Política

"Cuando llegué al Congreso, llevaba seis meses en el paro": la desconocida realidad de Gabriel Rufián antes de la política

Gabriel Rufián en el Congreso de los Diputados
Gabriel Rufián en el Congreso de los Diputados. Getty Images
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Hijo de emigrantes andaluces establecidos en Cataluña, Gabriel Rufián lleva más de diez años representando a los votantes de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados. Lo que muchos ya no recuerdan es que, antes de conseguir su escaño en la undécima legislatura, el político de Santa Coloma de Gramanet se vio envuelto en una gran polémica: su situación laboral despertaba muchas sospechas.

Rufián se define a sí mismo como una persona de origen humilde y que ha sido “un mileurista” al igual que la mayoría de los jóvenes de su generación. Sus padres, Antonio Rufián y Pepi Romero, son dos militantes de izquierdas andaluces que emigraron a Cataluña en busca de un futuro mejor, pero que no lograron escapar del todo de la precariedad. Tras regentar un taller de peletería que terminó cerrando, el padre se dedicó al transporte y la madre trabajó como auxiliar de enfermería.

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Como tantos otros jóvenes, si quería dinero tenía que trabajar. “Primero descargué camiones de feria y a los 19 entré a trabajar en el Corte Inglés. A los 22 pasé al H&M, donde trabajé con gente de todas partes del mundo. Aprendí sobre todo que las cosas hay que ganárselas”, contaba en una de sus primeras entrevistas. Tras terminar la carrera de Relaciones Laborales, Rufián empezó a trabajar en el departamento de recursos humanos de varias empresas. Es en esta etapa en la que surge la polémica. Durante sus primeras charlas con la prensa explicó que antes de ser elegido diputado estaba en paro porque “había tenido que dejar su trabajo”. Esta frase hizo que saltaran las alarmas.

Aunque los arreglos entre partes son relativamente comunes, el subsidio de desempleo solo puede percibirse si has sido despedido de la empresa. Una situación sobre la que muchos dudaban tras las palabras de Rufián. Pol Gibert, secretario general del Departamento Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, acusó al político de llevar a cabo un “fraude de ley”. “Para cobrar el paro hay que haber perdido el trabajo por causas ajenas a la voluntad del trabajador”, decía el por entonces líder de la Juventud Socialista de Cataluña. Todo esto obligó a Rufián a matizar sus palabras. Explicó que, debido a una incompatibilidad de horarios, en su trabajo le habían pedido elegir entre la carrera política o mantener su empleo y que había sido despedido por negarse a cambiar sus prioridades. Esto ocurrió unos seis meses antes de que fuese elegido como diputado en la XI legislatura.

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Más tarde, esta situación fue ratificada por la empresa que lo despidió. “Se le despidió porque no se dedicaba a tiempo completo. Estaba a otros asuntos, como luego se ha comprobado. Faltaba mucho al trabajo”, contaban sus jefes. Aunque en aquella época no era todavía diputado, sí ejercía como secretario general de Asamblea Nacional Catalana y era miembro de Súmate, una organización que busca promover el voto independentista entre la comunidad hispanohablante de Cataluña.

Aunque este caso quedó olvidado y las explicaciones se dieron por satisfactorias, el político catalán ha estado envuelto en numerosas polémicas. En lo laboral destaca su ‘venganza’ contra uno de sus superiores de la época en la que trabajaba en El Corte Inglés, que le había dicho que era “un cero a la izquierda”. Según explicó Rufián, aunque se arrepiente de ello, años después fue a visitarle al centro comercial para preguntarle si todavía pensaba lo mismo. También circularon con respecto al político diferentes bulos, siendo los más famosos los que involucran su carrera universitaria o vida laboral. Esto le forzó a publicar en internet su diploma de licenciado o su vida laboral. Algunos aspectos personales, especialmente los relacionados con su expareja, también han generado debate en la prensa y las redes sociales. 

Es probable que este tipo de situaciones se repitan a lo largo de los próximos años, pues Rufián no tiene previsto dejar la política. Actualmente, el catalán busca unir a las fuerzas políticas españolas a la izquierda del PSOE en un bloque común que sea capaz de plantear una alternativa. Su idea es lograrlo de cara a los comicios que tendrán lugar, como muy tarde, en 2027.