Los ruidos "como explosiones" en el subsuelo de Grazalema alertaron del riesgo de colapso y obligó al desalojo de todos los vecinos

Calle convertida en río en la localidad gaditana de Grazalema tras el paso de la borrasca Leonardo. Europa Press
  • La prioridad es garantizar la seguridad de los vecinos hasta que pase el episodio de lluvias intensas

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Una serie de ruidos procedentes del subsuelo escuchados desde el miércoles en Grazalema, en Cádiz ha encendido todas las alarmas en la localidad y ha llevado a las autoridades a ordenar el desalojo completo de sus 1.500 vecinos. Los sonidos, que algunos residentes describen “como explosiones”, han motivado la intervención de técnicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que se han incorporado al operativo para monitorizar el acuífero que discurre bajo el municipio y que, tras las intensas lluvias de los últimos días, ha colapsado.

Según ha explicado el alcalde, Carlos García, los ruidos detectados llevaron a los técnicos a considerar necesario comprobar su origen

“Se hablaba incluso de un pequeño seísmo”, ha señalado, para justificar la decisión de activar la evacuación preventiva del pueblo. Los especialistas están analizando el comportamiento de este río subterráneo que normalmente circula “sin problemas” bajo la localidad, asentada sobre piedra caliza llena de oquedades y cuevas.

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Las lluvias persistentes de finales de enero, agravadas por la llegada de la borrasca Leonardo, han provocado que el acuífero se haya visto desbordado. Desde el miércoles, el agua brota con fuerza por suelos de calles y viviendas, paredes e incluso enchufes, una situación que ha incrementado la preocupación entre vecinos y autoridades.

A esta situación se suma la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que anuncia lluvias al menos hasta el lunes, con episodios que podrían ser especialmente intensos y activar avisos naranjas, sobre todo durante el fin de semana.

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“Es preferible pecar de prudencia que tener que lamentar”, ha subrayado el alcalde

Desde el punto de vista científico, el catedrático de Edafología de la Universidad de Granada, Francisco Martín Peinado, ha explicado que los ruidos podrían estar relacionados con desprendimientos internos en cavidades del subsuelo, provocados por la entrada de grandes volúmenes de agua en muy poco tiempo. En sierras calizas como la de Grazalema, el agua disuelve la roca y crea gargantas y cuevas de grandes dimensiones, y un episodio de lluvias tan intenso puede generar derrumbes internos de grandes bloques de roca.

El entorno de Grazalema alberga, además, uno de los complejos subterráneos más importantes de Andalucía, el sistema Hundidero-Gato, lo que incrementa el riesgo de que un colapso interno pueda llegar a afectar a la superficie.

“En estas cavidades puede existir un riesgo real de derrumbe que, si alcanza el exterior, podría provocar un desastre”, ha advertido el experto

Martín Peinado también ha recordado que los acuíferos no son grandes cámaras vacías llenas de agua, sino materiales porosos como arenas, gravas o calizas fracturadas por los que el agua circula de forma preferente a través de cuevas y conductos naturales. Cuando esa entrada de agua se produce de manera brusca y masiva, puede desencadenar procesos de inestabilidad interna como los que ahora se temen en la zona.

Mientras tanto, la dirección de la emergencia ha dividido Grazalema en nueve zonas para organizar la evacuación progresiva de sus vecinos hacia Ronda. A los desalojados se les ha pedido que lleven documentación básica, ropa para varios días, medicación, enseres esenciales para menores y cargadores de dispositivos electrónicos, mientras los técnicos continúan vigilando la evolución del subsuelo “hasta que pase el episodio de lluvias”.