Rupturas de famosos

La boda sorpresa de Antonio Banderas y Melanie Griffith, 30 años después: 12 invitados, una huida y sin dinero para pagar el taxi

Antonio Banderas y Melanie Griffith, en una imagen de archivo. Cordon Press
Compartir

14 de mayo de 1996. Londres. Dos de las mayores estrellas del mundo acaban de darse el 'sí, quiero' en secreto. Salen del registro civil intentando esquivar a los paparazzi, se meten a toda prisa en un taxi y, cuando llegan al destino, descubren que no llevan dinero encima. Ni una libra. Así comenzó oficialmente el matrimonio de Antonio Banderas y Melanie Griffith, una de las parejas más mediáticas, inesperadas y cinematográficas de los años noventa.

Ahora, tres décadas después, aquella boda sigue teniendo algo de leyenda, romanticismo, comedia y caos. Porque no fue un enlace nupcial cualquiera de Hollywood. Fue un enlace íntimo, rapidísimo y completamente alejado del lujo exagerado que se esperaba de dos rostros tan conocidos.

PUEDE INTERESARTE

Cómo comenzó su relación

Cuando Antonio y Melanie se conocieron en 1995 durante el rodaje de 'Two Much', nadie imaginaba que aquello acabaría en boda un año después. La conexión fue inmediata, el problema era que ambos estaban casados. Él seguía unido a la actriz española Ana Leza, mientras que ella había retomado su relación con Don Johnson, con quien tuvo a su hija Dakota Johnson y con quien mantenía una historia sentimental tan intensa como turbulenta. Pero el flechazo fue imposible de esconder.

PUEDE INTERESARTE

Antonio acababa de aterrizar en Hollywood convertido en el nuevo actor europeo de moda gracias a las películas de Pedro Almodóvar. Melanie, por su parte, ya era una estrella consagrada: sexy, explosiva y omnipresente en el cine estadounidense de los ochenta y noventa.

La prensa convirtió su relación en un fenómeno mundial. El actor malagueño y la diva rubia parecían una pareja improbable, casi de película. Y, sin embargo, cuanto más se hablaba de ellos, más unidos estaban. En pocos meses ambos rompieron sus matrimonios y anunciaron que esperaban un hijo.

Los detalles de su boda

Lo lógico habría sido organizar un bodorrio millonario en Los Ángeles. Pero hicieron justo lo contrario. El 14 de mayo de 1996 se casaron prácticamente a escondidas en el registro civil de Marylebone, en Londres, sin exclusivas, sin fotógrafos invitados y sin posados vendidos por millones. Y solo 12 invitados.

La ceremonia fue tan discreta que durante horas muchos medios ni siquiera lograron confirmar que el enlace había ocurrido. Los invitados recibieron instrucciones muy estrictas para no revelar detalles y la pareja se movió por Londres casi como fugitivos. Nada que ver con el Hollywood ostentoso de la época.

De hecho, una de las cosas que más llamó la atención fue la sencillez del enlace. Solo ellos, su entorno más cercano y un amor que en aquel momento parecía capaz de llevárselo todo por delante.

Una huida de película

Después llegó la escena más llamativa de toda la historia. Ambos abandonaron el lugar a toda prisa para evitar a los paparazzi y se subieron a un taxi convencidos de que así lograrían desaparecer del radar mediático. El problema apareció al llegar al destino: no tenían dinero para pagar. Así lo confesó después la propia actriz años después.

"Fue sorprendente cómo salimos de la iglesia. Nos metimos en un taxi y nos escapamos de los paparazzi, entramos a escondidas en un hotel, salimos por la puerta de atrás y nos metimos en otro taxi, pero al ir a pagar vimos que no teníamos dinero. Fue como una comedia de errores, pero muy divertida".

Escasos meses después nació Stella del Carmen, la hija de ambos, en Marbella. La ciudad se convirtió en el lugar de veraneo de la familia y Melanie comenzó a integrarse cada vez más en la vida española de Antonio. Marbella y Málaga se convirtieron así en refugios habituales para la pareja, especialmente lejos del ruido de Los Ángeles.

Durante años fueron inseparables. Ella acompañó a Antonio en su ascenso como estrella internacional con títulos como 'La máscara del Zorro' o 'Desperado' y él estuvo a su lado durante los problemas de salud de la actriz, desde el cáncer de piel hasta la epilepsia que la diagnosticaron en 2011. Precisamente por eso sorprendió tanto la noticia de su separación en 2014.

Su divorcio

Después de casi 20 años juntos, anunciaron un divorcio amistoso y sin escándalos, algo casi revolucionario para Hollywood. "Parte de la razón por la que mi matrimonio terminó fue porque personalmente me quedé atrapada. No dejaré que eso vuelva a suceder. Quiero disfrutar de la vida, quiero poder hacer lo que quiera", contó ella a la revista 'Porter'.

En mayo de ese mismo año, el actor conoció a Nicole Kimpel en el Festival de Cannes. Sus fotos bailando juntos en la gala dejaron a todos boquiabiertos, aunque Banderas no tardó en aclarar que, en ese momento, ya había comenzado los trámites para divorciarse de Griffith. Por su parte, a la actriz no se le ha conocido una pareja sentimental desde entonces.