Juan Carlos I

Muere Josep Cusí, íntimo amigo del emérito Juan Carlos y quien sufragó junto al rey la luna de miel de Felipe VI y Letizia

El rey emérito Juan Carlos y Josep Cusí en una imagen de archivo
El rey emérito Juan Carlos y Josep Cusí en una imagen de archivo. EP
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Josep Cusí, uno de los amigos más cercanos y discretos del rey emérito Juan Carlos, ha fallecido este miércoles, 19 de agosto, a los 92 años en Barcelona.

El empresario y armador catalán, estrechamente vinculado durante décadas al padre del rey Felipe y al mundo de la vela, ha perdido la vida en su domicilio después de un progresivo deterioro de su estado de salud y rodeado de su familia, según han confirmado a EFE fuentes cercanas a la familia.

Su deceso supone la pérdida de una de las personas que mejor conocían al exmonarca y que más tiempo permanecieron a su lado. La relación entre ambos se remontaba a los primeros años de la década de los setenta y a través de una pasión que compartían: el mar y las regatas.

Sobre Josep Cusí

Durante décadas, Cusí fue el hombre que estuvo detrás de los barcos con los que Juan Carlos I construyó una de las trayectorias más importantes de la vela española, la saga de veleros 'Bribón'.

Pertenecía a una familia vinculada al mundo empresarial catalán. Ingeniero electrónico de formación, desarrolló una trayectoria empresarial, aunque fueron el deporte, la navegación y la caza algunas de las grandes pasiones que marcaron su vida.

Antes de convertirse en uno de los hombres de confianza de Juan Carlos I, Cusí practicó natación y waterpolo y llegó a competir internacionalmente. En 1968 incluso participó en los Juegos Olímpicos de México en la modalidad de tiro al plato.

Su afición por el mar le permitió coincidir incluso con el célebre explorador y oceanógrafo francés Jacques Cousteau. Cusí llegó a navegar a bordo del 'Calypso' y participó en una expedición relacionada con la película 'El mundo del silencio', una de las primeras grandes producciones cinematográficas rodadas bajo el agua.

También estuvo relacionado durante años con Francisco Franco, para quien ejerció como instructor de tiro y compañero de cacerías. Fue en uno de esos encuentros vinculados al dictador cuando conoció al entonces príncipe Juan Carlos. Aquel contacto inicial terminaría convirtiéndose en una amistad que se prolongaría durante más de cinco décadas.

Su relación con Juan Carlos I

Alrededor de 1972, la relación entre Cusí y Juan Carlos se estrechó. El entonces príncipe se preparaba en Barcelona para los Juegos Olímpicos de Múnich y ambos encontraron en la vela un terreno común.

Cusí terminó convirtiéndose en armador de los barcos del futuro monarca, mientras Juan Carlos ejercía como patrón. De aquella colaboración nació la saga del 'Bribón', una de las embarcaciones más emblemáticas de la vela española y un elemento inseparable de la imagen deportiva del rey emérito.

El armador estuvo detrás de distintas generaciones de los Bribones y acompañó al exsoberano durante décadas de competición. Juntos conquistaron numerosos títulos, entre ellos 11 Trofeos Godó, siete Campeonatos de España y un Campeonato de Europa y otro del mundo.

En el terreno personal, Josep Cusí estuvo casado con Inés Muiños, con quien formó una familia de seis hijos. Su mujer permaneció a su lado durante los últimos años, especialmente después de los problemas de salud que sufrió el empresario.

La discreción fue una de las principales características de Cusí. Durante años evitó convertirse en protagonista pese a encontrarse muy cerca de Juan Carlos I y conocer gran parte de su vida personal.

Su relación con el emérito, sin embargo, no estuvo al margen de las polémicas que rodearon al monarca en sus últimos años en España. Cusí llegó incluso a reconocer públicamente que ambos habían cometido errores.

Uno de los episodios sobre los que se pronunció fue el safari de Botsuana de 2012, que terminó con Juan Carlos I hospitalizado después de sufrir una fractura de cadera. En un artículo publicado entonces en 'La Vanguardia', Cusí coincidió con el propio monarca en que aquella decisión de viajar a África no había sido acertada y escribió que había que "evitar los tropiezos, en las escaleras de un bungalow y en la vida pública".

La relación entre ambos volvió a cobrar especial importancia cuando Juan Carlos I dejó de competir durante unos años. En 2015, Cusí adquirió y restauró junto a Pedro Campos, otro de los íntimos amigos del emérito, un antiguo velero que después fue puesto a disposición del emérito. El diseño del barco, que permitía navegar sentado, resultaba adecuado para las limitaciones físicas del exmonarca.

Fue así como el emérito pudo regresar a la competición y, años después, volvería a celebrar importantes triunfos en la vela. En 2017, a bordo del Bribón XVI, Juan Carlos se proclamó campeón del mundo de la clase 6 Metros en Vancouver. Cusí había adquirido aquella embarcación en 2015.

La distancia tampoco consiguió romper la amistad. En los últimos años, la delicada salud de Cusí y la residencia de Juan Carlos I en Abu Dabi hicieron cada vez más difíciles los encuentros presenciales.

El empresario sufrió un ictus en 2021 que le mantuvo en coma durante aproximadamente un mes y del que consiguió recuperarse, aunque su estado físico quedó muy deteriorado. Aun así, continuó manteniendo el contacto con el emérito. Ambos hablaban con frecuencia por teléfono y videollamada; incluso en sus últimos años, Juan Carlos seguía poniéndose en contacto con él de manera habitual.

La luna de miel de Felipe VI y Letizia

El nombre de Josep Cusí volvió a situarse en el foco mediático en 2020, cuando trascendió que había contribuido económicamente al viaje de novios de Felipe VI y Letizia.

Según publicó entonces 'The Telegraph' y recogió la prensa española, Cusí, propietario y administrador único de Navilot SL, habría sufragado a través de la empresa aproximadamente la mitad de la luna de miel, alrededor de 270.000 dólares, mientras que la otra parte habría sido abonada por Juan Carlos I.

Cabe recordar que los actuales reyes recorrieron en ese viaje, organizado en 2004, Camboya, las islas Fiji, Samoa, California y México.

Tras hacerse pública la noticia, una fuente cercana a Zarzuela sostuvo, tal y como recogió 'El Español': "En su momento ya se publicó que el viaje era un obsequio de bodas del rey a los príncipes".

Ese mismo año, semanas antes de salir a la luz, la Casa Real española sorprendía a propios y extraños al anunciar que Felipe VI renunciaba a cualquier herencia económica que pudiera recibir de su padre. Además, se informó que Juan Carlos dejaría de percibir su asignación anual del presupuesto de la Casa Real.