Sin duda, una de las historias de vida más interesantes de todo el Congreso de los Diputados
El desconocido pasado de Yolanda Díaz: "Cuando estaba en el instituto, trabajé limpiando casas"
Yolanda Díaz tiene, sin duda, una de las historias de vida más interesantes de todo el Congreso de los Diputados. La vicepresidenta segunda del Gobierno de España presume, con razón, de tener unos orígenes humildes, pero en su biografía también hay una vinculación política que comenzó muy pronto. No en vano, uno de los episodios que marcó su infancia fue el día que el político comunista Santiago Carrillo le besó la mano cuando solo tenía cuatro años.
“Vino a Ferrol a dar un mitin multitudinario. Él era un hombre de la época, así que me cogió la mano y me la besó. Yo le dije a mi madre: 'Mamá, ¿este señor qué me ha hecho?’”, recordaba Díaz hace algún tiempo. Aquello pasó en 1975, cuando la vicepresidenta apenas tenía cuatro años. Su infancia transcurría con normalidad la mayoría del tiempo, pero algunos días combinaba jugar en la calle con situarse detrás de una pancarta en alguna manifestación.
La propia Yolanda Díaz se refería a ella misma y a algunos de sus primeros amigos como “los niños del partido” en referencia a esta vinculación temprana con el PCE. “Sentía que mi familia era distinta”, decía la vicepresidenta. Y es que por su casa desfilaban políticos y artistas muy relevantes en aquella época. Su padre, Suso Díaz, era una de las figuras más destacadas de la izquierda ferrolana que, debido a la tradición astillera de la zona, era una de las más activas de toda Galicia.
No es exagerado decir que la política, en casa de los Díaz, era algo más que una opción. Suso Díaz fue encarcelado en varias ocasiones, una de ellas ya tras el nacimiento de Yolanda. Tras participar en las huelgas de los astilleros de 1972, que fueron una serie de intensas huelgas y protestas organizadas por los astilleros gallegos, se le impuso una multa de 150.000 pesetas (unos 4.000 euros actuales al ajustar la inflación) que se negó a pagar al considerar que tenía motivos políticos. Estuvo encarcelado dos meses por ello. De Suso Díaz se ha dicho que fue “uno de aquellos militantes antifranquistas que lo dieron todo por la libertad”, y fue reconocido por ello. Se incorporó oficialmente a la dirección de Comisiones Obreras de Galicia cuando el sindicato se legalizó en 1978 y desde 1992 hasta el 2000 fue el secretario general de la comunidad autónoma. Todo esto ocurría mientras Yolanda Díaz crecía y aquí también hay que sumar que su madre, sin tener cargos de relevancia, también era una militante de izquierda convencida.

Lo más sorprendente es que esto no es todo. El tío de Yolanda, Xosé Díaz, también militó en el Partido Comunista durante años y tuvo cargos de relevancia en CIG, el sindicato nacionalista con más afiliados de Galicia. Además, fue elegido parlamentario por la provincia de A Coruña y representó al BNG en el parlamento de Galicia entre 1997 y 2005.
Aunque influyó menos en su interés por la política, Yolanda Díaz también forjó lazos personales relevantes durante su militancia. Fue uno de los mayores apoyos de Pablo Iglesias durante su etapa en Podemos y, posteriormente, fue propuesta como su sucesora en 2021.
A todas estas experiencias políticas hay que sumar una adolescencia en la que Yolanda Díaz descubrió lo que era el mercado laboral, desempeñando empleos precarios hasta conseguir fundar su propio despacho de abogados en 1998. La situación familiar junto a estas experiencias fueron forjando las ideas de una política militante desde joven que comenzó como concejala en 2003 y acabó siendo una de las figuras más relevantes de España, ocupando dos de los puestos más importantes del Gobierno.
Todo apunta a que los días de Yolanda Díaz en la primera plana política están contados. Aunque la dirigente asegura que seguirá luchando para evitar que la derecha tome el poder, también ha confirmado que no se presentará a las elecciones que tendrán lugar en el año 2027. Para ella ahora es más importante disponer de más tiempo para estar con su familia. Cree que ya se ha perdido demasiado de la infancia y también de los últimos años de su padre, que tristemente falleció en 2025. Sobre lo que hará después, ha comentado que quizá vuelva a ejercer como abogada.

