Crimen

Juan José Pérez Rangel, el 'asesino del parking' del Putxet que mató a dos mujeres a martillazos: sería libre en menos de 10 años

Juan José Pérez Rangel
Juan José Pérez Rangel, en imagen. Informativos Telecinco
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La rutina de muchos vecinos del Putxet i el Farró, un tranquilo barrio residencial de Barcelona, se convirtió en miedo absoluto durante varias semanas de enero de 2003. Los asesinatos de dos mujeres en un parking privado hicieron que la tensión fuera extrema entre numerosas familias. Las autoridades catalanas tuvieron que investigar en profundidad quién era el responsable, hasta que pudieron dar con él gracias a una serie de pruebas e indicios.

Juan José Pérez Rangel, un barcelonés de 24 años educado, culto y de apariencia vulnerable, escondía un plan macabro que diseñó de forma meticulosa. El joven alquiló una plaza para aparcar su moto en el aparcamiento del Carrer Bertrán 28 y comenzó a vigilar a todos los usuarios. Se propuso asesinar a mujeres y no dudó en estudiar los horarios de las personas que entraban y salían del parking.

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El 11 de enero de 2003, hace justo 23 años, se cobró su primera víctima: María Àngels Ribot, de 49 años. La mujer acababa de aparcar su coche en la cuarta planta cuando fue sorprendida por Pérez Rangel. El criminal la atacó con un cuchillo, la tiró por las escaleras y terminó con su vida golpeándola brutalmente con un martillo. Los restos de su violencia quedaron dispersos por el lugar, pero también huellas que posteriormente serían claves para su identificación.

El miedo se instalaba en el barrio, pero aumentaría todavía más 11 días después, el 22 de enero de aquel año, cuando Pérez Rangel se cobró su segunda víctima: María Teresa de Diego, de 46 años. La mujer solía ir acompañada por su marido, pero el criminal aprovechó un descuido después de que aparcara su vehículo. Tras asaltarla, la obligó a bajar hasta el último nivel del parking, la quinta planta, donde la amordazó, la esposó a una barandilla, le cubrió la cabeza con una bolsa y la mató a golpes con el martillo.

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Los crímenes incluyeron un móvil económico

La investigación detectó similitudes entre ambas víctimas, que compartían un perfil físico parecido (mujeres rubias, de edad y posición social similares) y utilizaban la misma plaza de aparcamiento, la número 15, aunque en plantas distintas. Estos elementos fueron analizados durante la instrucción del caso, sin que pudiera determinarse que existiera una víctima predeterminada.

Más allá del componente violento, los crímenes incluyeron un móvil económico. Tras el asesinato de María Àngels, el agresor robó sus tarjetas bancarias y logró extraer dinero de un cajero automático cercano, una operación que quedó registrada por las cámaras de seguridad y resultó clave para la investigación. En el segundo caso, aunque también se apoderó de las tarjetas de María Teresa, no consiguió retirar efectivo al desconocer el número PIN.

El 'asesino del Putxet', conocido también como el 'asesino del parking', fue detenido el 30 de enero de 2003. La detención se produjo en la Ronda Litoral de Barcelona, apenas ocho días después del segundo asesinato. Se hallaron huellas, se comparó su ADN (obtenido de un cigarrillo) y se analizaron imágenes de seguridad que resultaron fundamentales. Tras su arresto, el 2 de febrero de 2003, la jueza de guardia decretó su ingreso en prisión. En 2004, fue condenado a una pena de 52 años y nueve meses de cárcel por dos delitos de asesinato con alevosía y ensañamiento y por un delito de robo. También al pago de una indemnización de 600.000 euros a los familiares de María Ángeles y María Teresa.

El asesino podría quedar libre en 2035

Durante el juicio, se reveló que el asesino presentaba una personalidad dual: a pesar de parecer vulnerable, tenía un comportamiento antisocial y violento que le llevó a cometer sus atroces crímenes. Era capaz de engañar a los psicólogos, según los expertos. En primera instancia dijo que era inocente y que su caso era "un montaje", pero las fuentes locales señalan que después afirmó que de no haber sido detenido por la policía habría vuelto a actuar.

Pese a la pena impuesta de más de 50 años, tal y como informan fuentes como 'Mundo Deportivo', en enero de 2003 la legislación penal vigente fijaba un máximo de 30 años de prisión como la condena más larga posible, y tampoco existía la opción de reducir la pena a través del trabajo o por buen comportamiento. Por tanto, Pérez Rangel podría quedar libre en 2035, sin haber cumplido la condena íntegra.

En estos momentos, cumple su condena en el módulo 7 del centro penitenciario de Quatre Camins. Según reportan varios medios, en la actualidad no muestra signos de rehabilitación, se mantiene apartado de todo el mundo y no da mayores problemas. Tampoco participa en los talleres de reinserción a los que tiene acceso, algo que tiene preocupado a las autoridades, pues a la vista de sus actitudes, existiría la posibilidad de que volviera a reincidir cuando quede libre.