Isabel Gemio, emocionada, habla del avance de la enfermedad de su hijo Gustavo: "Ya no puede cenar"

Isabel Gemio junto a sus hijos, Diego y Gustavo, durante la cena solidaria XVIII aniversario Fundación Isabel Gemio en el circulo de Bellas Artes. Europa Press
Compartir

Isabel Gemio lleva casi toda su vida delante de los focos, pero su mayor batalla ha tenido lugar lejos del foco mediático. La lucha más importante de la periodista y presentadora comenzó cuando a su hijo Gustavo le diagnosticaron distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad rara que provoca una degeneración progresiva de la musculatura y que, a día de hoy, sigue sin cura.

Gustavo, que tiene 28 años y fue adoptado por la comunicadora durante su relación con Nilo Manrique, recibió el diagnóstico cuando apenas tenía 21 meses.

A partir de ese momento, la vida de la presentadora cambió por completo y decidió implicarse de lleno en dar visibilidad a este tipo de patologías poco frecuentes y en impulsar la investigación científica.

PUEDE INTERESARTE

La Fundación

Con ese objetivo, en 2008 puso en marcha la Fundación Isabel Gemio, una entidad centrada en promover estudios sobre distrofias musculares y otras enfermedades minoritarias.

PUEDE INTERESARTE

Desde entonces, su trabajo se ha centrado en conseguir recursos económicos que permitan avanzar en tratamientos que mejoren la calidad de vida de los pacientes y, en el futuro, puedan conducir a una cura.

Dentro de esa labor solidaria, la periodista ha celebrado una nueva edición -la número 18- de la ya tradicional cena benéfica de la fundación, un evento que año tras año reúne a numerosas personalidades con el objetivo de recaudar fondos para continuar financiando proyectos de investigación.

En esta ocasión, Gemio estuvo acompañada por sus dos hijos, Gustavo y Diego, a quienes siempre ha definido como el eje fundamental de su vida. Además, tampoco faltaron rostros conocidos del panorama social y cultural como la soprano Ainhoa Arteta, Nuria González, el presentador Pepe Navarro, la comunicadora Lidia Torrent, la actriz Loles León, el empresario Pedro Trapote o la modelo Antonia Dell'Atte, entre otros, que quisieron mostrar su apoyo a la causa.

Durante la velada, la propia Isabel reconoció la emoción que supone ver la implicación de tantas personas: "Una noche emocionante la verdad, rodeada de gente que viene aquí porque tiene un gran corazón. Tiene dinero para pagar el cubierto y las empresas que colaboran, que son muchas y hacen patrocinios para los pequeños gastos que tenemos. Está lleno y muy felices y muy agradecidos", explicó.

Además, dejó claro que su implicación nace del amor de madre: "Para mí no es un sacrificio porque mi corazón siente que es lo que tiene que hacer".

La situación actual de su hijo Gustavo

Uno de los momentos más duros llegó cuando habló del estado actual de Gustavo, cuya enfermedad ha ido avanzando con el paso de los años y limita cada vez más su rutina diaria.

Visiblemente emocionada, confesó: "No puedo hablar porque me emociono. Hoy no se va a quedar a la cena porque él ya no puede cenar. Él es nuestra fuerza. Él está aquí haciendo un esfuerzo. Él sí que hace el esfuerzo. Necesita ya muchas horas de máquina de oxígeno y no es fácil para él. Pero nos da fuerza a los demás. Nos da ejemplo y nos da amor. ¿Y cómo no vamos a luchar? Si él es el primero en hacerlo, ¿no?".

La presentadora también quiso destacar el papel de su otro hijo, Diego, y cómo esta situación ha marcado su vida: "Para un hermano tampoco es fácil, ¿sabes? Tener un único hermano enfermo. No es fácil para los hermanos que tienen hermanos enfermos. Y Diego, pero al mismo tiempo lo ha hecho mucho más grande, le ha aportado mucha verdad, mucho amor, mucho ejemplo. Entonces, a veces, los jóvenes, cuando tienes 15 años, pues te quejas de tonterías. Y él se ha dado cuenta de que su hermano nunca se quejaba. Y eso es un ejemplo”.

A raíz de su experiencia personal, Gemio reflexionó también sobre cómo las dificultades cambian la manera de ver la vida: "En general nos quejamos por cosas que no merecen la pena. Le damos importancia, ponemos nuestra atención en cosas que no merecen la pena y que nos quitan mucha energía. Pero vamos a fijarnos en lo bueno que nos da la vida. Es que yo tengo muchos motivos para darle gracias a la vida, como dice la canción. Yo tengo dos hijos maravillosos", afirmó.

Entre lágrimas, también reconoció cuál es su mayor deseo: "Yo ya no pido más a la vida, bueno que se cure mi hijo, para eso estamos poniendo nuestro granito en la ciencia y en la investigación, pero el sentirme querida y apoyada por mis hijos como madre, pues no he debido hacerlo mal, ya está, ya con eso me basta".

La maternidad, según sentenció, ha sido "muy difícil", pero también el mayor aprendizaje de su vida: "Nunca sabes si lo estás haciendo bien, estás siempre en la duda. No tiene manual de instrucciones la maternidad. Y cuando viene una maternidad inesperada como es esta, se complica todo a la enésima potencia. Todo. Aparte del desgaste psicológico. Y no todos los días estás fuerte y maravillosa, entonces hay que hacer un esfuerzo. Y es un aprendizaje continuo".