Trasplantes

Un corazón nuevo para Manuel, el niño de Viator, hospitalizado en Córdoba: "Ha sido un milagro"

Imagen de archivo de Manuel, el niño de Viator. Redacción Andalucía
  • El pequeño ha sido sometido a un trasplante tras meses dependiendo de soporte vital en la UCI

  • La intervención marca el inicio de una nueva etapa para el menor y su familia, que no se ha separado de él en todo el proceso

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La madrugada del pasado viernes 1 de mayo marcó un antes y un después en la vida de Manuel Salvador Hernández, el niño de la localidad almeriense de Viator, que llevaba cerca de siete meses ingresado en el hospital Reina Sofía de Córdoba esperando un trasplante. Tras una larga espera, llegó por fin la llamada que su familia llevaba tanto tiempo aguardando: había un corazón disponible y era compatible.  

Como nos cuenta emocionado, a la web de informativos Telecinco, su tío Jose Martínez, a primera hora de la mañana se confirmó que todo estaba en marcha y que el corazón llegaría a tiempo para la intervención, mientras en el hospital se ultimaban los preparativos para una cirugía de máxima complejidad. 

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Una operación decisiva 

Ajeno a la magnitud del momento, Manuel continuaba comportándose como lo que es: un niño. Jugaba, sonreía y buscaba la cercanía de sus padres, sin ser consciente de que estaba a punto de afrontar la operación que cambiaría su vida tras meses dependiendo de dispositivos que suplían las funciones de su corazón. 

Según su familia, la intervención comenzó a las nueve de la mañana y se prolongó durante alrededor de once horas.  Un proceso tan delicado desde el punto de vista médico como simbólico: dejaba atrás una etapa marcada por la urgencia constante para abrir la puerta a una nueva oportunidad. 

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Fuera del quirófano, la familia vivió la espera con entereza. Sus padres, que han permanecido a su lado durante todo este tiempo, afrontaron esas horas decisivas con la misma fortaleza que han demostrado desde el inicio del ingreso, sostenidos por la esperanza y el desgaste acumulado de meses de incertidumbre. “Ha sido un milagro” nos asegura su tío, que no puede contener la emoción. 

Una etapa de esperanza 

A partir de ahora se abre una nueva etapa centrada en la recuperación. Manuel continúa ingresado en Córdoba, bajo una vigilancia médica constante y rodeado de un equipo sanitario que controla cada detalle de su evolución. Junto a él, sus padres siguen presentes en todo momento, acompañándole en este proceso en el que deberá adaptarse a su nueva realidad. 

Martínez nos cuenta que llegó anoche de Córdoba donde estuvo visitando al niño que se encuentra muy bien “está estupendo, recuperándose al cien por cien” 

La noticia ha sido recibida con enorme emoción en Viator y en toda la provincia de Almería, donde durante meses se ha seguido de cerca la evolución del pequeño. Ahora, con un nuevo corazón latiendo en su interior, comienza un camino diferente. Más allá de la complejidad médica que aún queda por delante, el trasplante supone una oportunidad real de futuro y un giro esperanzador en una historia marcada hasta ahora por la lucha constante. 

Una vida complicada 

La vida de Manuel dista mucho de la de cualquier niño de su edad. A sus apenas 19 meses, ha pasado más de un año ingresado en distintos hospitales, encadenando tratamientos y cuidados intensivos siempre bajo la atenta mirada de sus padres, que no se han separado de él en ningún momento. La rutina familiar se ha trasladado por completo al entorno hospitalario: su madre permanece junto a él en la UCI, prácticamente sin descanso, mientras que su padre pasa las noches en la sala de espera, sosteniendo una vigilia constante marcada por la incertidumbre. La situación, prolongada durante meses, ha llegado a ser especialmente dura, con la madre necesitando incluso apoyo psicológico para sobrellevar el desgaste emocional. 

A la complejidad médica se suma además el impacto económico que ha supuesto esta situación. La familia, natural de Viator (Almería), se encuentra a más de 350 kilómetros del hospital en el que Manuel permanece ingresado, una distancia que ha obligado al padre a dejar su empleo en el sector de la limpieza para poder estar cerca de su hijo y acompañar a su mujer en este proceso. 

Un pueblo volcado con la familia 

Desde que la historia de Manuel se hizo pública, la respuesta de su entorno no se ha hecho esperar. Los vecinos de Viator, un municipio de poco más de 6.000 habitantes, se han volcado con la familia, organizando eventos solidarios y mostrando su apoyo y acompañamiento. También el Ayuntamiento y la empresa en la que trabajaba el padre han querido respaldarles en estos meses tan difíciles. 

Todo ese apoyo se ha convertido en un sostén fundamental para la familia, que afronta ahora esta nueva etapa con esperanza. Su mayor deseo es que la evolución de Manuel siga siendo favorable para poder regresar a casa y reencontrarse con todos aquellos que han estado pendientes de su historia, y celebrar, por fin, un desenlace que tanto han esperado.