Samantha Vallejo-Nágera: "Hice mi comunión en un restaurante chino porque yo quise"

Gastro entrevista a la chef para saber qué le gusta comer, a quién invitaría a cenar, cómo es su táper perfecto y qué plato le pide Roscón sin parar
El truco para que, de una vez por todas, te salga bien el arroz blanco, según Samantha Vallejo-Nágera: "No se mide nada"
La vida social gira, principalmente, en torno a la mesa. Comer se convierte en un momento de entretenimiento, diversión y conexión con las personas. Así lo entiende la mediática chef Samantha Vallejo-Nágera, con quien hemos charlado para conocer aún un poco más sus gustos gastro, y que recientemente se ha sumado al proyecto Flambao, una app que utiliza inteligencia artificial para ayudar a las personas a conectar en la vida real a través de encuentros en restaurantes. “Siempre he pensado que una buena mesa tiene algo especial. Es un lugar donde surgen conversaciones, amistades, ideas y momentos que recuerdas durante años", explica.
¿La comida combate la soledad?
Es un poder inmejorable. Para mí comer es el premio que tenemos todos los días. Si además lo puedes hacer con amigos y divertirte... Ayer tuve una cena, por ejemplo, que no la cambio por nada en este mundo. Es el mejor plan: sentarse a una mesa con amigos y pasarlo bien.
¿A qué personajes que admires invitarías a cenar?
El Papa, Rosalía y Bad Bunny.
¿Crees que hay algún tema que no se debe sacar en la mesa?
A mí hay temas que no me divierten hablar, pero cada uno es como es. Temas escatológicos, por ejemplo, no me divierten nada, tampoco enfermedades o dramas... Me gusta hablar de cosas que pasan y me gusta un solo tema de conversación en la mesa. Creo que es importante abrir con un tema y que todo el mundo se involucre en ese y cuente sus historias; es muy importante para que la comida o cena tenga alegría.
¿Cómo llevas eso de comer sola en un restaurante?
Hay gente a la que le encanta. A mi marido, por ejemplo, le gusta ir solo al cine. Yo no, ni al cine ni a restaurantes. Para comer sola, lo hago en mi casa, que como fenomenal. Puedo pararme a picotear algo si voy en moto por Madrid y tengo prisa. Me encanta ese plan también, pero siempre en la barra. Sola en un restaurante no me suelo sentar. Si estoy sola, dedico el tiempo a otras cosas en lugar de a comer. Como rápido por alimentarme y siempre me voy a un sitio donde se coma bien.
¿Cocinar para ti sola para autocuidado o para otros?
Creo que cocinar para ti sola puede ser igual de divertido que hacerlo para muchos. Para mí sola no haría albóndigas, pero si las hago, congelo para otros días. Cualquier guiso que requiera ese trabajo no lo haría para una ración de un día; en cambio, una buena ensalada como la que me he comido hoy (con calabacín, avellanas tostadas, cilantro, parmesano y vinagreta) es algo que haría perfectamente para mí sola.
¿Cómo es el poder de la comida para llevarnos a momentos especiales, a nuestra infancia...?
Tengo muchísimos recuerdos de la infancia relacionados con la comida. Cuando llegaba al colegio, lo primero que hacía era ir a ver a las cocineras para saber qué había de comer; luego hice mi comunión en un restaurante chino porque yo quería, me gustaban porque mi padre era muy gourmet y nos llevaba a sitios internacionales desde pequeños. Tengo una amiga a la que conocí porque pasé por el pasillo de un hotel en Sierra Nevada y olía a bocadillo de atún; llamé a la puerta y es una de mis grandes amigas de la juventud. La comida ha sido lo más importante de mi vida, por supuesto.
¿Cómo preparas las mesas de tu casa?
Creo que hay que hacer algo muy básico: intentar currárselo un poquito. Quitar ese mantel de plástico y cambiarlo por uno de tela o unos individuales… Voy cambiando, intento tener siempre centros de flores en casa para tener algo, o unas teteras que pongo en fila con un lazo, unos violeteros con un clavel que dura varias semanas. Hay que intentar que la decoración y la estética en la mesa entren por los ojos; es divertido que haya colores. Compro cacharros compulsivamente para decorar mis mesas, entonces lo tengo bastante fácil porque es una de mis compras favoritas.
Danos algunos tips para emplatar bien.
Lo que yo hago es muy sencillo. Si hay mucha gente en la mesa, saco una sopera bonita con un cucharón, intento que esté bien presentado. Si pongo una sopa, pues pongo un bol al lado con la guarnición y cucharita. Si hago un ceviche, lo pongo en redondito con hojitas para decorar. Busquemos algo más que tirar la comida en el plato, hay que intentar que las cosas entren por los ojos.
¿Cuál es el plato que más te pide tu hijo Roscón últimamente?
Él siempre quiere patatas. Ahora está con las bravas de Casa Taberna, es lo único que le importa en la vida.
Tu hija Cloe también está cada vez más volcada con su perfil social, recomendando restaurantes, formando parte de tu "mundo", ¿cómo la ves en esa faceta profesional?
Poco a poco, empezando y pasándolo bien. Es muy divertida y disfruta de cocinar también.
¿Qué lleva una chef como tú en el táper a la playa o piscina?
De todo... Arroz integral con calabacín salteado y, en otro táper, un poco de parmesano, que es uno de mis platos estrella. Lo tomo siempre frío, está buenísimo.
Recomiéndanos un restaurante de Madrid "poco conocido".
Caja de cerillas me encanta, picotear en la barra de El Doble y uno reciente que me ha gustado mucho también es Rootina.
