Quiénes fueron Carmen Díez, la mujer de Antonio Tejero, y su amiga Herminia, que se han viralizado tras salir en los papeles del 23F
La esposa del militar y su confidente se han convertido en protagonistas de gran parte de los papeles desclasificados del 23F
Muere a los 93 años Antonio Tejero, autor del intento de golpe de Estado del 23F
El fallecimiento de Antonio Tejero, teniente coronel de la Guardia Civil y protagonista del fallido intento del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, este pasado 25 de febrero ha coincidido con la desclasificación por parte del Gobierno de más de un centenar de documentos confidenciales sobre aquel día clave en la transición democrática.
Entre estos papeles han surgido, con fuerza, dos voces femeninas que hasta ahora habían permanecido casi en las sombras: Carmen Díez Pereira, esposa de Tejero -fallecida en 2022-, y su amiga Herminia.
Ambas se han convertido en protagonistas de gran parte de las transcripciones de conversaciones grabadas, en las que Carmen se refiere numerosas veces a su marido como "tonto" o "desgraciao".
Inevitablemente, sus nombres no han tardado en viralizarse, y son muchos los que se preguntan quién fue Carmen Díez y cuál era la identidad de su amiga y confidente.
Carmen Díez
Carmen Díez Pereira formó parte de la vida íntima de Antonio Tejero durante más de cinco décadas. Hija de un guardia civil, maestra de profesión y esposa de Tejero desde la década de los años 50, compartió con él una familia numerosa de seis hijos, Carmen, Dolores, Antonio, Elvira, Ramón y Juan, y una vida marcada por la disciplina, la fe y la carrera militar de su marido.
Tras la histórica entrada de Tejero en el Congreso de los Diputados el 23F, su vida personal se volvió inseparable de uno de los episodios más traumáticos de la historia española.
Ella fue el pilar fundamental que sostuvo a la familia Tejero, especialmente durante los 14 años que su marido pasó en prisión.
Las transcripciones telefónicas desclasificadas revelan que se encontraba "desesperada" por no poder contactar con su esposo mientras él permanecía encerrado en el hemiciclo. "Es que no hay forma humana de que yo pueda hablar con él por teléfono, ¿no?", recoge una de las conversaciones.
En otra charla con el general Fajardo, Díez le espetaba: "¿Cómo voy a estar tranquila? Por dios. Si le han dejao' como una colilla. Por Dios. Si es indigno".
También ha llamado la atención que, en otra llamada, la esposa del militar hablaba con otra mujer, Herminia, a quien le decía: "¿Has visto qué asco? Me lo han dejao' tirao' como una colilla. Me lo han dejao' solo, me lo han engañao'". Y añadía: "Qué desgraciao', tanto amor a la Patria, tanto darlo todo, mira cómo le han engañao'. Estaría el Ejército detrás... en la cabeza, y ahora nadie ha hecho nada".
Asimismo, calificó de "traidores" y "cobardes" a otros altos mandos que, según ella, se "rajaron" a última hora tras haberle dado su apoyo inicial a Tejero, quien salió de la cárcel en 1996.
Desde entonces, la vida del matrimonio se caracterizó por un perfil bajo, el refugio familiar y el anonimato. Ambos dividieron su tiempo principalmente entre su vivienda en Madrid y sus estancias en Torre del Mar, en Vélez-Málaga, donde solían veranear y donde finalmente se retiraron para disfrutar de una vida más tranquila.
Juntos disfrutaron de sus