Del recurso de apelación a los permisos penitenciarios: los pasos a seguir de Alves tras la condena
La defensa del brasileño pedirá su puesta en libertad mientras esperan a que la sentencia sea firme
Alves no puede pedir permisos penitenciarios hasta la firmeza de la sentencia: "Otra cosa bien distinta es que se lo concedan"
La sentencia de Dani Alves deja claro que el flirteo no es "carta blanca a cualquier abuso o agresión"
BarcelonaDespués de 13 meses en prisión preventiva, Dani Alves continúa entre rejas tras ser condenado a cuatro años y medio de prisión. Un tiempo que podría verse reducido en el momento que la sentencia sea firme y el futbolista pueda salir a la calle con permisos penitenciarios. Mientras, la defensa seguirá solicitando su absolución y defenderá su inocencia "hasta el final".
El brasileño fue trasladado este jueves de Brians a la Audiencia de Barcelona para conocer una resolución que dista de las pretensiones de la Fiscalía, que reclamaba una condena de 9 años de cárcel, y de la acusación particular, que ejerce la denunciante, de 12.
De los cuatro años y medio de pena, a Alves ya le quedan tres y cinco meses hasta terminar su condena, aunque el jugador podría salir antes de lo previsto. Concretamente, el día 20 de julio de 2024, cuando habrá cumplido un tercio de la condena. Aunque para ello, la sentencia tiene que ser firme. Un proceso que puede durar entre uno y cinco años.
Nuevo escenario
"Vamos a recurrir. Sigo creyendo en su inocencia", explicaba Inés Guardiola, la abogada del futbolista, sobre un trámite en el que podrían volver a reclamar la puesta en libertad provisional a la espera de conocer la resolución de la apelación, que podría tardar meses.
Este nuevo escenario abre una "posible negociación" para alcanzar una firmeza de la sentencia. Una vez sea efectivo, el jugador podría pedir permisos penitenciarios, así como un tercer grado donde solo iría a dormir a prisión al haber cumplido más de una cuarta parte de la pena.
"Otra cosa bien distinta es que se lo concedan. Ante el vicio de pedir, está la virtud de no dar", destaca la magistrada Maria del Prado Escoda, quien también se ha referido al tercer grado. Esta solicitud dependería de los juzgados de vigilancia penitenciaria y los tribunales, que tienen en cuenta el tipo de delito.