Ocio

Marchal, el pequeño pueblo de Granada con agujeros en la montaña en los que dormir como en la prehistoria

Un lugar donde el turista puede dormir como hacían los primitivos. Junta de Andalucía
  • Situado en la comarca de Guadix, Granada, este pueblo se caracteriza por sus cárcavas, declaradas Monumento Natural por la Junta

  • Varias de estas viviendas primitivas se han adaptado como alojamientos turísticos rurales y miradores panorámicos

Compartir

En lo que a turismo se refiere, la comarca de Guadix no es precisamente uno de los destinos turísticos más populares de Granada. Quienes visitan la provincia suelen inclinarse, además de la caiptal, por lugares como la Alpujarra, la Costa Tropical, o ahora que empiezan las primeras nieves, Sierra Nevada.

Pero desde hace unos años Guadix va ganando terreno a medida que se va conociendo un espacio tan singular como el Geoparque, que además de esta comarca abarca también las de Baza y Huéscar.

PUEDE INTERESARTE

Uno de los lugares más llamativos de la zona es Marchal, un pueblo que, además de elaborar buen vino en las bodegas de Cauzón y Muñana, ofrece tranquilidad, sosiego, singulares paisajes y uno de sus grandes atrctivos: la posibilidad de dormir en sus célebres casas-cueva, en las que la temperatura se mantiene estable durante todos los meses del año.

Lo cierto es que no hay tantas como en Guadix, donde solo en un barrio se cuentan unas dos mil, pero también lo es que resultan más originales, ya que mantienen la esencia y el encanto de lo primitivo. Un término que encaja a la perfección si tenemos en cuenta que los primeros vivieron dentro de la tierra fueron los prehistóricos.

PUEDE INTERESARTE

Cárcavas, Monumento Natural

Lo que distingue el paisaje de Marchal son sus famosas cárcavas, unos socavones que se forman en la tierra arcillosa, más permeable a la erosión provocada por la lluvia. Originadas por un movimiento de placas terrestres que hundió la zona y dio lugar a una fosa tectónica, millones de años después el terreno aparece como una sucesión continua de pliegues que ocupan algo más de cinco hectáreas. Desde 2003, las cárcavas están declaradas Monumento Natural por la Junta de Andalucía.

Con el paso del tiempo, esa depresión se fue colmando de materiales blandos como arcillas y limos y miles de años más tarde, gracias a la escasa vegetación, a las lluvias torrenciales y al arrastre de materiales, se fue dibujando un paisaje de barrancos, regueras y zanjas profundas a las que se da el nombre de cárcavas. Estas formaciones tan peculiares, de tonos marrones y ocres sobre el verde de la vegetación, componen un conjunto de enorme atractivo visual.

Son tierras pobres, de escaso rendimiento agrícola pero que también han servido de cobijo desde tiempos remotos, como prueban algunos restos hallados en las cercanías. Los prehistóricos, y después los romanos y más tarde los árabes, se dieron cuenta de que esa tierra arcillosa permitía excavarla y, una vez construidas y aseguradas, vivir sin temor al frío del invierno en esta zona del Altiplano, donde se asienta Marchal, que supera los 900 metros de altitud.

Reclamo turístico

Al principio eran muy sobrias y funcionales, pero con el tiempo su construcción ha mejorado tanto que hoy podría decirse que las hay para todos los gustos. Varias de estas viviendas se han adaptado como alojamientos turísticos rurales y miradores panorámicos. Incluso las hay que cuentan con piscina exterior y jacuzzi en el interior.

Las hay tanto en Marchal como en pueblos cercanos como Purullena. Y, por supuesto, en Guadix y en varios puntos del interior del Geoparque.

Pasar un fin de semana o un puente en habitáculos de este tipo es una opción muy original a la que cada vez se suma más gente. Sobre todo cuando comprueban en persona que no son claustrofóbicas, como sostienen algunos sin conocerlas a fondo.

Todas cuentan con un sistema de ventilación que las conecta con el exterior, y las estancias más propensas a generar calor, como la cocina, se sitúan siempre junto a la puerta principal, que puede abrirse parcialmente para que entre más luz solar.