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Los padres de Alba, la niña sirena de Puerto Real, denuncian retrasos burocráticos que les impiden pedir ayuda: "¿Quién asume las consecuencias?"

El primer día de cole de Alba, la niña sirena de Puerto Real
La pequeña tiene el nivel máximo de dependencia. Redacción Andalucía
  • Los padres de Alba denuncian los diez meses de retraso con los que la Junta ha tramitado la renovación del grado dependencia de su hija, que le impiden solicitar las ayudas que necesitan para cuidarla

  • Alba arrastra graves secuelas cerebrales a causa de la caída que sufrió con 14 meses desde una tercera planta

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La familia de Alba Ramos Pérez, la niña sireña de Puerto Real (Cádiz) que sobrevivió a una caída desde un tercer piso cuando apenas tenía 14 meses de edad se han encontrado con un nuevo obstáculo: la burocracia.

Su padre, Sergio Ramos, ha vuelto a alzar la voz en sus redes sociales para denunciar públicamente los escollos administrativos que tienen que sortear por los retrasos de la Junta de Andalucía en la revisión de su grado de dependencia.

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Diez meses de demora que está dificultando el acceso a una ayuda necesaria para adquirir el material de apoyo que necesita la pequeña, que hoy tiene once años.

Grado III de dependencia

Actualmente, Alba tiene reconocido el Grado III de dependencia. Es el nivel máximo que se otorga en España a las personas que han perdido por completo su atonomía física, mental, intelectual o sensorial. Una pérdida total de autonomía que obliga a estas personas a necesitar el apoyo continuo diario de otra persona.

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Según explican Belen y Sergio, los padres de Alba, la resolución debería haberse revisado el pasado mes de enero de este año, pero no fue hasta ahora en octubre cuando se ha realizado de nuevo la valoración tras varias reclamaciones. Algo que, lamentan, ha ocurrido "solo porque hemos reclamado insistentemente", explican en redes sociales, donde llevan a cabo la iniciativa solidaria Albaayuda.

Diez meses de retraso

Aunque por fin han podido pasar la revisión, la demora ha supuesto importantes impedimientos y dificultades para una familia que ya afronta, de por sí, una situación complicada. El padre de Alba explica que, para poder solicitar las ayudas para poder comprar el material que necesita su hija, se le exige un certificado actualizado del estado de dependencia de su hija.

Un documento que todavía no tienen debido a los retrasos para volver a hacer la valoración de su hija. "La Junta de Andalucía nos exige un documento que ella misma lleva más de diez meses sin actualizar. Y no, no es ninguna broma", denuncia la familia. "La Administración incumple sus propios plazos y, después, nos exige un documento que no podemos aportar porque depende exclusivamente de ella", lamentan.

La familia considera inaceptable que se vean obligados a esperar meses para que cumplan su responsabilidad y, al mismo tiempo, que la administración utilice esa demora en la actualización como motivo para que no puedan acceder a la ayuda que necesitan.

Belén y Sergio critican que las familias en su situación tengan que hacer frente a la incertidumbre que le suponen este tipo de obtáculos, en lugar de obtener facilidades ante una situación que les obliga a sostener una importante carga de cuidados y atención diaria: "¿Esperamos otros diez meses? ¿Renunciamos a la ayuda? ¿Compramos el material de nuestro bolsillo? ¿Quién asume las consecuencias de estos retrasos?".

Por ello, exigen que se cumplan los plazos administrativos y que no se pidan requisitos que no dependen directamente de ellos, sino de la administración. "No estamos pidiendo ningún favor. Estamos exigiendo que la Junta de Andalucía cumpla con sus obligaciones", aseguran.

Desgraciado accidente

La vida de Alba y su familia cambió para siempre cuando en 2016, la pequeña sufrió un desgraciado accidente. Tan solo tenía 14 meses cuando un familiar, que la sujetaba en brazos, sufrió un inesperado ataque epiléptico que le dejó paralizado y en estado de shock, cayéndose la niña desde una tercera planta.

Fue un milagro que Alba sobreviviera a la fatal caída, pero el impacto le provocó un traumatismo craneoencefálico, edema pulmonar, rotura hepática, y diversas fracturas. Como consecuencia de aquello, ha quedado con importante secuelas debido al gran daño cerebral.

Por ello, Belén y Sergio quieren lanzar una importante reflexión con su denuncia para que las personas que viven una situación similar no tengan que sufrir una espera que no se pueden permitir.