Las anécdotas del Congreso: El parecido de Zamarrón con Valle Inclán, camisetas gaysper y la urna para Echenique

Hay una cola más grande que la del pan durante carestía", ha comentado, el socialista
"A ver si es posible liberalizar un poco el foso porque es que no pueden salir", comentaba
La constitución del Congreso ha dado para muchas anécdotas
Ironía del destino. En un Congreso en el que presos son recibidos entre aplausos, en el que el líder de la extrema derecha se sienta en el cogote del Gobierno, en el que algunos diputados ni se saludan y en el que las camisetas reivindicativas hacen furor, no es casual que el Congreso, fuera presidido por el diputado de más edad en su inauguración y que este fuera Agustín Javier Zamarrón, el número dos del PSOE por Burgos, un médico jubilado de 73 años. Zamarrón es el diputado electo más longevo del hemiciclo. No solo eso su primera frase ha sido tan antológica como la del maestro. "Hay una cola más grande que la del pan durante carestía", ha comentado, el socialista, que se ha mostrado muy socarrón. De otra época.
La votación para elegir la Presidencia del Congreso en la nueva legislatura ha provocado una aglomeración de diputados en el hemiciclo, hasta el punto de que el presidente de la mesa de edad, el veterano socialista Agustín Zamarrón, ha pedido más agilidad a los diputados para volver a sus escaños. En la sesión constitutiva, las votaciones son por papeleta en urna, lo que obliga a todos los diputados a abandonar sus escaños y acercarse a la Mesa presidencial para depositar su voto. La primera secretaria de la Mesa, la joven diputada de ERC Marta Rosique, ha ido leyendo los nombres de los diputados para que se acercan a votar y lo ha hecho a un ritmo casi 'frenético' que ha empezado a provocar los primeros atascos. Al ser relevada por la segunda secretaria, la diputada de Podemos Lucía Muñoz Dalda, el presidente de la mesa de edad ha pedido ralentizar un poco en ritmo.

Al ver que el atasco no se diluía, Agustín Zamarrón ha parado la llamada de diputados en varias ocasiones con un lenguaje peculiar muy propio de su profesión de médico: "Mejoren el flujo humano --rogaba a sus señorías--. Estamos próximos a la trombosis en el foso". E insistía: "A ver si es posible liberalizar un poco el foso porque es que no pueden salir --ha comentado--. Estamos próximos a la trombosis en el foso".
La acumulación de gente en hemiciclo ha propiciado saludos entre diputados de los distintos colores políticos, algunos de perfiles políticos tan distintos como Inés Arrimadas, de Ciudadanos, con el preso Jordi Turull, de Junts per Catalunya.