El día a día de los vecinos de Granada que conviven con terremotos y réplicas: los ancianos no quieren estar solos en casa porque "es un sinvivir"
Cientos de granadinos siguen fuera de sus casas de forma voluntaria ante el miedo a los continuos temblores en la capital y el Área Metropolitana: muchos mayores se han ido con sus familiares
Granada sigue temblando con otro terremoto de 3,4 con epicentro en Dílar y entre nuevas réplicas en plena madrugada: algunas familias continúan a la intemperie
Manuela tiene 88 años y vive sola. Aunque su edificio no ha quedado gravemente afectado por los seísmos que están azotando la ciudad de Granada desde el pasado viernes, no quiere quedarse allí de momento ni correr el riesgo de que el siguiente temblor la pille sola. En su bloque del camino Bajo de Huétor han aparecido rajas y grietas en varias viviendas. La suya, por ahora, permanece intacta, pero el miedo por los terremotos no se le quita: "Esto es un sinvivir", reconoce.
Su hija Manoli tampoco se siente segura. Vive en una quinta planta de la Avenida de América y cuando la tierra se mueve de nuevo, entra en pánico: “Se oyen muchísimo, el otro día creía que se me iba a caer la cocina, todo estaba bailando”. Ella no tiene coche, así que se desplazan en taxi para hacer la compra juntas y regresar a casa. "Seguimos con un pocoo de ansiedad, siempre con el susto cada vez que notamos que se mueve algo, pero tendremos que superarlo poco a poco", confiesa.
Macarena, hija de Manoli y nieta de Manuela, es opositora y vive con su madre. La primera noche, la del terremoto de 4.8 registrado la madrugada del sábado, se marchó a dormir primero al piso de su abuela. “No puedo estudiar tranquila pensando en que haya otro terremoto más fuerte y el edificio se derrumbe, me da la sensación de que es muy frágil”, admite. Tras las réplicas del martes por la mañana, decidió irse también: "Nos fuimos cuando vimos ya las grietas en mi edificio y para acompañar a mi abuela, que ya no está tan ágil como para salir corriendo si hace falta salir del bloque", añade.
Aunque los expertos aseguran que lo más seguro es permanecer en los hogares, muchos granadinos viven todavía con el miedo metido en el cuerpo. Por eso, esta familia ha decidido refugiarse durante unos dias en el adosado de otro familiar en las afueras. “Aquí nos sentimos mucho más seguras, los terremotos no se sienten tan fuertes y si nos da miedo, podemos salir al descampado rápidamente”, aseguran. No saben hasta cuándo se van a quedar allí: “No quiero dejar a mi madre sola”, asegura Manoli.
Granada, en busca de calma
Como ellas, cientos de granadinos han optado por marchado temporalmente a casas de familiares, amigos o segundas residencias. Otros han decidido pasar unos días en la costa aprovechando el buen tiempo veraniego.
Pero hay quien no tiene esa posibilidad y prefieren pasar día y noche a la intemperie en la calle antes que dormir en sus casas. Así, parques y descampados de diferentes puntos de la ciudad se han convertido en campamentos improvisados. Algunos duermen en sus coches, otros lo hacen sobre colchones o directamente en el suelo.
“En mi casa han salido muchas grietas. No son daños estructurales pero tenemos mucho miedo, no queremos volver todavía”, cuenta un padre de familia que lleva dos días en la pista deportiva de los Salesianos con su mujer y sus dos hijos pequeños. Allí pasan mañana, tarde y noche aprovisionados de neveras portátiles, sillas y mesas plegables, garrafas de agua, y tapers de comida. Solo vuelven a casa a cocinar o cambiarse de ropa.
Siguen los seísmos
La serie de terremotos que afecta a Granada ha tambaleado la rutina de muchos vecinos, especialmente los del barrio del Zaidín, uno de los más afectados por los seísmos. Mientras los especialistas insisten en la estabilidad de los edificios, el miedo ha desalojado a muchos de sus moradores.
Mientras, el Ayuntamiento de Granada ha continuado con la revisión, hasta el momento, de más de 500 inmuebles sin graves daños estructurales. La alcaldesa Marifán Carazo se ha mostrado "deseosa de recuperar la normalidad" y de que el episodio sísmico "acabe cuanto antes".
De momento, el suelo no deja de temblar en la ciudad nazarí. En la madrugada de este jueves se ha producido un nuevo seísmo en Granada, concretamente en el municipio de Dílar, con magnitud 3,4 en la escala de momento sísmico. Hasta el momento, se han repetido una decena más de réplicas de poca intensidad, apenas percibidos por la población.