividades principales, Oslo fengsel ha implementado programas que buscan atender aspectos relacionados con la salud de los internos.

Destaca, en este sentido, el proyecto piloto enfocado en salud sexual, una iniciativa que aborda un tema poco discutido en las prisiones noruegas: la educación sobre intimidad, relaciones sexuales y bienestar emocional.

Este programa involucra tanto a reclusos como al personal y se apoya en materiales informativos, talleres y jornadas especiales.

Se incluyen también las conversaciones grupales, que giran en torno a temas como la intimidad, el amor y la sexualidad. El objetivo es crear un foro donde los reclusos puedan adquirir experiencia al hablar sobre estos temas, reflejarse mutuamente y reflexionar. Uno de los aspectos más importantes es que los reclusos sepan que es posible hablar sobre estos temas. Además ofrecen conferencias, mesas redondas y folletos a los presos.

Cabe recordar que Marius Borg ha sido acusado delitos de violación, violencia machista, amenazas, agresiones, quebrantamiento de órdenes de alejamiento y delitos relacionados con drogas.