Aunque durante años permaneció alejado de la atención mediática, Gian Luca Pelloni Bulzoni fue una de las personas más importantes en la vida de la cantante
Sale a la luz que Raffaella Carrà tuvo un hijo adoptivo: quién es Gian Luca Pelloni, su "único heredero"
Cinco años después de la muerte de Raffaella Carrà, uno de los secretos mejor guardados de la legendaria artista italiana ha salido definitivamente a la luz. Su hijo adoptivo, Gian Luca Pelloni Bulzoni, ha decidido sincerarse sobre cómo se produjo la adopción que la cantante organizó en los últimos meses de su vida y sobre la importante misión que le confió antes de fallecer.

En concreto, la última voluntad de la intérprete era la Fundación Raffaella Carrà, una entidad creada para impulsar proyectos culturales, educativos y de inclusión para jóvenes y preservar tanto el legado artístico como el compromiso solidario que la estrella mantuvo durante décadas lejos de los focos.
Ahora, la fundación ha sido presentada en Roma coincidiendo con el que habría sido el 83 cumpleaños de la artista. Allí ha estado Pelloni Bulzoni, quien ahora estará al frente de la institución. Un movimiento que no sorprende, ya que fue su secretario personal, su persona de máxima confianza y su hijo adoptivo.
Sobre Gian Luca Pelloni
Aunque durante años permaneció alejado de la atención mediática, Gian Luca fue una de las personas más importantes en la vida de Carrà. Comenzó trabajando para la artista como guardaespaldas a principios de los años 2000 y, con el paso del tiempo, se convirtió en su asistente personal, colaborador más cercano, secretario y hombre de máxima confianza.
Durante más de dos décadas acompañó a la presentadora y cantante en todos los aspectos de su vida profesional y privada, hasta el punto de convertirse en una figura imprescindible en su entorno.

Tras el fallecimiento de Carrà en julio de 2021, heredó no solo su patrimonio, también la responsabilidad de gestionar su imagen, sus derechos de autor y gran parte de los proyectos que ella había impulsado en vida. No fue hasta el pasado mes de marzo cuando salió a la luz que la cantante decidió adoptarle poco antes de perder la vida.
La adopción
Según ha contado ahora el propio Gian Luca, todo comenzó en 2020, en plena pandemia. Fue entonces cuando los médicos comunicaron a la artista que padecía un agresivo cáncer de pulmón.
Ha relatado que el diagnóstico supuso un duro golpe para ambos. Sin embargo, pocos días después, Carrà tomó una decisión que llevaba tiempo meditando. Lo llamó a su despacho y le planteó la posibilidad de adoptarlo legalmente. La propuesta le cogió por sorpresa.
"Conoces perfectamente mi rutina, mi forma de pensar y todo lo que he hecho durante estos años", le habría espetado. "Tengo que pensármelo", respondió él, a lo que la compositora señaló: "Vale, te doy todo el tiempo que quieras, siempre y cuando me respondas enseguida".
Finalmente aceptó la propuesta, una decisión que considera una de las mayores muestras de confianza que recibió de la artista. La adopción se formalizó en 2020 y él incorporó a su apellido el de Pelloni, el verdadero apellido de nacimiento de Raffaella Carrà.

La última volunta de Carrà
La principal voluntad que Carrà quiso dejar asegurada antes de morir era la continuidad de su labor benéfica.
La propia Fundación Raffaella Carrà ha explicado que la adopción tuvo ese objetivo: permitir que Gian Luca pudiera continuar las actividades solidarias que la artista había impulsado durante décadas y desarrollar nuevos proyectos inspirados en sus valores.
"Decía que la vida había sido muy generosa con ella y quería devolver parte de ese bien que había recibido a quienes habían tenido menos suerte. Hacía muchísimas actividades benéficas, de forma anónima. Ayudaba a cualquiera que estuviera en apuros", ha narrado él.
Entre los ejemplos que ha compartido destaca el caso de John, un joven filipino que soñaba con convertirse en médico. Cuando dejó de poder acceder a determinados programas de ayuda, Raffaella decidió costear personalmente su formación. Gracias a ese apoyo, el joven logró terminar sus estudios y convertirse en médico a finales de 2025. Gian Luca ha confirmado que la ayuda continúa incluso después de la muerte de la artista.
Además, Carrà colaboró durante años con menores de distintos países y apoyó iniciativas humanitarias en lugares como Perú y Guatemala, donde ayudó a numerosos niños a través de programas solidarios.

Así es la Fundación Raffaella Carrà
Para cumplir el deseo de la artista ha nacido la Fundación Raffaella Carrà, presidida por Gian Luca Pelloni Bulzoni y respaldada por varias personas que formaron parte del círculo más cercano de la cantante. Entre ellas se encuentran familiares, antiguos colaboradores, asesores y profesionales que trabajaron con ella durante años.
La entidad centrará sus esfuerzos en apoyar a jóvenes con talento que carecen de recursos económicos. Sus programas estarán relacionados con la educación, la cultura, la danza, el cine, la música y la inclusión social.
La filosofía de la fundación nace de una frase que Carrà repetía con frecuencia: los jóvenes son "piedras en bruto" capaces de convertirse en "auténticos diamantes" si reciben oportunidades.

