La vida de Leila León, antes de 'La Isla de las Tentaciones': dependienta, futbolista y castaña

Leila León tiene 28 años y hasta hace dos meses era encargada de un comercio de moda
La vida de Atamán, antes de 'La isla de las tentaciones': unido a su abuela, empleado de supermercado y con un look sorprendente
La expareja formada por Atamán y Leila ha sido una de las grandes protagonistas de la pasada edición de 'La Isla de las Tentaciones'. Si hace unos días analizábamos la vida de él antes de participar en el reality de parejas presentado por Sandra Barneda, hoy le toca el turno a ella. Profundizamos en la biografía previa a la fama de una de las canarias más llamativas de Villa Deseo.

Leila Isabel León Alemán, que así se llama nuestra protagonista, llegó a República Dominicana con una vida tremendamente estable. Residía en Las Palmas de Gran Canaria, tenía un trabajo fijo y llevaba once años con su pareja. Sin embargo, la fuerza de la tentación resultó inevitable y esa existencia tradicional saltó por los aires.

Trabajaba en moda tras cursar un grado medio
La actual pareja de David Vaquero, de 28 años, trabajó durante nueve años en una tienda de moda en su isla. A nivel académico cuenta con un ciclo de grado medio en Comercio y Marketing, que cursó tras finalizar la ESO. Una vez obtuvo el título, comenzó a trabajar en prácticas en una tienda. “Para mí fue increíble. Entré con 19 años siendo una niña y fui subiendo hasta que empezaron a formarme como responsable. Hasta hace dos mesecitos era encargada”, explica la joven, que recuerda esa etapa como una de las más bonitas de su vida.
En el canal ‘Mi Momento’ de MTMAD, la joven explica que antes del programa de Telecinco hizo sus pinitos en redes sociales. Sin embargo, el trabajo en el comercio de moda le impedía centrarse en esa faceta: “Estaba trabajando 40 horas semanales y me pasaba la vida en la tienda”, subraya la canaria.
Jugó al fútbol, ama los animales y es muy familiar
El cuerpo escultural de Leila León responde, en parte, a la genética, pero también a la práctica deportiva. Antes de saltar a la fama jugaba al fútbol con regularidad y, en el vestuario de su club, creó una importante pandilla de amigas. También acude al gimnasio, donde consigue desconectar de la rutina diaria. La ex de Atamán siempre ha sido una persona muy familiar y vinculada a los suyos. Tiene muy buena relación con sus padres, echa de menos a su abuelo materno y mantiene un vínculo muy cercano con sus dos hermanos mayores. Además, tiene una sobrina de un año por la que siente auténtica devoción.
Otra de las facetas que definen a Leila es su amor por los animales. Comparte con Atamán un perro de raza husky siberiano llamado Thayson que adoptaron durante la pandemia. “El perro está a nombre de Atamán, pero lo hemos criado juntos”, cuenta en su videoblog.

Su pasado como morena
A pesar de que la melena rubia es uno de sus rasgos distintivos, Leila no siempre ha llevado ese color de pelo. Se tiñe desde 2013, cuando decidió hacerlo en casa y el resultado no fue el esperado. “La verdad es que no me veo el pelo de otra forma”, asegura la influencer.

La ex de Atamán afirma que no tiene intención de pasar por el quirófano: “Soy muy sencilla y natural y no quiero hacerme nada”, cuenta. Eso sí, reconoce que “nunca hay que decir nunca”. Lo más cercano a un retoque estético, según explica, son las carillas dentales.
Cree en el horóscopo y odia la cocina asiática
Aunque está bautizada y ha hecho la Comunión, Leila asegura que no es una persona católica practicante. En cambio, reconoce que cree en el horóscopo: “Soy piscis y lo leo todos los días, porque muchas veces acierta”. Otro rasgo característico de su personalidad es que es muy mala comedora y no soporta la comida asiática. Tampoco sabe cocinar.

