La emotiva despedida a Fernando Ónega tras la capilla ardiente: entre gaiteros y aplausos y el dolor de sus hijos

La familia de Fernando Ónega a la salida de la Casa de Galicia de Madrid, tras la capilla ardiente. EP
Compartir

La Casa de Galicia de Madrid acogió este pasado miércoles, 4 de marzo, la capilla ardiente del periodista Fernando Ónega, fallecido un día antes a los 78 años. La jornada estuvo marcada por un constante flujo de representantes institucionales, compañeros de profesión, familiares y amigos que acudieron a rendir homenaje a una de las figuras más reconocidas del periodismo político español.

PUEDE INTERESARTE

La capilla ardiente abrió sus puertas a las 10:00 horas y permaneció instalada durante toda la jornada en la sede institucional gallega en la capital, un emplazamiento elegido por su vinculación con Galicia, tierra natal del legendario periodista.

El féretro, rodeado de coronas de flores, fue visitado por numerosos rostros del ámbito político y mediático. Entre las autoridades presentes se encontraron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a varios ministros y otros políticos como Alberto Núñez Feijoó, José Luis Martínez-Almeida, o Mariano Rajoy. También acudió la reina Letizia, íntima amiga de Sonsoles Ónega.

PUEDE INTERESARTE

Tras la capilla ardiente

Uno de los momentos más emotivos llegó al término de la jornada, cuando el ataúd fue trasladado al coche fúnebre a la salida de la Casa de Galicia.

En ese instante, los asistentes rompieron en un aplauso mientras unos gaiteiros tocaban en directo, en honor a sus orígenes gallegos, como banda sonora de su despedida.

El féretro de Fernando Ónega, precedido de numerosas coronas de flores -destacando la del rey Juan Carlos con los colores de la bandera de España- abandonaba el lugar ante la emotiva mirada de sus seres queridos como protagonistas.

Sus hijos, Sonsoles, Cristina y Fernando Ónega, así como la viuda del comunicador, Ángela Rodrigo, y sus nietos, acompañaron el féretro visiblemente afectados y entre lágrimas, incapaces de no mostrar el dolor en estos duros momentos.

Una de las escenas más dolorosas ha llegado con el abrazo de la presentadora a sus hijos Yago y Gonzalo, junto a su pareja Juan Montes. También cuando la que fue su mujer durante los últimos 25 años, abrazada al hijo que tenían en común, Fernando Jr., rompía a llorar.

El gesto de los hijos, caminando junto al coche fúnebre entre aplausos, marcó el cierre de la jornada antes de ser enterrado en la más estricta privacidad.

"Estamos emocionados con nuestro hermano Fernando también, conmovidos por el cariño inmenso, y queríamos daros las gracias por el respeto que nos habéis hecho sentir. Estamos muy orgullosos de nuestro padre, que fue también un poco padre de esta profesión y de todos vosotros, y ha sido emocionante escucharos y saber que siempre tuvo un minuto para escuchar a cada uno de los compañeros con los que trabajó, y ojalá seguir y continuar su legado", aseveraba Sonsoles Ónega.