La madre de uno de los dos andaluces que permanecen presos en Guinea Ecuatorial inicia una huelga de hambre a sus 83 años
Las familias señalan que Javier y David se encuentran en condiciones "inhumanas", con aislamiento, sin atención médica adecuada, sin acceso a medicinas y sin comida suficiente
Recogen firmas para exigir la liberación de dos españoles detenidos en Guinea Ecuatorial: "Están en condiciones inhumanas"
GranadaCuando se cumplen 15 meses desde que el cordobés Javier Marañón Montero y el granadino David Rodríguez Ballesta fuesen detenidos y encarcelados en Guinea Ecuatorial, la madre de Marañón ha iniciado a sus 83 años una huelga de hambre para pedir su libertad. Hace varios días, también dejó de tomar su medicación.
La familia lamenta que las administraciones y las autoridades no hayan conseguido "algo efectivo a favor de su hijo Javier y de su compañero de trabajo David, encarcelados injustamente" cuando trabajan en un proyecto de televisión digital terrestre . El caso, según ha explicado el hermano de Javier, Aaron, aparece en un informe de Amnistía Internacional.
La madre, que ha sufrido varias operaciones recientemente y que se encuentra en "un delicado estado de salud", ha decidido dar este paso ante "la incompetencia y los nulos resultados de las posibles gestiones que haya hecho el Ministerio de Exteriores / Gobierno y autoridades de exteriores europeas".
Incomunicados en Black Beach
Ambos andaluces, un administrativo y un técnico de vídeo, continúan en las mismas condiciones en la cárcel de Black Beach. "Su situación es cada vez más grave y concretamente, Javier, ha estado a punto de morir dos veces", ha advertido la familia.
Reprochan que no solo no han conseguido la libertad de David y Jorge, tampoco "han conseguido que se respeten los mínimos derechos fundamentales: están incomunicados, sin derecho a visitas familiares, sin derecho a que contacten de ninguna manera con su abogado, sin derecho a que pasen una revisión médica seria en un centro hospitalario, tras haber sufrido distintas enfermedades, además de las crónicas que ya padecían, y sin juicio... del que no se sabe nada".
A la espera de un mensaje esperanzador
Ahora, "no sólo la vida de Javier y David están en peligro, ahora también es la de nuestra madre", advierten. "Conociendo el anuncio de esta huelga de hambre, las autoridades no se han interesado en ningún momento por tener contacto con la familia, para poder darnos alguna noticia esperanzadora que tuviésemos como argumento para convencer a nuestra madre de tomar esta fatal decisión", han remarcado.
Entre sus prioridades se encuentra ahora convencer "por todos los medios" a su madre de que "no llegue hasta el final de esto", mientras siguen "esperando a que las autoridades se pongan en contacto con nosotros y nos den algún resultado positivo pronto".
Aarón ha explicado que "no hay ninguna novedad" acerca del estado de Javier y David: "Siguen incomunicados y no reciben visitas de la familia" , "tampoco les puede visitar su abogado desde que están en prisión".
El pasado 25 de marzo ambas familias fueron recibidas en el Congreso por varios diputados de distintos grupos parlamentarios. Durante la reunión, les informaron que se iba "a hacer una propuesta al Gobierno para ayudar a los dos trabajadores". También se les indicó la intención de llevar el caso "a las autoridades de Exteriores de la Comisión Europea para que actuasen".
60.000 firmas
Tras una concentración a las puertas del Congreso, entregaron al Ministerio de Exteriores más de 60.000 firmas recogidas vía Change.org para solicitar una intervención urgente del Gobierno espa ñol con el objetivo de lograr la liberación de ambos presos.
Agradecen el apoyo recibido por parte de la ciudadanía y piden que su causa no caiga en el olvido: "Esta lucha no cesa hasta que Javier y David estén de vuelta. Por favor, seguid compartiendo, seguid firmando".
Sin respuesta del Vaticano ni la Casa Real
Laura, hermana de Javier, ha explicado que han recurrido a todas las instancias disponibles. Incluso, han pedido ayuda a la Casa Real y al Vaticano. Su único deseo es que el Ejecutivo "negocie" y "haga lo que tenga que hacer para traerlos" a casa.
Las familias enviaron cartas dirigidas a la Casa Real y a la Nunciatura en España, solicitando la intervención del Papa León XIV durante su reciente gira por África. En la misiva al Pontífice, piden que se interese por la situación de los presos o que "traslade a las autoridades competentes la importancia de encontrar una solución humanitaria a su caso". Incluso, se propuso "descartar dicha visita en caso de no ser atendidas sus peticiones".
Asimismo, en la carta dirigida a Felipe VI, se pidió que traslade al Papa la gravedad del caso para que "inste a las autoridades guineanas a resolver su situación y garantizar su liberación".
Los familiares sostienen que la participación de "una figura de autoridad espiritual y humanitaria" como la del papa podría contribuir decisivamente a proteger la vida de Javier y David.
Proyecto de televisión digital terrestre
Javier y David fueron detenidos tras asistir a una reunión con autoridades locales relacionada con un proyecto de televisión digital terrestre para la empresa concesionaria donde trabajaban, como técnico y administrativo respectivamente. Se insiste en que "son trabajadores inocentes que están pagando por los actos de otros".
Se subraya que sus condiciones son "inhumanas", con aislamiento, sin atención médica adecuada, sin acceso a medicinas y sin comida suficiente, lo que pone en riesgo sus vidas si no se actúa urgentemente.
En julio de 2025, las familias acudieron al Parlamento Europeo, que en octubre aprobó una resolución denunciando las "inaceptables" condiciones de detención y reclamando el respeto a sus derechos fundamentales, incluyendo un juicio justo, asesoramiento jurídico y atención médica. No obstante, denuncian que "no ha habido ningún resultado".