Los roces de la convivencia rural y urbana en Almería: cuatro conatos de incendio en una sola noche desatan el hartazgo de vecinos
Los vecinos denuncian los malos olores en sus barrios por quemas supuestamente realizadas por un ganadero
Cuatro conatos de incendio en una sola noche han avivado el conflicto entre las costumbres del campo y la ciudad
Las viejas costumbres agrícolas y el avance de las urbanizaciones no siempre se llevan bien. Un ejemplo de ello es lo que está ocurriendo en barrios como Villa Inés y El Cercado, en Huércal de Almería, donde los vecinos viven un pulso abierto entre el campo y la ciudad.
En pocas décadas, este municipio almeriense pasó de ser un entorno eminentemente rural a convertirse en la gran "ciudad dormitorio" que es hoy, una expansión residencial e industrial ubicada en las proximidades de Almería capital.
Desde hace semanas, sus vecinos conviven con humo denso y molestos olores fuertes que no dan tregua. Los afectados señalan directamente a las quemas de un cabrero de la zona.
Cuatro incendios
La noche del pasado lunes 2 de noviembre se declararon cuatro conatos de incendio al mismo tiempo en una parcela situada entre la carretera de Torrecárdenas y la A-1000.
Gracias a la rápida actuación de los Bomberos, que lograron sofocar las llamas en poco tiempo, se evitó que el fuego fuera a más. Pero los vecinos ya se llevaron el susto, que ha derivado en un acalorado debate en las redes sociales.
Decenas de vecinos han denunciado en redes su hartazgo ante un problema que se repite y que deja a la vista la difícil convivencia entre el pasado rural del municipio y su presente urbano.
Prevención de incendios forestales
La polémica por estas prácticas no es exclusiva de Huércal. En toda Andalucía, el uso del fuego en el campo está regulado por el Plan INFOCA y el Decreto Ley 3/2024, que divide el año en tres épocas de peligro.
Durante la época de peligro alto, la de mayor riesgo de incendios foretales, es entre el 1 de junio y el 15 de octubre. En este periodo, están prohibidas todas las quemas agrícolas y forestales. Tampoco se pueden realizar barbacoas ya que está terminantemente prohibido. En la época de peligro medio, del 1 al 31 de mayo y del 16 al 31 de octubre, se permiten algunas, pero siempre con autorización previa solicitada con al menos un mes de antelación.
La época de peligro bajo, del 1 de noviembre al 30 de abril, es la que ahora está en vigor. En este periodo, para eliminar restos agrícolas simplemente se neccesita realizar una declaración responsable con al menos diez días de antelación, aunque para la quema de matorrales o pastos sigue siendo necesaria una autorización.
Además, cualquier quema debe suspenderse si el índice de riesgo de incendio forestal es muy alto o extremo. También es obligatorio mantener vigilancia, tener medios de extinción a mano y no abandonar el fuego hasta que esté completamente apagado.
Molestias para los vecinos
El caso de Huércal de Almería, sin embargo, tiene un matiz que lo complica. La parcela donde se declararon los cuatro conatos no está en un entorno rural aislado sino en una zona urbano-forestal, es decir que las viviendas colindan con terrenos agrícolas o forestales. En estos espacios, se deben extremar las precauciones.
Pero los vecinos, que han visto cómo el humo y los olores se instalaban en sus calles, reclaman que se controle una actividad que consideran incompatible con la vida residencial.