¡Sube la temperatura en el jacuzzi! El sexy mordisco de Sabela a Álvaro

  • Álvaro reconoce que Sabela le atrae y le pone caliente

  • Rosario estalla contra Álvaro cuando ve sus imágenes en la primera hoguera

  • El tonteo de Sabela y Álvaro es cada vez mayor y él reconoce que tiene mucho peligro

Álvaro no se fijó en Sabela de primeras, pero cuando llegó a la villa puso en ella toda su atención. Incluso le confesó a su cita que quien le gustaba era ella… Su acercamiento es cada vez mayor y el tonteo se ve a kilómetros de distancia. El novio de Rosario incluso les ha reconocido a sus compañeros que la soltera le atrae y le pone mucho.

Durante la fiesta, Sabela fue a bailar con Álvaro y él parecía un poco ausente, por lo que ella intentó que le contara la razón. “Estoy pensando en las imágenes que mi novia puede ver”, confesó Álvaro. Pero luego se olvidó de Rosario y comenzó a tontear: “Que tú me parezcas guapa no significa que yo vaya a tener algo contigo”. Sabela dijo que a veces intentaba mantener las distancias para no agobiarle, pero él no parece nada molesto cuando ella está cerca.

Sabela muerde a Álvaro

El momento más caliente de Álvaro y Sabela llegó en el jacuzzi. Estaban con más compañeros, pero la soltera estaba acariciando la espalda y el cuello del novio de Rosario con mucha intención. Incluso… ¡le pegó un bocado en la espalda! Ese gesto hizo que saltara la luz de la tentación en Villa Paraíso.

El tonteo de Rosario con Suso

Rosario también está empezando a sentir cosas en Villa Paraíso. Cuanto más conoce a Suso, más le gusta. Ha dicho que tiene miedo de dónde la puedan llevar esas sensaciones porque sigue queriendo a Álvaro, pero a la vez ha notado una gran conexión con el soltero que la ha hecho darse cuenta de que su relación tiene más carencias de las que pensaba.

La hoguera de Rosario

Rosario vio todas las imágenes de su novio con Sabela en su primera hoguera. El acercamiento, el tonteo, el mordisco… e incluso cómo él le tocaba el pecho a la soltera. “Él sabe que por aquí no paso, este guarreo. ¿De qué vas? ¿Tú a mí me has querido alguna vez en tu vida? El caso es que nadie daba un duro por nosotros y yo le decía ‘tranquilo, que les damos en la cara’. Ya se le ha olvidado todo, él está tranquilísimo. Pues nada, él sabrá”, estalló.