Familia

Las raíces de Elsa Pataky: infancia con su padre, adolescencia con su madre y un origen repartido entre España y los Cárpatos

Elsa Pataky, su madre, su hermano y su cuñada. Instagram/@elsapataky
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Su medio de vida le ha permitido viajar (y vivir) en medio mundo. Elsa Pataky reparte sus obligaciones entre la interpretación, el modelaje, el deporte y su numerosa familia. Hoy vive a caballo entre Australia y España y, aunque es en nuestro país donde tiene la mitad de sus raíces, la otra mitad la conecta con Rumanía, el lugar de donde procede su familia materna y, también, su amor por la interpretación.

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El viaje de trabajo que hizo que sus padres se enamoraran

José Francisco Lafuente, el padre de Elsa, viajó en los 70 a Bucarest, la capital de Rumanía, por trabajo: era bioquímico y había sido destinado a una empresa de la ciudad. Allí conoció a Cristina Medianu, una estudiante de Publicidad, de la que se enamoró. Cristina y José Francisco unieron sus vidas y se trasladaron a Madrid, donde nació Elsa. Pero la pareja se separó cuando la actriz solo tenía 4 años. El padre obtuvo su custodia y se trasladaron a vivir a Chamberí, uno de los barrios más caros de la capital. De aquella época recuerda echar de menos a su madre, pero también la poca maña que su padre se daba peinándola: “Aprendí a arreglarme sola”, le explicaba en 2008 a la periodista Luz Sánchez-Mellado.

A los 14 años le dieron a elegir y se marchó a vivir con su madre a Las Rozas. Poco después vino al mundo su hermano por parte de madre, Christian Prieto (quien, por cierto, ha fijado su residencia en Australia junto a su pareja, Silvia Serra, y sus dos hijas). Junto a Cristina empezó una nueva vida para Pataky en su adolescencia: por una parte, porque con su madre mantuvo una relación de mutua confianza, casi de amistad; por otra, porque a partir de entonces descubrió su herencia materna y, de paso, su amor por la interpretación.

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Mircea y Rosa, los abuelos de Elsa que la visitaban en España

De Rosa Pataky, la abuela materna de la actriz y de la que tomó prestado su apellido, recuerda que le echaba las runas de pequeña (la propia Elsa lleva una tatuada en su brazo derecho). Las runas son una especie de piedrecitas adivinatorias con signos tallados en, al menos, una de sus caras. Su origen es incierto: algunos lo sitúan en las tribus germánicas del norte de Europa y otros, en los pueblos celtas. Rosa tenía origen húngaro. 

Mircea Medianu, rumano, era actor profesional de teatro. Y, si con Rosa pasaba el rato jugando a adivinar su destino, con su abuelo el pasatiempo favorito de ambos era actuar. Hacían teatro en las temporadas que él y Rosa pasaban en Madrid, y Elsa, recuerda en la mencionada entrevista, siempre era la princesa. Aquel pasatiempo terminó convertido en su profesión, ya que después, y aunque terminó estudiando Periodismo, empezó a presentarse a castings y a buscarse un hueco en el mundo del audiovisual. Cuando debutó en el teatro, su abuelo ya no vivía, pero quiso que Rosa fuera a verla.

El viaje en el que Elsa Pataky conectó con sus raíces

De aquel contacto intermitente con sus abuelos fue de donde nacieron sus ganas de visitar el lugar del que procede su familia por parte de madre. Y viajó a los Cárpatos con su abuela para conectar con sus orígenes. Los Cárpatos son una cordillera gigante en Centroeuropa, que atraviesan Serbia, Hungría, Ucrania, Polonia, la República Checa y Eslovaquia, y que se adentra en Rumanía. Hizo aquel viaje con su abuela a los 15 años para conectar con sus orígenes, y volvió fascinada con sus paisajes imponentes y con la manera de ser de los rumanos. “Mi madre nació en Rumanía, así que yo soy medio rumana. Y me siento muy orgullosa de serlo”, decía en el blog que tuvo hace años.