Una sala de fiestas de Málaga se convierte en biblioteca por un día para ayudar a los estudiantes: “Ha sido un éxito”

Una sala de fiestas de Málaga se convierte en biblioteca por un día para ayudar a los estudiantes
Así es el interior de la discoteca habilitada como biblioteca.. Discoteca Santa Rita
  • Esta es la segunda vez en un mes que la discoteca Santa Rita vuelve a transformar su pista de baile en una gran sala de estudio para ofrecer una alternativa a los estudiantes en plena época de exámenes

  • La iniciativa, que busca aliviar la saturación de las bibliotecas tradicionales, ha despertado un enorme interés y ha recibido más de 2.000 solicitudes para participar

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Cuando cae la tarde, lo habitual en una discoteca es que comiencen los preparativos para una noche de música, luces y diversión. Sin embargo, en Santa Rita, uno de los locales de ocio más conocidos de Málaga capital, los altavoces se silencian y las mesas de mezclas ceden su protagonismo a libros, apuntes y ordenadores portátiles. 

Por segunda vez en lo que llevamos de mes, la sala ha puesto en marcha su particular "biblioteca universitaria", una iniciativa que convierte por un día el local en un espacio de estudio destinado a los jóvenes que afrontan, el final del curso, las semanas más exigentes del calendario académico. 

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De la fiesta a los apuntes 

La propuesta nació a partir de una realidad que miles de estudiantes conocen bien: la dificultad para encontrar sitio en las bibliotecas durante los periodos de exámenes. Ante esta situación, el equipo de Santa Rita decidió dar un uso diferente a sus instalaciones durante las horas previas a la apertura nocturna, como nos cuenta Fran Lucena, el responsable de marketing del local

El resultado ha sido una biblioteca improvisada que conserva poco de la imagen habitual de una discoteca. Mesas habilitadas para estudiar, zonas de descanso y un ambiente de concentración sustituyen durante unas horas al ocio nocturno. 

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Una alternativa a las bibliotecas saturadas 

El acceso es gratuito y los asistentes disponen de diferentes servicios pensados para facilitar la jornada. Además de un espacio donde estudiar, reciben material de escritura y cuentan con zonas habilitadas para descansar o tomar algo entre sesión y sesión de apuntes. 

La iniciativa busca ofrecer una respuesta a la creciente demanda de espacios de estudio en una ciudad universitaria donde las bibliotecas suelen quedarse pequeñas cuando llegan las pruebas finales. 

Un éxito que supera las previsiones 

La acogida ha vuelto a superar las expectativas de los organizadores. “Ha tenido mucho éxito” asegura Lucena, que explica además que en la primera edición participaron alrededor de 500 estudiantes, en esta ocasión las solicitudes han sobrepasado las 2.000, una cifra que demuestra el interés que ha despertado la propuesta entre los universitarios malagueños. 

La elevada demanda ha obligado incluso a limitar el acceso para garantizar unas condiciones adecuadas de estudio y comodidad dentro del recinto. 

Silencio donde antes sonaba la música 

Entre las cinco y las nueve de la tarde, el ambiente del local cambia radicalmente. Donde normalmente predominan la música y el bullicio, reina el silencio de cientos de jóvenes concentrados en preparar exámenes, realizar trabajos o repasar apuntes. 

Muchos de los participantes han compartido la experiencia en redes sociales, contribuyendo a que la iniciativa gane popularidad y se convierta en una de las propuestas más comentadas entre los estudiantes de la ciudad. 

Mucho más que una discoteca 

Santa Rita abrió sus puertas hace menos de dos años y desde entonces ha apostado por ampliar su actividad más allá del ocio nocturno tradicional. Sus responsables buscan convertir el espacio en un punto de encuentro capaz de albergar propuestas muy diversas. 

Además de esta biblioteca temporal, el establecimiento ha acogido retransmisiones deportivas, competiciones de fútbol y baloncesto o actividades dirigidas a distintos públicos, reforzando una imagen de espacio polivalente que va más allá de la fiesta. 

Nuevas formas de ocio 

La agenda del local continúa explorando nuevas fórmulas para conectar con los jóvenes. Entre ellas destaca la denominada Healthy Party, una actividad que combina deporte, música y socialización en un entorno al aire libre. 

La experiencia de la biblioteca universitaria demuestra que los espacios de ocio también pueden reinventarse para responder a necesidades cotidianas. Al menos durante unas horas, una de las mayores discotecas de Málaga deja de ser un lugar para bailar y se convierte en algo mucho más silencioso, una gran sala de estudio donde el objetivo no es disfrutar de la noche, sino aprobar el próximo examen. 

La iniciativa ha tenido tanto éxito que desde la organización ya se plantean repetir la experiencia, eso sí, ya habrá que esperar al principio de curso.