Choupette, el gato de Karl Lagerfeld, sigue sin tener la herencia siete años después de la muerte del diseñador pero "no le falta de nada"
El káiser le dejó a siete personas y a su gata Choupette su fortuna de 200 millones de euros
Las últimas voluntades del diseñador tendrán que esperar porque hay conflictos con las autoridades fiscales francesas
La herencia de Karl Lagerfeld todavía sigue sin repartirse siete años después de su muerte. Según informa 'El Mundo', el káiser cambió en varias ocasiones su testamento pero en el último, con su propia letra, concedía a siete personas y a su gata Choupette su fortuna de 200 millones de euros.
Esas siete personas que heredaron su fortuna fueron Sébastien Jondeau -guardaespaldas, chófer y asistente personal-, Baptiste Giacobini -su modelo y muso-, el modelo Brad Kroenig y su hijo Hudson -íntimos amigos-, Caroline Lebar -su directora de comunicación durante más de tres décadas y Françoise Caçote, la fiel ama de llaves a quien el director artístico de Chanel le confió el cuidado de su gato.
"Hasta el momento no hemos recibido absolutamente nada", asegura la ama de llaves
Pero, de momento, sus últimas voluntades tendrán que esperar porque hay conflictos con las autoridades fiscales francesas sin aclarar. En The Atlantic, la fiel Caçote rveló que quiere "ser completamente transparente": "Hasta el momento no hemos recibido absolutamente nada". "Dada la complejidad de la situación he tenido que contratar a abogados caros para reclamar la herencia a mi nombre y asegurarme de que se respeten debidamente los deseos de Karl", destacó.
Para Karl Lagerfeld, Choupette era su vida. En el pasado reconoció a The Cut que "nunca pensó que podría enamorarse de un animal así": "Ella es el centro del mundo. Si la vieras, lo entenderías. Es un poco Greta Garbo". "Es como un ser humano, pero lo bueno es que es silenciosa. Odia a otros animales y odia a los niños. Siempre se queda conmigo y tiene dos criadas personales. Juegan con ella, tienen que cuidar su hermoso cabello blanco, aplicarle los tratamientos de belleza para sus ojos y la entretienen", afirmó.
"Mientras se arreglan las cosas, hago todo lo posible por respetar sus deseos", destaca Caçote
Lagerfeld dejó instrucciones muy claras para el cuidado del felino de raza birmana, pelaje blanco y ojos azules que ha protagonizado campañas, libros y siempre viajaba en avión privado. "Mientras se arreglan las cosas, hago todo lo posible por respetar sus deseos, especialmente que a Choupette no le falta nada. Esa es mi máxima prioridad. Además de cuidarla, trabajo a tiempo parcial para mantenerla. Recibe todo el amor, atención y cuidado que necesita", dijo la ama de llaves al medio citado.
Choupette llegó a la vida de Lagerfeld de una forma muy sencilla. Baptiste Giacobini le encomendó al diseñador en el otoño de 2011 que la cuidara mientras estaba fuera atendiendo sus compromisos como modelo. El animalito tenía tres meses, era la primera vez que el alemán tenía una mascota y se quedó prendado por su belleza y comportamiento.
Cuando llegó el momento de devolverla, se negó en rotundo porque para él había sido un flechazo en toda regla. Desde entonces, Choupette ha recibido los mejores cuidados con un chef, un guardaespaldas y dos cuidadores.