Oposiciones 'infernales' en Sevilla, a 43 grados y encerrados durante horas: "Me dio una bajada de tensión"
Los aspirantes al Cuerpo de Profesor de Formación Profesional de Restauración denuncian las "condiciones extremas" en las pruebas de Sevilla
Denuncian las horas de espera en aulas sin aire ni ventanas y la desigualdad de condiciones respecto a opositores de otras provincias
Unas oposiciones que se han convertido en unas "pruebas de supervivencia". Es lo que denuncian los aspirantes al Cuerpo de Profesor de Formación Profesional de Restauración que han realizado los examenes en Sevilla durante este pasado mes de junio.
Enfrentarse a una oposición ya es de por sí un proceso exigente para la mayoría. Pero lo que no ven de recibo son las "condiciones infernales" a las que, según los opositores, han tenido que someterse durante la realización de las pruebas celebradas en Sevilla.
Entre otras cuestiones, destacan la prolongada duración del proceso y las interminables horas de espera en aulas a más de 40 grados. Unas condiciones que "comprometen la igualdad de oportunidades y el rendimiento de los candidatos", tal y como relatan en un escrito que van a presentar ante la Consejería de Educación.
Encerrados a 43 grados
Las pruebas se realizaron en el IES Heliópolis, en aulas que carecían de aire acondicionado y, en algunos casos, incluso de ventanas. En una de esas aulas permanecían encerrados hasta 38 aspirantes, todos ellos obligados a vestir uniforme con chaqueta.
Nieves, una de las aspirantes, ha explicado a Informativos Telecinco que les metieron en una habitación a 43 grados junto a todos los opositores a esperar su turno para hacer la prueba. Estaban incomunicados para evitar cualquier tipo de filtraciones respecto a la prueba. "Me dio una bajada de tensión esperando, estuvimos desde las 8 de la mañana hasta las 13:30 horas que yo entré para una prueba práctica que dura 17 minutos", asegura.
Después de terminar de hacer la prueba, Nieves cuenta que "nos dejaban en el patio del instituto, con 40 grados y al sol, a esperar a que terminara el último". Para paliar los efectos del calor les dieron una botella de agua "que a la media hora ya estaba caliente", afirma esta candidata de 56 años.
Unas condiciones extremas que para ellos supone defender sus conocimientos ante el tribunal con un considerable estrés: "los últimos en examinarse llegaban a la prueba mucho más fatigados que quienes intervenían en primer lugar, generando una desigualdad difícil de justificar", denuncian.
Horas de espera para una prueba de pocos minutos
Las pruebas prácticas se desarrollaron "durante cuatro interminables días" esperando horas y horas, ya que tras el examen teórico, cada uno se presenta a la prueba práctica de forma individual. Un viernes permanecieron encerrados de 15 a 18 horas para hacer una prueba consistente en realizar un cóctel en 10 minutos.
Al lunes siguiente, estuvieron de nuevo en el centro desde las 8:00 horas de la mañana hasta casi las 21:00 horas de la noche. "Nos dijeron que nos trajéramos nosotros la comida porque teníamos que quedarnos allí", especifica Nieves.
El martes posterior continuaron las pruebas durante seis horas de jornada, desde las 8:00 horas hasta las 14:00, "sin respetar ni siquiera el descanso mínimo de doce horas entre jornadas", destacan.
Así, los candidatos describen un "progresivo deterioro físico y mental" que terminó condicionando el resultado "por factores completamente ajenos a la preparación profesional".
Criterios distintos según la provincia
Este proceso selectivo para el Cuerpo de Profesor de Formación Profesional de Restauración se ha realizado en Sevilla, Málaga y Granada.
Uno de los aspectos más preocupantes que señalan los opositores es la falta de uniformidad entre tribunales: "Mientras en Granada los candidatos disponían del doble de tiempo en una parte de la prueba, en Sevilla apenas podían memorizar una receta antes de que les fuera retirada", según han puesto de relieve.
También denuncian diferencias en el modo de facilitar los ingredientes y en el desarrollo general de los ejercicios. Algo que para los aspirantes que se han presentado en Sevilla supone una "evidente desigualdad".
Por otra parte, Nieves también critica que "no han aceptado ninguna de las alegaciones que hemos presentado". Ella afirma que más que una oposición, era "una prueba de superviviencia, como si hubieramos ido a la isla de Supervivientes".
Nieves ha tomado una decisión drástica si finalmente no aprueba el proceso o en el hipotético caso de que éste se viera anulado: "Yo no me voy a volver a presentar".