Venden un chalet en Marbella, Málaga, sin que sus dueños lo sepan: la mafia inmobiliaria usó poderes y pasaportes falsos
Un matrimonio austríaco residente en Miami descubre el fraude tras saltar la alarma de su vivienda en la urbanización Costa Bella de Marbella
Los estafadores utilizaron pasaportes falsificados y un representante alemán para vender la finca por 320.000 euros
MálagaEl pasado 16 de noviembre se destapó en la localidad malagueña de Marbella una trama criminal de película dedicada al fraude inmobiliario de lujo. Un guion que quedó al descubierto cuando los propietarios de un chalet en esa zona privilegiada de la Costa del Sol, descubrieron que su propiedad había sido vendida sin su consentimiento (ni conocimiento) gracias a la alarma de su casa.
Los dueños, un matrimonio de ciudadanos austríacos residentes en Miami, llevaban tiempo sin visitar este rincón de la costa andaluza. Trabajan para una multinacional que les obliga a viajar mucho y que apenas les deja tiempo para el ocio, así que adquirieron la vivienda marbellí a modo de inversión.
Pero aquel día, al sonar la alarma, la policía se personó en el inmueble, situado en primera línea de playa en la urbanización Costa Bella, y encontró a unos supuestos y lícitos dueños. Los ocupantes alegaron que la vivienda era suya, mostrando un contrato de compraventa que los verdaderos propietarios desconocían por completo.
Según los datos facilitados por la defensa de los afectados, la operación se ejecutó mediante una suplantación de identidad profesional. Resulta que un ciudadano alemán se presentó ante un notario español exhibiendo un poder de representación que supuestamente había sido obtenido en una notaría de Panamá. Para dar veracidad a la firma, el grupo criminal presentó pasaportes falsificados de los propietarios austríacos con un nivel de detalle que los investigadores califican de "perfecto". Con esta documentación, lograron formalizar la escritura pública de venta.
Irregularidades en la transacción y rastro del dinero
La operación se cerró por un importe de 320.000 euros, un precio sensiblemente inferior al valor de mercado de una propiedad de estas características en Marbella. Otro de los puntos críticos de la investigación reside en el flujo del dinero ya que el pago no se realizó a las cuentas de los titulares de la finca, sino que el cheque fue entregado directamente al supuesto representante alemán. Actualmente, la policía judicial trabaja para determinar quién cobró efectivamente ese cheque y cuál ha sido el destino final de los fondos.
La sociedad que adquiri ó el inmueble fue constituida apenas un año antes de la compra con el capital social mínimo de 3.000 euros. Sus administradores son dos ciudadanos de nacionalidad polaca que, en el momento de la firma, intervinieron asistidos por un abogado que ejercía de intérprete. Según consta en las diligencias, los compradores declararon que los 320.000 euros de la compra procedían de una cuenta bancaria a nombre del propio abogado que realizaba las funciones de traductor, un detalle que refuerza la tesis de la existencia de un grupo organizado.
Medidas judiciales y paralización de obras
Ante la denuncia de los propietarios legítimos, el Juzgado de Instrucción encargado del caso ha dictado medidas cautelares para proteger la propiedad. Se ha decretado la prohibición de disposición del inmueble en el Registro de la Propiedad para evitar que la vivienda pueda ser vendida a terceros de buena fe, lo que complicaría la recuperación del bien. Asimismo, la jueza ha ordenado la paralización inmediata de las obras de reforma que los supuestos compradores habían iniciado tras tomar posesión de la casa.
El pasado 20 de febrero estaba prevista una vista para revisar estas medidas, pero ante la incomparecencia de los investigados, la cita se ha pospuesto para el próximo 12 de marzo.
En esa próxima vista judicial se decidirá si se procede al precinto judicial del chalet, una medida solicitada por el abogado de los propietarios para garantizar que nadie pueda habitar la finca hasta que se dicte una sentencia definitiva. Por el momento, la casa permanece bajo la vigilancia de un guardia de seguridad contratado para evitar nuevas intrusiones, mientras se dirime la falsedad de toda la documentación utilizada en la notaría.
La fiscalía y las acusaciones coinciden en que este "modus operandi" es una práctica que se ha detectado en otros puntos de la Costa del Sol, como Mijas, donde se investigan tramas similares con pasaportes y poderes apostillados de gran calidad.