El emocionante e inesperado espectáculo de delfines jugando junto a un barco en Benalmádena, Málaga: "¡Qué bonito!"
Una decena de delfines sorprende a los ocupantes de una embarcación de recreo en Benalmádena nadando a pocos centímetros durante unos minutos
La calma del mar, una temperatura propia de verano y este espectáculo de delfines dejaron un recuerdo inolvidable durante un día festivo
El municipio costero de Benalmádena, en Málaga, es conocido por sus extensas playas, su espectacular Puerto Marina y por sus calles con encanto andaluz. Pero también por ser uno de los mejores rincones de la Costa del Sol para conectar con la naturaleza marina en estado puro.
Un buen ejemplo de ello ha sido el caso de los protagonistas del siguiente vídeo, que se encontraban navegando en una embarcación de recreo frente a la costa de la ciudad malagueña, cuando una decena de delfines se acercaron al barco y nadaron junto a la proa durante varios minutos.
Fue este pasado 2 de noviembre, un lunes festivo en Andalucía con un sol radiante y una temperatura más propia de vertano que de pleno mes de noviembre. Todo acompañaba para que fuera un día de diversión y disfrute familiar, como le ocurrió a Álvaro, que ha querido compartir el vídeo grabado de ese inesperado y emocionante espectáculo de delfines del que pudieron disfrutar.
En las imágenes se ve a los animales moviéndose a escasos centímetros del casco, cruzándose entre ellos y subiendo a la superficie para tomar aire mientras el barco avanza despacio sobre un mar en calma. "¡No te creo, es enorme, qué bonito!" Decía emocionado, mientras seguía apareciendo cada vez más ejemplares.
"Es la primera vez que me pasa", expresaba con sorpresa mientras se aseguraba de que otro ocupante de la embarcación estaba captando el idílico momento: "Lo estás grabando, ¿no?".
Un día inolvidable
Aunque el avistamiento de delfines es habitual en Benalmádena, al ser esta zona un punto clave de paso y alimentación, lo cierto es que resulta extraordinario que se acerquen tanto a las embarcaciones de recreo y menos aún en bancos tan numerosos.
Allí también aparecen delfines listados y mulares, además de calderones en las aguas más cercanas al Estrecho. Pero encontrarse con un grupo tan grande, cerca de la orilla, y con la visibilidad de aquella mañana, sigue siendo un regalo para cualquiera que salga a navegar.
La suerte fue fundamental: un día con temperaturas rozando los 20 grados, un mar el calma y la coincidencia de grabar en vídeo justo el momento. Para Álvaro y los suyos, el festivo ya tiene su recuerdo. Un día de sol, mar en calma, temperatura de verano en noviembre y una familia de delfines nadando al lado del barco. Una combinación que pocas veces se repite.