Germán y Jerónimo, los dos guardias civiles fallecidos en Huelva: un veterano a punto de jubilarse y un capitán que se lesionó el mes pasado en otra persecución

Germán y Jerónimo, dos veteranos de la Guardia Civil, han muerto este viernes durante la persecución de una narcolancha en Huelva
Mueren dos guardias civiles y uno está herido grave al chocar dos embarcaciones persiguiendo una narcolancha en Huelva
Este 8 de mayo quedará marcado como otra jornada negra para la Guardia Civil. Un trágico accidente marítimo durante una persecución a una narcolancha frente a las costas de Huelva se ha cobrado la vida de dos veteranos del cuerpo: Germán y Jerónimo.
La colisión entre dos patrulleras del Servicio Marítimo de la Benemérita ha dejado, además, a otros dos agentes heridos, uno de ellos de gravedad. El suceso, que sigue bajo investigación, ha vuelto a poner en pie de guerra a las asociaciones profesionales. De momento, no ha trascendido si los tripulantes de la narcolancha consiguieron escapar o si pudieron ser interceptados.

Germán, un veterano de Teruel que se instaló en El Rompido
Germán, de 55 años, era la viva imagen de la experiencia. Natural de Teruel, llevaba 34 años en el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. Ingresó en el cuerpo en 1989, aunque fue en 1994 cuando se incorporó a la Comandancia de Huelva. Los compañeros le definen como un hombre de oficio, conocedor de cada corriente de la costa onubense, según medios locales.
Durante su trayectoria, el agente recibió "numerosas distinciones y felicitaciones". Actualmente residía en la localidad de El Rompido, en Cartaya. Tras 30 años de servicio en la unidad marítima y ya a las puertas de su jubilación, la fatalidad quiso que perdiera la vida prácticamente en el acto tras el violento impacto entre las dos embarcaciones oficiales.
Jerónimo, el capitán que lideraba desde la primera línea
El capitán Jerónimo J.M., de 56 años, no era un mando que se limitara a la gestión de despacho. Natural de la localidad malagueña de Villanueva del Rosario, su trayectoria en la Guardia Civil, donde ingresó en 1994, dibujaba el perfil de un profesional curtido en escenarios de máxima exigencia. Antes de llegar al sur, curtió su temple en Guipúzcoa, donde estuvo destinado entre 1999 y 2005. Tras su paso por las comandancias de Málaga y Córdoba, se incorporó en 2020 como capitán al Servicio Marítimo de Huelva, una de las plazas más complejas por la presión del narcotráfico.
Su compromiso con el servicio era absoluto, como demostró recientemente: hace apenas unos meses sufrió la fractura de varias costillas durante una intervención contra otra narcolancha. Pese a aquel precedente, Jerónimo seguía encabezando las misiones de coordinación y salvamento en primera línea de fuego. A diferencia de su compañero Germán, el capitán no falleció de forma instantánea; fue evacuado en estado crítico tras el choque, pero la gravedad de sus lesiones terminó por apagar su vida poco después en el hospital. Al igual que Germán, Jerónimo contaba con diversas distinciones que avalaban una carrera dedicada íntegramente a la protección de la costa y el cumplimiento del deber.
Los otros agentes heridos en la persecución
El balance de víctimas se completa con otros dos agentes afectados por la colisión. Uno de ellos permanece ingresado con pronóstico reservado tras sufrir el impacto directo del choque, y las fuentes oficiales mantienen la cautela a la espera de su evolución.
El cuarto guardia civil implicado resultó herido de carácter leve con diversas contusiones, encontrándose ya fuera de peligro. Las autoridades siguen ofreciendo atención a los agentes implicados en la operación.
El accidente: una persecución a 70 millas de la costa
El suceso ocurrió este viernes, alrededor de las 11:00 horas, a unas 70 millas de la costa de Huelva, en una zona cercana al límite con la provincia de Cádiz. Un radar detectó la presencia de una narcolancha, lo que activó un dispositivo de interceptación en el que participaron dos patrulleras del Servicio Marítimo.
La extrema velocidad de las embarcaciones y la complejidad de la maniobra para cercar a los narcotraficantes provocaron una colisión accidental entre las dos naves de la Guardia Civil. Los agentes quedaron a la deriva. Un nuevo suceso que recuerda a otros episodios trágicos en el mar, como el ocurrido en Barbate, en Cádiz.
