Política

El sueldo de Yolanda Díaz como Ministra de Trabajo y Vicepresidenta del Gobierno: el bruto supera las seis cifras

Yolanda Díaz en una intervención en el Congreso de los Diputados. Getty Images
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Uno de los pilares del relato político de Yolanda Díaz está en sus orígenes humildes. Natural de Fene, una localidad con tradición astillera a pocos kilómetros de Ferrol, la vicepresidenta segunda del Gobierno de España tuvo trabajos tan precarios como la mayoría de los jóvenes de su generación. Trabajó poniendo copas en un bar o limpiando casas. Una etapa “mileurista” que contrasta con su situación actual como vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

El actual salario de la líder de Sumar, que alcanza las seis cifras anuales, es unas ocho veces más alto en comparación con el que tenía antes de dedicarse a la política. De acuerdo con el Portal de Transparencia del Gobierno de España, su bruto anual asciende a los 104.631,16 euros. Una cantidad que tiene en cuenta todos sus cargos, ya que percibe 90.177,84 euros por su rol como ministra de Trabajo y vicepresidenta a los que hay que sumar 14.453,32 por ser diputada de Sumar. 

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De forma mensual, Díaz recibe unos 8.719,26 euros. Esa, sin embargo, no es la imagen completa. Además de recibir esta retribución, la vicepresidenta se aloja en una vivienda pública situada en el Paseo de la Castellana que tiene unos 440 metros cuadrados. Es la casa más grande de la que dispone cualquier ministro y la explicación sobre por qué la ocupa ella es bastante simple: está situada en el propio Ministerio de Trabajo. 

Pese al sueldo y el piso del que dispone, la vicepresidenta ha asegurado en varias ocasiones que no está del todo cómoda con su situación actual. A lo largo de diferentes entrevistas, Díaz aseguraba que preferiría volver a vivir en Galicia o en un lugar con mar y dejar de lado la política.  En cualquier caso, la carrera política de Yolanda Díaz ha sido muy lucrativa. Desde 2019 ha tenido un salario bruto mensual mínimo de 5.969,54 euros, habiendo ingresado alrededor de medio millón de euros gracias a la política en los últimos siete años. Además, la gallega lleva desde 2003 ocupando cargos de diferente responsabilidad y dedicándose en exclusiva a sus cargos públicos desde 2007. Ha sido coordinadora nacional de Izquierda Unida en Galicia y diputada en el parlamento gallego entre 2012 y 2016. 

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Incluso con estos ingresos, cabe destacar que Yolanda Díaz es una de las personalidades políticas con menor patrimonio declarado. No posee acciones ni participaciones en empresas y tampoco cuenta con una gran cartera de propiedades. En su declaración patrimonial de 2023, la vicepresidenta informaba de un valor de 49.165,59 euros en bienes e inmuebles. La cantidad, acorde con su postura política, hace pensar en una gestión económica austera.

Aunque los salarios de los políticos siempre causan polémica, la retribución de los altos cargos españoles está por debajo de la de sus equivalentes de la Unión Europea. Incluso habiendo subido los sueldos a lo largo de los últimos años, en 2023 era el séptimo país de la Unión que menos pagaba a sus cargos públicos. Yolanda Díaz también cobra menos que otros políticos españoles. Por ejemplo, Francina Armengol, presidenta de la Mesa del Congreso, recibe más de 254.000 euros brutos anuales.

Pese a su elevado sueldo, Yolanda Díaz ha anunciado que dejará la política cuando se celebren las próximas elecciones generales de 2027. A partir de entonces podrá cobrar una indemnización durante un máximo de dos años. En contra de la creencia popular, sin embargo, no tendrá derecho a un sueldo vitalicio o prestación extra cuando se jubile. Este tipo de privilegios, aunque existieron entre 2006 y 2011, desde entonces se reservan de forma exclusiva al presidente del Gobierno.

¿Y a qué se dedicará Díaz cuando deje la política? La vicepresidenta ha dado a entender que volverá a trabajar en su despacho de abogacía, en el que se dedicaba sobre todo al ámbito laboralista y a ofrecer consejo legal a mujeres maltratadas. Aunque esto tiene menos que ver con lo económico, la vicepresidenta también ha asegurado que le gustaría estudiar filosofía y “trabajar desde el lugar que toque para evitar que gobierne la derecha”. “Para eso no hay que ser candidata. Lo he hecho toda mi vida desde que era una joven abogada”, decía.