Málaga

La heladería familiar de Juan en Málaga cierra para luchar por la custodia de su hijo: "Necesitamos dedicarle el 100% de nuestro esfuerzo"

Heladería que cierra en Málaga por un conflicto familiar. Redes sociales
  • Los dueños han colocado un cartel en el establecimiento contando los motivos del cierre

  • El negocio con 26 años de trayectoria, agradece el apoyo a los clientes, empleados y proveedores

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El cierre inesperado de la heladería Jumais, en el barrio malagueño de Teatinos, ha sorprendido a vecinos y clientes habituales, que durante más de dos décadas habían convertido este negocio familiar en un punto de encuentro.  

Sin embargo, detrás de la bajada de la persiana no hay motivos económicos, sino un conflicto personal que ha llevado a sus propietarios a tomar una decisión drástica: paralizar la actividad para centrarse en una batalla judicial por la custodia de un menor. 

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Una carta para los clientes 

Según han explicado los responsables del establecimiento a través de una carta colocada en el escaparate, el cierre responde a la situación que atraviesa Juan, uno de los miembros de la familia y trabajador del negocio, inmerso en un proceso de separación. El origen del conflicto radica en la negativa a concederle la custodia compartida de su hijo, una circunstancia que atribuyen, en parte, a su condición de trabajador autónomo. 

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“Por ser autónomo no le quieren dar una custodia compartida, a pesar de que solo abrimos ocho meses al año”, señalan en el escrito, donde defienden que Juan “siempre se ha preocupado por su hijo y ha estado ocupándose de él”. La familia considera injusta la situación y asegura que el régimen de visitas propuesto, limitado a fines de semana alternos y algunas horas entre semana, es insuficiente tanto para el padre como para el entorno familiar del menor, “es algo que no vamos a poder asimilar” aseguran en el texto. 

Un cierre inesperado tras 26 años de historia 

La carta, cargada de emoción, repasa los 26 años de trayectoria del negocio y agradece el apoyo de clientes, empleados y proveedores “vuestra amistad y confianza en nosotros, es algo que nunca olvidaremos” expresan, antes de comunicar una decisión que, según reconocen, nunca imaginaron tener que tomar. 

El cierre, explican, responde a la necesidad de volcar todos sus esfuerzos en el proceso judicial. “Hemos decidido cerrar el negocio para luchar por la custodia compartida y por el bienestar del pequeño”, afirman, subrayando que el menor “va a ser el más perjudicado” en esta situación. 

Una decisión difícil para la familia 

Reconocen que “Vamos a pasar una muy difícil situación y necesitamos dedicarle el 100% de nuestro esfuerzo para el bienestar del pequeño junto a su familia”. 

Más allá del caso particular, la familia asegura que su situación no es aislada y anuncia su intención de implicarse en una reivindicación más amplia. “Ahora vamos a luchar por la igualdad, justicia y equidad entre hombres y mujeres”, concluyen, al tiempo que hacen un llamamiento a quienes deseen apoyar su causa. 

Mientras tanto, la heladería permanece cerrada, dejando tras de sí no solo un vacío comercial en el barrio, sino también el reflejo de un conflicto familiar que ha trascendido al ámbito público y que pone el foco en el debate sobre la custodia compartida en España.