Dos detenidos por la brutal agresión a Roberto, un joven de 22 años, en las fiestas de La Herradura, Granada: se busca a un tercer implicado

La investigación continúa abierta para localizar al tercer implicado
Una agresión que se produjo sin mediar palabra y por la que la familia hizo un llamamiento a quien pudiera aportar alguna pista
La investigación sobre la agresión sufrida por Roberto, un joven de 22 años de La Herradura, Granada, en la madrugada del pasado 22 de marzo, durante las fiestas del municipio, ha dado sus primeros resultados. La Guardia Civil ha detenido a dos jóvenes como presuntos autores de la brutal paliza, en un suceso que generó una fuerte conmoción entre vecinos y asistentes.
Según han informado fuentes del instituto armado, ambos detenidos han sido puestos a disposición judicial y se les atribuye un delito de lesiones leves. Las actuaciones han sido llevadas a cabo por agentes del Área de Investigación de la Guardia Civil de Almuñécar, que han logrado identificar a los implicados gracias a diversas gestiones y a la toma de declaración de varios testigos.
Buscan un tercer implicado
Aunque en un primer momento se sospechó que en la agresión podrían haber participado más personas, las pesquisas han permitido concretar que fueron tres los agresores que actuaron de forma directa. La investigación continúa abierta para localizar e identificar al tercer implicado.
Los hechos tuvieron lugar en torno a las 2:30 de la madrugada del domingo 22 de marzo, cuando Roberto se encontraba en una parada de autobús junto a su hermana, esperando transporte para regresar a casa tras las fiestas del municipio. En ese momento, fue abordado por varios jóvenes que, sin mediar palabra ni provocación previa, comenzaron a agredirlo de forma violenta.
Una agresión sin mediar palabra
Según el relato de la víctima, el ataque fue rápido y especialmente contundente, sin que tuviera posibilidad de defenderse. Varios individuos lo sujetaron y comenzaron a golpearle, principalmente en la cabeza. Su hermana intentó intervenir para frenar la agresión, pero fue inmovilizada por otras personas que le impidieron ayudarle.

Roberto aseguró que no conocía a sus agresores y que no existió ningún conflicto previo que pudiera desencadenar la agresión. “Solo quería pasarlo bien”, señalaba. En Almuñécar, donde reside, es conocido como un joven tranquilo y muy apreciado por su entorno.
Alrededor de las tres de la madrugada, su padre recibió la llamada de su hija alertando de lo ocurrido. “Fue una noche muy larga”, recordaba con angustia. Describe a su hijo como “muy noble y muy bueno”, y señalaba que su complexión física pudo haber sido clave para evitar consecuencias aún más graves.
La familia pedía colaboración
Tras lo sucedido, la familia interponía una denuncia e iniciaba una campaña de difusión para recabar cualquier dato que contribuyera a la investigación. Solicitaban principalmente la colaboración de testigos o de cualquier persona que pudiera aportar información relevante, especialmente quienes se encontraban en las inmediaciones en el momento de los hechos. Imágenes o vídeos podrían resultar determinantes para esclarecer lo ocurrido.
El suceso generaba inquietud entre vecinos y asistentes a las fiestas, que lamentaban que un evento festivo se viera empañado por un episodio de esta gravedad. Reclamaban, además, una mayor presencia policial y refuerzo de las medidas de seguridad en este tipo de celebraciones.
Roberto continúa su recuperación física y emocional, arropado por su familia, que insiste en la necesidad de que se esclarezcan los hechos y se depuren todas las responsabilidades.
