La pequeña mascota, de apenas 3,5 kilos, fue vista por última vez el pasado 2 de junio en la zona de La Sierpe
Su dueño ofrece una recompensa de 1.000 euros y mantiene una intensa búsqueda por tierra y aire
Han pasado ya más de dos semanas desde que Tinta desapareció en Arcos de la Frontera, Cádiz, y, desde entonces, la vida de su dueño, Igor, gira en torno a su búsqueda. La pequeña perrita fue vista por última vez el pasado 2 de junio en la zona de La Sierpe y desde entonces no ha habido ninguna pista definitiva sobre su paradero.
La desaparición ha movilizado a familiares, amigos, vecinos e incluso a colectivos de ciclistas y aficionados al mundo ecuestre de la zona. Todos se han unido a una búsqueda que continúa cada día con la esperanza de que Tinta pueda regresar a casa.
Una perrita muy especial
Tinta no es una mascota cualquiera para Igor. Es una de los cuatro perros que conviven con él en un cortijo de la localidad gaditana, todos ellos animales recogidos y adoptados.
Sin embargo, reconoce que existe un vínculo especial con ella. "Tengo cuatro perros en casa y todos son recogidos, pero Tinta es muy especial. Es el animal que más amor me ha dado en la vida", asegura emocionado.

La perrita, de color negro, pesa apenas 3,5 kilos y lleva microchip, además de un característico collar de Andalucía. Su dueño la describe como un animal extraordinariamente cariñoso. "Duerme en mi cuello, es una estrella fugaz. Tiene algo especial. Enamora a todo el mundo que la conoce", explica.
Un paseo del que nunca regresó
Tinta salió a pasear junto a Mago, otro de los perros de Igor, por los alrededores del cortijo donde viven, algo habitual. "Ellos suelen bajar al arroyo y siempre vuelven. Lo han hecho cientos de veces", relata. Sin embargo, aquel 2 de junio algo cambió. Mago regresó a casa, pero Tinta nunca volvió.
Desde ese momento comenzó para Igor una búsqueda ininterrumpida que ya dura casi tres semanas. "Al principio pensábamos que aparecería en cualquier momento. Han pasado los días y seguimos sin saber nada. Es desesperante", reconoce.
Búsqueda con drones, bicicletas y caballos
La movilización para encontrar a Tinta ha sido enorme. Igor asegura que prácticamente toda la zona se ha volcado en ayudarle. "Soy ciclista y monto a caballo. Todas las comunidades con las que comparto aficiones me están echando una mano. La solidaridad está siendo increíble", explica.
Durante estas semanas han recorrido caminos, senderos, fincas y parajes naturales de Arcos y sus alrededores. La búsqueda se ha realizado en bicicleta, en motocicleta, a caballo e incluso con drones. La hemos buscado por todos los sitios. Hemos usado drones, motos, bicicletas... hemos peinado muchísimas zonas y seguimos haciéndolo todos los días", afirma.
Que alguien la haya cogido
A medida que pasan los días, Igor mantiene una teoría que se hace cada vez más fuerte en su cabeza. "Estoy convencido de que alguien la tiene. Si le hubiera pasado algo en el campo, después de todo lo que hemos buscado, ya habríamos encontrado algún rastro", asegura.
Por ello, no descarta que alguna persona la haya recogido pensando que estaba abandonada o incluso que desconozca que existe una intensa búsqueda para localizarla.
Con la intención de multiplicar las posibilidades de encontrarla, ha impulsado una amplia campaña de difusión. "He repartido carteles por todo el pueblo, he hecho campañas en redes sociales y he ido puerta por puerta, literalmente, en las zonas donde creo que puede estar. No he dejado nada sin intentar", explica.
Una recompensa y un llamamiento a la ciudadanía
Igor ha ofrecido una recompensa que en principio empezó por 400 euros y que ya ampliado a los 1.000, para quien aporte información que permita localizar a Tinta. El objetivo es animar a cualquier persona que pueda haberla visto o que conozca algún dato relevante a ponerse en contacto con ellos.
Su propietario insiste en que cualquier detalle, por pequeño que parezca, puede resultar clave. Por ello, piden a vecinos, visitantes y residentes de la zona que permanezcan atentos ante la posible presencia de una perrita negra, de pequeño tamaño y con collar andaluz.
Un momento difícil
Mientras continúa la búsqueda, Igor intenta mantener la esperanza intacta. Cada llamada al teléfono le genera expectativas. Cada mensaje puede convertirse en la noticia que lleva esperando desde hace casi tres semanas.
Pero la incertidumbre también pasa factura. "Para mí ha sido una de las cosas más duras que he vivido en mi vida", confiesa. Una frase que resume el dolor de quien no ha perdido únicamente a una mascota, sino a una compañera inseparable.
"Mi vida está en suspenso. Reducida a 3,5 kilos", asegura. Y concluye con el mismo mensaje que repite desde el primer día: "La echamos muchísimo de menos. Solo queremos que vuelva a casa".

