Testimonios

La alegría inmensa de José María, que llegó a pesar más de 300 kilos, al salir a la calle después de cuatro años encerrado: "Parece que estaba soñando"

José María en la calle con un andador. Redacción Andalucía
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El martes 19 de mayo no fue un día cualquiera para José María Fernández, fue un día para marcar en el calendario, un paso más en su recuperación. Este vecino de la localidad gaditana de San Fernando volvió a salir a la calle por su propio pie, después de aproximadamente cuatro años sin pisarla. “La verdad que fue impresionante y emocionante, parece que estaba soñando” nos dice este gaditano con emoción.  

Un gesto sencillo para cualquiera, un breve paseo alrededor de su barrio, a la manzana de su casa, pero cargado de mucho valor para una persona que ha atravesado una de las etapas más duras de su vida, marcada por la enfermedad, la dependencia y el aislamiento. “Estoy muy animado y contento”, asegura José María 

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Un paseo tras años de encierro 

Acompañado por su terapeuta ocupacional, José María logró cumplir uno de los objetivos que llevaba más tiempo esperando: volver a sentir el contacto directo con el exterior, reencontrarse con sus vecinos, las calles de su barrio y recuperar, aunque fuera por unos momentos, la normalidad de algo tan cotidiano como caminar. Ese primer paseo, lento, representó mucho más que un desplazamiento físico; fue un avance decisivo dentro de un proceso de rehabilitación largo, complejo y lleno de obstáculos tanto físicos como emocionales. 

“Ya no tengo nada que ver con la persona que estaba en la cama hace tiempo” cuenta Jose María que asegura que ni el mismo se reconoce “Me veo en las imágenes y soy otro, no me conozco”. Sus palabras reflejaban no solo el cambio físico, sino también la transformación personal que ha ido construyendo a base de esfuerzo. 

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Una historia marcada por la gravedad 

La historia de José María se hizo conocida hace años, cuando su situación alcanzó un punto crítico. Llegó a pesar alrededor de 300 kilos y su estado de salud obligó a un complejo dispositivo de emergencia para su traslado. Los bomberos tuvieron que intervenir para evacuarlo de su vivienda mediante una autoescala, siendo trasladado en camilla a través del balcón de su domicilio hasta un centro hospitalario. En aquel momento llevaba meses sin poder levantarse de la cama y cerca de un año sin salir a la calle, atrapado en una situación de dependencia casi total. 

Su estado físico estaba estrechamente ligado a una grave depresión que había contribuido a agravar su enfermedad. La falta de movilidad, unida al aislamiento, provocó una pérdida progresiva de autonomía que lo mantenía completamente recluido en su domicilio. Durante ese periodo, su contacto con el exterior se reducía a las visitas del servicio de ayuda a domicilio, que acudía de forma puntual para atender sus necesidades básicas. 

El punto de inflexión en su recuperación 

El punto de inflexión llegó con su ingreso en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz, donde permaneció ingresado alrededor de un año. Allí comenzó un proceso de estabilización tanto física como emocional que resultó clave para su recuperación. En las semanas previas a su salida fue sometido a una cirugía bariátrica, intervención que marcó el inicio de un cambio progresivo en su estado de salud

A partir de ese momento, José María comenzó a recuperar capacidades que había perdido por completo: volver a ponerse en pie, caminar distancias cortas, vestirse sin ayuda o desplazarse dentro de su vivienda con apoyo de un andador cuando era necesario. Cada uno de estos avances supuso un pequeño logro dentro de un proceso que requería paciencia y esfuerzo.  

Con el tiempo, consiguió dar pasos fuera de su vivienda y llegar hasta el portal de su edificio, una evolución que iba contando a través de sus redes sociales, aunque la calle seguía siendo un objetivo pendiente. No solo por la pérdida de movilidad acumulada durante años, sino también por la necesidad de utilizar un calzado ortopédico específico debido a un linfedema crónico que afecta a una de sus piernas, lo que dificultaba aún más su estabilidad y confianza al caminar. 

Un paso más hacia la normalidad 

En la actualidad, José María continúa en un proceso de pérdida de peso supervisado por los especialistas. Aunque el sobrepeso ya no representa el principal obstáculo, sí lo son las secuelas físicas derivadas de su enfermedad. 

José María está a la espera, además, de una nueva intervención quirúrgica destinada a la retirada de la piel sobrante. Mientras su evolución médica se mantiene estable y positiva. 

El paseo de este martes, aunque breve en distancia, supone un avance significativo en su proceso de rehabilitación. No se trata únicamente de caminar unos metros por su barrio, sino de recuperar la confianza, la autonomía que había perdido durante años de encierro.  

Este paseo, el regreso a la calle, simboliza una nueva etapa en su vida. Un paso discreto en un camino de superación que continúa construyéndose día a día, donde cada logro, representa una victoria. Su historia se ha convertido en un ejemplo de superación, demostrando que incluso después de años de encierro, es posible volver a empezar.