Salen a la luz detalles del histórico reencuentro del rey Carlos III con el príncipe Harry, Meghan Markle y sus hijos en su residencia
El monarca británico no veía a sus nietos desde hace cuatro años, durante las celebraciones del Jubileo de Platino de Isabel II en 2022
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Lo que durante meses e incluso años parecía imposible ha acabado produciéndose lejos de los focos: el histórico encuentro entre el rey Carlos III con el príncipe Harry, Meghan Markle y sus dos hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet, en su residencia campestre de Highgrove House, en Gloucestershire.
El encuentro privado supone el mayor acercamiento entre ambas partes desde el estallido de la crisis familiar que comenzó con la salida de los duques de Sussex de la familia real británica en 2020.
La reunión, confirmada después por el Palacio de Buckingham, fue organizada con la máxima discreción y ya han comenzado a conocerse nuevos detalles sobre cómo se desarrolló.
Los detalles del reencuentro
Según ha revelado 'The Mail on Sunday', la llegada de los Sussex pasó completamente desapercibida gracias a una coincidencia de calendario. Ese mismo día, Highgrove acogía un acto organizado por Chanel para homenajear a los alumnos que habían completado un prestigioso curso de bordado impulsado por la King's Foundation.
La continua entrada y salida de vehículos de invitados permitió que el coche en el que viajaban Harry, Meghan y sus hijos atravesara las puertas de la finca sin levantar sospechas. De acuerdo con fuentes citadas por el tabloide británico, el movimiento de coches facilitó que la familia pudiera acceder a la propiedad sin ser detectada.
La reunión habría comenzado a media tarde, en torno a las 15:30 y las 16:00, y se prolongó durante algo más de una hora. Aunque Buckingham ha evitado ofrecer detalles sobre la conversación y la Casa Real ha insistido en que se trató de "una ocasión estrictamente privada de carácter familiar", distintas publicaciones británicas coinciden en que también estuvo presente la reina Camila.
Asimismo, Carlos III habría querido que la cita se desarrollara con absoluta confidencialidad, sin fotografías oficiales ni filtraciones sobre el contenido de la charla.
Se trata de la primera vez que Carlos III ve en persona a Archie y Lilibet desde las celebraciones del Jubileo de Platino de Isabel II en 2022. Desde entonces, los nietos del monarca no habían regresado a Reino Unido acompañando a sus padres, por lo que este reencuentro era especialmente esperado dentro de la familia.
También fue la primera ocasión en varios años en la que Meghan Markle coincidió con el rey y con la reina Camila en un ambiente completamente privado.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es el esfuerzo realizado por ambas partes para evitar cualquier exposición pública. Según ha trascendido, Carlos III insistió desde el principio en que la reunión permaneciera fuera del foco mediático. Por su parte, Harry habría garantizado que no haría declaraciones públicas sobre el encuentro, una condición considerada fundamental para facilitar este primer acercamiento.
Las informaciones publicadas durante las últimas horas también apuntan a que el duque de Sussex afrontó el encuentro con un estado de ánimo muy distinto al de los días anteriores.
Antes de desplazarse a Highgrove, participó en un acto relacionado con los Juegos Invictus en Birmingham, donde varios asistentes aseguraron que se le veía "sonriente y relajado". Según las versiones recogidas por el 'Daily Mail', ya circulaban entonces rumores de que el esperado encuentro familiar iba a producirse esa misma tarde.
"Harry llegó a Invictus con una enorme sonrisa que le iluminaba toda la cara. Todos parecían encantados. No era solo actuación. Liam Maguire, su asistente en el Reino Unido, también parecía estar en la gloria. Entonces empezaron a circular rumores de que iban a Highgrove", ha explicado una fuente al citado medio.
Se cree que la reunión familiar habría animado al hijo menor del monarca tras una semana dominada por titulares negativos, incluyendo la polémica sobre su seguridad en el país y una aplastante derrota en su caso judicial sobre la privacidad contra la prensa británica.
Pese al carácter histórico del encuentro, las señales de reconciliación siguen siendo parciales. Las informaciones publicadas en Reino Unido coinciden en que este acercamiento solo afecta, por ahora, a la relación entre Carlos III y su hijo menor. No existen indicios de que el príncipe Guillermo participara en la reunión ni de que esté previsto un encuentro entre ambos hermanos durante esta visita, una muestra de que las heridas abiertas tras la publicación de las memorias de Harry y las diferentes entrevistas concedidas por los Sussex continúan lejos de cerrarse.