Rupturas de famosos

Cronología de la relación de Suhaila Jad y André Carrillo: del flechazo en Portugal a la tormentosa ruptura

Suhaila Jad y André Carrillo
Suhaila Jad. Instagram | Fotomontaje Outdoor @suhailajad @carrillo
Compartir

Durante años, la historia de amor de Suhaila Jad, exconcursante de 'Supervivientes', y André Carrillo pareció una de esas relaciones capaces de sobrevivir a la distancia, la fama y la presión mediática. Mientras él se consolidaba como una de las grandes figuras del fútbol peruano, ella optaba por una vida cada vez más discreta y centrada en su familia. Juntos construyeron un hogar, dieron la bienvenida a tres hijos y proyectaron una imagen de estabilidad que parecía inquebrantable.

Sin embargo, detrás de esa aparente tranquilidad de la pareja, se escondían grietas que terminaron saliendo a la luz. Lo que comenzó como un romance inesperado en Portugal, acabó convirtiéndose en una de las separaciones más comentadas de los últimos tiempos. Acusaciones de infidelidad, mensajes en redes sociales y dolorosas confesiones públicas han marcado el desenlace de una relación que ha durado más de una década.

PUEDE INTERESARTE

Hoy, su romance forma parte del pasado, pero también deja una huella importante en la vida de ambos. La familia que construyeron seguirá siendo el vínculo permanente entre dos personas que compartieron algunos de los momentos más importantes de sus vidas. Y aunque sus caminos hayan tomado direcciones diferentes, la historia de amor entre Suhaila Jad y André Carrillo permanecerá en el recuerdo de muchos.

El encuentro que cambió sus vidas en Portugal

Suhaila y el futbolista André Carrillo se conocieron en 2015. Por aquel entonces, ella atravesaba una etapa de profundos cambios personales. La española, tras participar en 'MyHyV', 'Supervivientes' y perder a su padre, buscaba alejarse de España y comenzar una nueva etapa. Con ese propósito decidió trasladarse a Portugal para aprender un nuevo idioma y abrirse a nuevas experiencias. Lo que no imaginaba era que aquel viaje terminaría cambiando por completo el rumbo de su vida.

PUEDE INTERESARTE

Por su parte, André desarrollaba su carrera deportiva en el Sporting Clube de Portugal. El futbolista peruano vivía uno de los periodos más importantes de su trayectoria profesional y estaba plenamente centrado en el deporte. Sus caminos se cruzaron en una discoteca portuguesa. Lejos de protagonizar un flechazo inmediato y cinematográfico, la relación comenzó de forma natural. Primero compartieron planes dentro de un grupo de amigos y poco a poco fueron estrechando lazos.

Según explicó el propio Carrillo años después, todo empezó dentro de una pandilla formada por varios jóvenes que organizaban actividades sencillas y alejadas de los excesos. Salidas al cine, tardes de juegos y encuentros informales fueron creando una conexión cada vez más fuerte entre ambos. Aquella amistad inicial terminó transformándose en una relación sentimental que pronto adquirió una gran importancia para los dos.

La gran noticia: la llegada de los mellizos

Uno de los momentos más importantes en la cronología de la relación de Suhaila y André Carrillo llegó en 2017. Tras dos años de relación, la pareja anunció una noticia que transformaría por completo sus vidas, iban a convertirse en padres por partida doble.

La llegada de Cédric y Samira marcó un antes y un después para ambos. La maternidad y la paternidad se convirtieron en el centro de sus prioridades, modificando rutinas, objetivos y perspectivas de futuro. Para Suhaila, el nacimiento de sus hijos significó también una transformación personal. Poco a poco fue dejando atrás la exposición mediática para concentrarse en la crianza de los pequeños.

La llegada de su tercer hijo

Cuando parecía que la familia no podía estar más consolidada, llegó una nueva alegría. En 2021, la pareja anunciaba que estaban esperando a su tercer hijo. Suhaila compartió imágenes de su embarazo y mostró con orgullo una etapa que estaba viviendo con enorme ilusión. La llegada del nuevo miembro de la familia reforzó la percepción de que atravesaban uno de sus mejores momentos.

Para entonces, la familia formada por Carrillo y Jad se había convertido en el eje central de sus vidas. De hecho, el propio futbolista había confesado en alguna ocasión que le gustaría tener una familia aún más numerosa.

Los planes de boda que nunca llegaron a materializarse

A pesar de llevar años juntos y compartir tres hijos, Suhaila y André nunca llegaron a casarse. En una entrevista concedida en 2021, el futbolista habló abiertamente sobre la posibilidad de dar darse el ‘sí, quiero’. Lejos de descartar el matrimonio, explicó que era una idea que contemplaban para más adelante.

El futbolista señalaba que les gustaría esperar a que sus hijos fueran mayores para que pudieran participar activamente en la celebración y disfrutar plenamente de ese momento tan especial. Aquellas declaraciones reforzaron la idea de que la relación seguía avanzando con normalidad.

Las primeras señales de crisis

Después de años sin polémicas públicas, comenzaron a aparecer indicios de que algo no marchaba bien. Las primeras señales llegaron a través de las redes sociales de Suhaila. En un gesto que generó una enorme repercusión, compartió la imagen de un pendiente que aseguró haber encontrado en el coche del futbolista.

pendiente ok

La publicación estaba acompañada por un mensaje cargado de ironía que dejaba entrever un profundo malestar. Aunque Carrillo optó por guardar silencio, el episodio despertó la curiosidad de miles de seguidores que comenzaron a preguntarse si la relación atravesaba dificultades.

La confirmación definitiva de la separación

Finalmente llegó el momento que puso fin a todas las dudas. A través de Instagram, Suhaila confirmó públicamente que la relación había terminado. Sus mensajes fueron contundentes y reflejaban el cierre de una etapa fundamental de su vida.

En ellos habló de humillaciones, mentiras y heridas emocionales que, según sus propias palabras, había soportado durante años. También explicó que durante mucho tiempo permaneció en la relación por el deseo de ofrecer a sus hijos un hogar similar al que ella había tenido durante su infancia. Sin embargo, con el paso del tiempo comprendió que continuar en una situación que le generaba sufrimiento no era la mejor decisión.