Accidente

Las incógnitas del trágico accidente ferroviario en Adamuz: de la rotura de la vía y las muescas en las ruedas al bogie localizado

Trabajos de rescate de los convoyes de trenes accidentados en Adamuz, Córdoba. Europa Press
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CórdobaEl trágico accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, que ha dejado 45 muertes y múltiples heridos, según el último balance, continúa rodeado de incógnitas en lo referido a las causas del siniestro. La investigación continúa analizando el escenario y las hipótesis sobre la mesa, pero el trabajo, como explicaba el ministro de Transportes, Óscar Puente, podría demorarse, como mínimo, un mes y requiere una labor exhaustiva dada la naturaleza del siniestro.

El propio Óscar Puente, de hecho, calificó desde el primer momento el accidente como “verdaderamente extraño”, habida cuenta de algunos de los datos que se tenían ya en ese momento: todo ocurrió en un tramo recto, renovado en mayo, y con los dos trenes implicados, –un Iryo, que fue el que descarriló inicialmente, y un Alvia, que chocó y descarriló también tras ‘cruzarse’ fatalmente en ese punto–, circulando por debajo del límite de velocidad establecido en el tramo (250 kilómetros por hora). Además, el Iryo había pasado una revisión el 15 de enero, tan solo tres días antes del siniestro, y era “relativamente nuevo”, como dijo el ministro, destacando que apenas llegaba a cuatro años.

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Las incógnitas del accidente de Adamuz

Por todo ello, desde el primer momento no era fácil señalar a una causa clara y atribuible a lo ocurrido, que ha sumido a España en la conmoción y el luto oficial.

En el actual escenario, y transcurridos ya cinco días desde el terrible suceso, –al que además han seguido otros que han sacudido al sector ferroviario, como el accidente de un tren de Rodalies en Gelida, Barcelona, en el que murió un maquinista en prácticas–, son varias las cuestiones y las hipótesis que siguen sin aclararse.

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Entre ellas, las más destacadas y en las que se centra el foco son el hallazgo de una rotura en la vía, las muescas encontradas en las ruedas del Iryo y dos trenes que circularon previamente al descarrilamiento del convoy, por otra parte, un bogie localizado a unos 250 metros del punto del siniestro; una pieza de 10 toneladas, como explicó Óscar Puente, indicando que previamente los investigadores habían observado, –el mismo lunes en que se encontró–, que faltaban piezas del bogie del coche número 8 del Iryo que circulaba el domingo por la tarde, –día del aciago accidente–, desde Málaga en dirección Madrid.

La rotura hallada en la vía: investigan si es “la causa o la consecuencia” del accidente

Entre los datos recabados, uno de los que más llama la atención, por razones obvias, es el hallazgo de una rotura de 30 centímetros en la vía en ese tramo en el que sucedió todo. Con la pregunta en el aire de si fue eso lo que causó el trágico accidente, la respuesta es que todavía no está claro porque pudo ser “la causa o la consecuencia” del siniestro, tal como explicó el ministro de Transportes subrayando que aún hay que determinarlo.

“Una tesis más como todas las que puede haber”, dijo, enfatizando que se siguen “recopilando datos” y que, a la espera de las conclusiones de los profesionales y expertos en la investigación, “es una especulación más”.

“Evidentemente, hay que tener en cuenta que el tren ha destrozado una parte muy importante de la infraestructura y un primer punto de rotura de la vía, a partir del que se considera que se ha producido el descarrilamiento, pero la rotura de la vía es un indicio más. Habrá que determinar si es la causa o es la consecuencia del descarrilamiento, lo que está en manos de los técnicos”, dijo, exactamente.

Así las cosas, hay que esperar para conocer si el tren pudo descarrilar por esa rotura o si, por el contrario, la produjo con el descarrilamiento. En este sentido, también cabe apuntar que el Iryo no descarriló nada más pasar y llegar al punto, quedando sus cinco primeros vagones estables en los raíles. Fue a partir del sexto vagón cuando comenzó el descarrilamiento, siendo el siguiente, el séptimo, el que recibió el primer choque del Alvia.

El octavo, que quedó volcado, perdió el bogie, como explicó Óscar Puente.

En este punto, y dentro de esta hipótesis, la explicación sobre la rotura puede ser fundamental para trasladar los focos hacia uno u otro lado. ¿Estaba ya en la infraestructura? ¿Cayó algo sobre la vía? ¿La produjo algún elemento del Iryo como el bogie?

Óscar Puente subraya que el tren Iryo era “muy nuevo”

Ante estas incógnitas, el ministro Óscar Puente señalaba ayer, jueves 22 de enero, que sería “muy raro” que el tren Iryo hubiera causado el accidente de Adamuz porque era un tren “muy nuevo”, y ha indicado que, si fue un desperfecto de la infraestructura, tuvo que ser “algo realmente crítico”.

“Que sea el tren, desde luego, es muy raro, muy raro, porque hablamos de un tren muy nuevo, la tecnología de los trenes, los estándares de fabricación son de una precisión y de una calidad altísima, y me cuesta mucho creer que pueda ser el tren, cuando además es un tren (…) que estaba pasando los controles de mantenimiento escrupulosamente. Que sea la infraestructura, que sea la vía, es posible. Pero nos encontramos también ante un suceso muy extraño, porque esa vía está recién renovada, ha pasado la auscultación dinámica, geométrica, la visual y pasó otra revisión en enero. Es decir, si es algo en la infraestructura, tiene que ser algo realmente crítico que no ha dado la cara prácticamente hasta el momento del accidente”, declaró.

Además, en una entrevista a COPE, aseguró que que la infraestructura pasó todos los controles y que no se detectaron problemas en ese punto, por lo que ha insistido en descartar la falta de controles y de mantenimiento de la vía como causa del accidente de Adamuz.

“Si fuera un defecto en la infraestructura, si nos apoyamos en las marcas que se presenta el material rodante, es algo que surge de súbito y en minutos antes de que se produzca el descarrilamiento. Por tanto, es algo que no ha dado la cara en ningún momento, que no ha sido perceptible y que no ha podido ser observado en ninguna de las inspecciones que se ha realizado en la infraestructura”

Las muescas halladas en las ruedas de dos trenes antes del siniestro de Adamuz

Por otro lado, otra cuestión que ha llamado la atención a efectos de la investigación es el hallazgo de esas muescas que se han observado en el Iryo siniestrado y en otros dos trenes que pasaron con anterioridad al accidente en Adamuz.

¿Las presentaban por alguna circunstancia específica de la vía o de ese punto? Los investigadores tratan de dar con la respuesta, que además debe tener en cuenta que esas muescas no aparecen en otros trenes que pasaron tiempo antes.

“Es decir, esas muescas se detectan en los trenes que han pasado en torno a 45 minutos, una hora antes del accidente. Tiene que ser algo que ha sucedido en minutos y que en minutos se ha convertido en lo suficiente como para hacer descarrilar un tren, si es que es la vía”, explica Óscar Puente, en lo referente a la última cuestión.

La soldadura de la vía y el bogie hallado a 250 metros del accidente ferroviario

Con todo ello en cuenta, una de las hipótesis de trabajo principales se centra en la soldadura de la vía rota en un punto crítico. Se debe analizar si pudo romperse por desgaste, fatiga, un defecto material, un borde afilado o un engrosamiento que ha ido dejando huella en los trenes hasta que el paso masivo de ellos haya podido partirla.

Por eso, se analizan también esas muescas, esas huellas milimétricas y esas marcas en las ruedas. Las inspecciones en la vía se hicieron entre octubre y noviembre pasado, se auscultó la vía con un tren especial y a pie, pero pese a todo lo señalado se produjo el fatal siniestro.

Por otra parte está el citado bogie de uno de los vagones del Iryo hallado a unos 250 metros, que es el otro elemento que ha generado preguntas sobre el origen del siniestro. En principio, no está en el primer foco porque los “mordiscos” hallados en las rodaduras del Iryo accidentado, –y en los dos trenes previos–, hacen que la investigación ahonde en el estado de la vía y posibles defectos, siendo, en cualquier caso, todo todavía del terreno de las hipótesis.

Una rotura de vía en un cambio de aguja en la misma línea

Junto a todas estas circunstancias, también hay que tener en cuenta un cambio de agujas que hay 40 kilómetros antes del punto del descarrilamiento. Adif ya había avisado a los maquinistas de que ahí había una rotura en la vía.

Con todo avanzando para esclarecer las causas de la tragedia, la Guardia Civil ya entregó este jueves al juzgado de instrucción número 2 de Montoro un primer atestado tras la inspección ocular de la zona. Acompañado de multitud de fotografías y descripciones del escenario, con ello la jueza empezará a trabajar solicitando lo que considere pertinente para llegar a las respuestas para aclarar lo ocurrido.