La odisea de la surfista Sarah Almagro para llegar al Mundial de California: denuncia un "trato discriminatorio" en el aeropuerto de A Coruña

La surfista marbellí se vio obligada a viajar en coche desde A Coruña hasta Madrid para no perder un vuelo a Los Ángeles al denegársele el embarque digital
Su familia denuncia que la obligación de pasar por mostrador para obtener la tarjeta de embarque es una barrera que discrimina a las personas con discapacidad
MálagaLa deportista malagueña Sarah Almagro, subcampeona del mundo de surf adaptado, ha denunciado un episodio de discriminación vivido en el aeropuerto de A Coruña que a punto estuvo de costarle su participación en el Mundial de California. El incidente se produjo cuando la aerolínea y el personal de tierra le impidieron el acceso a su vuelo con destino a Madrid, el primer enlace de su viaje hacia Los Ángeles.
La familia denuncia que la imposibilidad de obtener la tarjeta de embarque de forma online por su condición de persona con discapacidad fue el detonante que bloqueó su acceso al avión, a pesar de que la puerta de embarque seguía abierta.

Los hechos ocurrieron cuando la familia Almagro, que se encontraba en Galicia para la recogida de un premio, sufrió un contratiempo con su vehículo de camino al aeropuerto. Ante la previsión de llegar con el tiempo justo, contactaron telefónicamente con la compañía aérea para informar de la situación. Según relata Ismael Almagro, padre de la surfista, la aerolínea les indicó que intentarían facilitarles las tarjetas de embarque en el mostrador para agilizar el proceso, dado que Sarah no tenía maletas que facturar y solo portaba una mochila de mano.
La brecha digital como barrera de acceso
El núcleo de la denuncia reside en la diferencia de trato que el sistema de facturación impone a los pasajeros. Mientras que cualquier viajero sin discapacidad puede realizar el trámite de manera telemática y acudir directamente al control de seguridad con su código QR, Sarah Almagro se vio obligada a personarse en el mostrador de facturación para obtener su documentación física. "Una persona sin discapacidad puede hacer el trámite online, pero nosotros estamos obligados a ir al mostrador. Para mí esto es una barrera que otros no tienen cuando viajan", denuncia la surfista marbellí.
Al llegar al aeropuerto, cinco minutos después del cierre de la facturación pero con más de veinte minutos de margen antes del cierre de la puerta de embarque, el personal les denegó las tarjetas. A pesar de que la propia megafonía del aeropuerto estaba llamando a Sarah y a su padre por sus nombres y de que no llevaban equipaje que debiera pasar por bodega, se les impidió el acceso. "Nos negaron poder acceder al embarque sin tener maletas, cuando todavía faltaban más de diez minutos para que cerraran la puerta. No quisieron solucionarlo", explica Ismael Almagro.
Odisea por carretera para salvar el Mundial
La pérdida de este vuelo de enlace puso en jaque toda la logística del equipo de Sarah. Para no perder el vuelo trasatlántico desde Madrid a Los Ángeles, la familia tuvo que improvisar una solución de emergencia por carretera. Sarah y su padre alquilaron un coche en A Coruña para viajar hacia la capital, mientras su hermano y su madre salían simultáneamente desde Málaga en otro vehículo cargado con todas las maletas y las tablas de surf de competición.
El encuentro se produjo en un hotel de Madrid, desde donde finalmente pudieron volar hacia Estados Unidos. Sin embargo, la familia recalca que este episodio de estrés, falta de sueño y tensión afectó seriamente a la deportista, quien además es diabética y trasplantada de riñón. "Ella quedó segunda en el campeonato, y me da que pensar que si esto no hubiera pasado, la participación hubiera sido otra", lamenta su padre, vinculando el cansancio extremo del viaje por carretera con el rendimiento final en la competición.
Reclamación por la vulneración de derechos
Sarah Almagro insiste en que la inclusión no debe ser vista como un "trato de favor", sino como un derecho que garantice la autonomía. La denuncia apunta a la necesidad de que las compañías aéreas permitan el 'check-in' online para personas con discapacidad y que la asistencia sea efectiva desde el momento de la llegada al aeropuerto.

Para la familia, lo ocurrido en A Coruña es "una muestra de desatención y una vulneración de los derechos de las personas con discapcidad", especialmente cuando la compañía tenía constancia de que dos pasajeros con plaza confirmada estaban intentando acceder a un avión que aún no había cerrado sus puertas.
Actualmente, la familia estudia las vías legales para poner de manifiesto esta deficiencia en el sistema de embarque. La meta es evitar que otros deportistas o viajeros con necesidades especiales vuelvan a verse "enterrados en vida" por trámites burocráticos que ignoran la realidad de la discapacidad en la era digital.
