La Guardia Civil apunta que “personal de Adif” se llevó restos de las vías de tren de la zona del accidente de Adamuz y “practicó distintas pruebas sin advertirlo ni solicitarlo”
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias señala que esos restos de vías siempre estuvieron a disposición policial y judicial
Un informe de la Guardia Civil apunta a la rotura del carril de la vía o a un fallo de la soldadura como causa del accidente de Adamuz
La Guardia Civil apunta en un oficio ante el juzgado que investiga el trágico accidente de tren en Adamuz, Córdoba, que “personal de Adif” se llevó restos de las vías de la zona donde tuvo lugar el aciago siniestro y llevó a cabo “distintas pruebas en el material sin advertirlo ni solicitarlo” tras trasladarlos hasta una base de mantenimiento.
La Benemérita apunta que esa acción tuvo lugar entre la noche y la madrugada del 22 de enero, cuatro días después del accidente, y pese a que no fue hasta el 28 de enero cuando Adif recibió "autorización para acceder a la zona del accidente" y comenzar las tareas para restablecer el tráfico ferroviario. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, por su parte, ha contestado al juzgado que esos restos de vías siempre estuvieron a disposición policial y judicial.
La Guardia Civil señala que Adif se llevó restos de la vía del accidente de Adamuz
Según fuentes del caso citadas por Europa Press, dicho oficio de la Guardia Civil fue expuesto a la instructora de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, plaza número dos, y surge de la toma de declaraciones al responsable de la base de mantenimiento de AVE de Adif en Hornachuelos el pasado 6 de febrero. Entonces, éste señaló a las autoridades que el 22 de enero recibió "orden verbal" del Jefe de Área de Adif para efectuar "la retirada de cupones de raíl –fragmentos de vía– entre las que hay soldaduras, y su traslado hasta la base de mantenimiento de AVE".
Ese mismo día, entre la noche y la madrugada, se procedió a la recogida de ese material y se realizaron después “ensayos sobre los citados rieles”, que fueron "de dureza", según declaró el susodicho.
Esa retirada de los restos de la vía se produjo cuatro días después del trágico accidente, ocurrido el 18 de enero, siendo que no fue hasta el 28 de ese mes cuando el operador ferroviario recibió “autorización para acceder a la zona” y arrancar con las tareas para restablecer el tráfico. Según recoge el oficio, lo solicitaron el día 26 y la instructora firmó el auto habilitante el día 27.
La cuestión no es baladí porque, como indica la Guardia Civil, “entre los cupones en los que se encontraban las soldaduras sobre las que se han realizado los ensayos pudieran encontrarse las que pretendía analizar la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y sobre las que se solicitó autorización a su señoría en oficio de fecha de 3 de febrero”.
De hecho, en su oficio señalan que cuando el 30 de enero se desplazaron a la zona con personal de CIAF, con el objetivo de “tomar nuevas mediciones del bogie y eje del bogie del vagón 8 del Iryo además de otras complementarias en las existentes en el tramo", fueron “informados de que los cupones con las soldaduras se habían trasladado hasta la base de Adif en Hornachuelos”.
ADIF fue advertida de no realizar ninguna actuación en las soldaduras sin autorización
Por otro lado, la Benemérita indica que el 2 de febrero se advirtió a ADIF de no realizar “ningún tipo de actuación en las soldaduras, sin autorización previa", mientras un día después hasta el lugar del siniestro acudieron agentes de la Guardia Civil de Córdoba para proceder a “precintar las soldaduras depositadas en la base de Hornachuelos “, mientras que desde la CIAF “se solicitó el traslado del cupón de raíl desde la zona de obra a la Base de Mantenimiento, correspondiente al número 8, que asimismo quedó precintado".
Por todo ello, en el oficio concluyen que, "a la vista de lo expuesto, el instructor considera que personal de Adif realizó distintas operaciones tendentes a la extracción y traslado de material desde la zona del accidente hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos y practicó distintas pruebas en el material, sin advertirlo ni solicitarlo".
Después de eso, la jueza contestó con una providencia fechada el 10 de febrero, tres días después de la recepción del oficio del Instituto Armado. En ella, como recoge Cadena SER, la magistrada indica: “Se requiere a Adif para que se abstenga de realizar cualquier operación tendente a la extracción y traslado del material relacionado y de interés para la instrucción de la causa y práctica de cualquier prueba de material extraído si no es previa autorización judicial, así como la restitución inmediata del material que obre en su poder", dice la resolución. "Todo ello bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad penal que resultara procedente".
El informe y la respuesta de ADIF: aseguran que el material siempre estuvo a disposición policial y judicial
Por su parte, ADIF ha realizado un informe en el que se refiere a los citados materiales de la vía, que retiró entre el 22 y 23 de enero. Fueron 26 cupones con soldaduras de 19 puntos del trazado, según han indicado, señalando que decidieron preservarlos cuando la Guardia Civil se retiró de la zona del siniestro "después de haber recogido todo el material probatorio que consideraron pertinente, y sin que se adoptara ninguna medida cautelar sobre la zona o los materiales abandonados y sin precintar".
Dichos restos, señalan desde el administrador ferroviario detallando donde se encontraban exactamente, quedaron “expuestos al deterioro”, por lo que explican que fueron trasladados a una base de mantenimiento sin que fuesen “manipulados o alterados”. Después, precisan, la Guardia Civil acudió hasta la misma para precintarlos y reunirlos en un almacén.
En este sentido, Adif insiste en que sólo retiró aquel material que ni la Guardia Civil ni la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) se llevaron en su inspección tras el accidente de Adamuz (Córdoba) y que se conservó siempre a disposición policial y judicial.
Sobre ello, fuentes del administrador de la infraestructura ferroviaria citadas por EFE señalan que si Adif no hubiera retirado y custodiado en sus instalaciones esas piezas que ni la Guardia Civil ni la CIAF se llevaron, con el inicio de las obras "hubieran acabado en cualquier vertedero" una vez iniciados los trabajos el día 26.
Incidiendo en la cuestión, reiteran que se trataba de material del tramo dirección Madrid, del que no se produjo el descarrilamiento del accidente, ocurrido el 18 de enero y en el que murieron 46 personas. "Lo que hizo Adif fue preservar el material sobrante y conservarlo siempre a disposición policial y judicial", insisten desde la empresa pública.
Además, subrayan que el 27 de enero Adif obtuvo permiso judicial para iniciar las obras de recuperación de la línea y que, por tanto, podía trabajar en la zona afectada para poder volver a poner en marcha el servicio. El día 30, agregan las citadas fuentes, la Guardia Civil volvió y requirió material. Se le indicó entonces que estaba en Hornachuelos "donde ha estado siempre a su disposición".